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Universidad Santa Clara de Asís “USCA”

“Servicio social, sabiduría y calidad educativa”


Facultad de Ciencias de la Salud

Patología Quirúrgica

Hernia Inguinal

 Ana Vanessa González Dávalos


 Erika María Martínez Prieto

Docente: Dr. David Colman

2023

Índice
2
Introducción
El presente trabajo se refiere a una de las afecciones más comunes que afecta
principalmente a los hombres en la región inguinal, es decir, la zona de la ingle, la cual
se denomina Hernia Inguinal, dicha afección ocurre cuando una parte del intestino o
tejido graso protruye a través de una apertura o debilidad en la pared abdominal en
dicha zona afectada. Esta abertura puede estar presente desde el nacimiento o
desarrollarse con el tiempo debido a la debilidad de los músculos en esa área.
***se genera por causas multifactoriales, donde se incluyen factores genéticos,
ambientales y quirúrgicos. Ésta puede ser congénita o adquirida.
Las hernias no sólo son una de las enfermedades más antiguas que afectan al hombre,
sino también una de las primeras advertidas, por la claridad de sus manifestaciones y la
nitidez, de las molestias que provoca.
Existen dos tipos principales de hernias inguinales, las indirectas y las directas.
Esta condición puede ser dolorosa y limitar la funcionalidad de una persona. Es además
un defecto que se ve, que se nota palpándose con las manos, y que se reconoce, se trata
en si de una patología con una proyección externa en la piel.
En este trabajo abordaremos describiendo su anatomía, clasificación, motivo de
consulta, manifestaciones clínicas, diagnostico, entre otros puntos.

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Marco Teórico
Definicion

La hernia inguinal es una salida o protrusión de una víscera o tejido a través de un


orificio anatómicamente constituido o preformado de la pared abdominal

Partes de una hernia:

- Anillo herniario: es un orificio débil por donde emerge el saco peritoneal


- Saco herniario y sus envolturas: es el divertículo peritoneal que atraviesa el
anillo. Corresponde al peritoneo parietal
El saco está constituido por:
- Fondo: es la parte distal del saco
- Cuerpo: puede tener tamaño y forma diferente puede ser uni o multiloculado
- Cuello: es la parte que comunica con la cavidad peritoneal, se relaciona con el
anillo
Epidemiologia

La mayor parte de las hernias de la pared abdominal ocurren en la región inguinal, con
una incidencia total cercana a 75%. Es difícil calcular la prevalencia exacta de las
hernias inguinales en la población, pero la mayor parte de los casos ocurre más a
menudo en varones que en mujeres.

Etiología

Las hernias inguinales pueden considerarse una enfermedad congénita o adquirida.


Aunque existe debate, es probable que las hernias inguinales de la edad adulta sean
defectos adquiridos en la pared abdominal.

Varios estudios han intentado delimitar las causas precisas de formación de hernia

inguinal; sin embargo, los factores de riesgo parecen ser multifactoriales, siendo el
denominador común la debilidad de la musculatura de la pared abdominal

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Anatomía
Es necesario un conocimiento apropiado de la anatomía inguinal para producir una
curación quirúrgica duradera de las hernias inguinales.
La región inguinal es una red compleja de músculos, ligamentos y aponeurosis que se
entrelazan en múltiples planos.
La mayor parte de las hernias inguinales ocurren en varones y por tanto las
descripciones generales de la anatomía inguinal aquí mostradas se refieren a varones.
El conducto inguinal tiene casi 4 a 6 cm de longitud y se ubica en la porción
anteroinferior del hueco pélvico

Tiene forma de cono, cuya base corresponde al borde superolateral de la cavidad


pélvica, con el vértice dirigido en sentido inferomedial hacia la sínfisis del pubis. El
conducto inicia en la región intraabdominal, en la porción profunda de la pared
abdominal, mientras que el cordón espermático pasa a través del hiato en la fascia
transversalis (en las mujeres esta estructura corresponde al ligamento redondo). Este
orificio se conoce como anillo inguinal interno o profundo.

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En situación normal, el peritoneo parietal cubre la porción intraabdominal delcordón
espermático y el anillo interno.

En sentido anterior, el límite del conducto abarca la aponeurosis del músculo oblicuo
externo y el sentido externo el músculo del oblicuo interno.

En sentido posterior, el piso del conducto inguinal está formado por la fusión de la
fascia transversalis y del músculo transverso del abdomen, aunque hasta en 25% se
observa que el piso posterior está formado sólo por fascia transversalis.

El límite superior es un arco formado por las fibras del músculo oblicuo interno.

Por último, el borde inferior lo constituyen el ligamento inguinal.

El cordón espermático está formado por tres arterias, tres venas y dos nervios.
Asimismo, contiene el plexo venoso pampiniforme en sentido anterior y el conducto
deferente en su cara posterior, con tejido conjuntivo y residuos del proceso vaginal
interpuestos. El cordón está envuelto en capas de fascia espermática.

Estructuras adicionales que son importantes en la comprensión del conducto inguinal


incluyen el ligamento inguinal, ligamento de Cooper, haz iliopúbico, ligamento lagunar
y área conjunta

El ligamento inguinal también es conocido como ligamento de Poupart y está formado


por las fibras inferiores de la aponeurosis del músculo oblicuo externCcl

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Clasificación
Se han desarrollado varios sistemas de clasificación para las hernias inguinales; éstos
permiten la estandarización para comparar resultados de varias hernias, sin embargo,
hasta la fecha su importancia clínica es limitada.
Un sistema común de clasificación clínica se basa en la ubicación y subdivide a las
hernias en indirectas, directas y femorales, aunque éste no considere la complejidad de
la hernia.
La clasificación de Nyhus es más detallada y valora no sólo la ubicación y tamaño del
defecto, sino también la integridad del anillo y del piso inguinales

Basada en la relación entre el saco hemiario y el conducto inguinal, Corbellini (1905)


describió tres variedades de hernia inguinal: a) intrainguinal (indirecta u oblicua externa
o anterior); b) retroinguinal (directa u oblicua interna o posterior), y c) mixta (en
pantalón).
1- Hernias intrainguinales. Son aquellas que enhebran el trayecto inguinal
penetrando por el orificio inguinal profundo, o sea, por fuera de la arteria
epigástrica, y pueden permanecer dentro del conducto o exteriorizarse a través
del orificio inguinal superficial; su saco está envuelto por la fibrosa común del
cordón espermático en el sexo masculino o junto con el ligamento redondo en el
femenino.

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Es la variedad de hernia inguinal más frecuente, tanto en el hombre como en la
mujer. Según la extensión del trayecto recorrido serán denominadas como (fig. 35-
10); a) punta de hernia; b) hernia funicular; c) inguinoescrotal en el hombre o
inguinolabial en la mujer.
2- Hernias retroinguinales. Como su nombre lo indica, empujan desde atrás a la
pared posterior del conducto y su saco se halla recubierto por la fascia
transversalis.
De acuerdo con su constitución, se pueden subdividir, según predomine en la formación
de la tumoración hemiaria: a) el saco peritoneal (saculares), las más frecuentes; b) la
grasa peritoneal (lipomatosas); c) la presencia de una viscera deslizada (viscerales), tal
como lo propusiera R. Finochietto (fig. 35-11).
3- Hernias mixtas. Son hernias con doble saco y se presentan clínicamente de
acuerdo con el tipo de hernia dominante; es más común observarlas en toda
hernia voluminosa. Fueron descriptas por vez primera por E. Finochietto y
C.Squirru
Más recientemente, en 1984, la clasificación anatomoquirúrgica propuesta por
Barroctaveña considera al conjunto músculo-fascio-aponeurótico inguinocrural como
una unidad funcional, con tres puntos débiles capaces de producir una hernia; a) orificio
inguinal profundo: hernia indirecta (intrafunicular o intrainguinal); b) pared alta del
agujero músculopectíneo, en la zona débil de la pared posterior del trayecto inguinal, es
decir, supracintilla de Thompson: hernia directa alta, superior o directa propiamente
dicha (relrofunicular); c) la parte baja del agujero músculo-pectíneo (tintilla de
Thompson): hernia directa inferior (crural) (tabla 35-1).

Diagnostico
- Anamnesis

Las hernias inguinales constituyen una amplia gama de escenarios clínicos, que van
desde el hallazgo incidental de una hernia hasta hernias sintomáticas que constituyen

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emergencias quirúrgicas como la estrangulación y encarcelamiento del contenido de un
saco herniario.

Las hernias inguinales asintomáticas con frecuencia se diagnostican de manera


incidental durante la exploración física o pueden llamar la atención del paciente por la
presencia de una protuberancia anormal. Además, estas hernias pueden identificarse por
vía intraabdominal durante la laparoscopia.

La inspección de la pelvis después de la movilización del contenido intestinal hacia la


porción superior del abdomen podría revelar un orificio miopectíneo y permitir la
identificación fácil del peritoneo que se hernia a través de un espacio directo, indirecto
o femoral.

Los individuos que acuden con hernia inguinal sintomática con frecuencia presentan
dolor inguinal. Con menos frecuencia los pacientes presentan síntomas extrainguinales
como cambios en el hábito intestinal o síntomas urinarios.

Sin importar el tamaño, una hernia inguinal puede aplicar presión a los nervios que se
encuentran cercanos, conduciendo a una amplia gama de síntomas. Éstos incluyen
sensación de presión generalizada, dolor local agudo y dolor irradiado. La sensación de
presión o de pesantez en la ingle es un síntoma común, en especial al concluir el día,
después de actividad prolongada.

El dolor agudo tiende a indicar la lesión nerviosa y podría no estar relacionada con la
actividad física realizada por el paciente. Por último, los dolores neurógenos pueden
irradiarse al escroto, testículo o cara interna del muslo. También deben aclararse los
síntomas extrainguinales. Un cambio en los hábitos intestinales o algunos síntomas
urinarios puede indicar la presencia de una hernia por deslizamiento que consiste en la
participación del contenido intestinal o de la vejiga como parte del saco herniario.

Consideraciones importantes de la anamnesis del paciente incluyen duración y


progresión de los síntomas. Con el paso del tiempo, las hernias a menudo incrementan
el tamaño y el volumen de su contenido. Con menor frecuencia un paciente presenta
antecedentes de herniación inguinal aguda después de una actividad extenuante.

Sin embargo, es más probable que una hernia inguinal asintomática, previamente
desconocida, se vuelva evidente una vez que el paciente experimente síntomas
relacionados con las circunstancias de un evento agudo.

Sin importar el tipo de presentación, el aspecto específico debe dirigirse a saber si la


hernia es susceptible de reducción. A menudo los pacientes reducirán sus hernias al
desplazar el contenido de nuevo hacia el abdomen, con lo que se proporciona alivio
transitorio.

Conforme se incrementa el tamaño de la hernia y un mayor volumen de contenido


intraabdominal ocupa el saco herniario, la protrusión puede ser más difícil de reducir.

Exploración física

Aunque la anamnesis puede sugerir fuertemente una hernia inguinal, es esencial la


exploración física para establecer el diagnóstico. Existe un inconveniente significativo
en pacientes con obesidad mórbida, situación en la que es difícil definir la anatomía
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inguinal externa y puede dificultar encontrar una hernia inguinal. De manera ideal, el
paciente debe ser explorado en posición de pie con exposición completa de la región
inguinal y al escroto.

La posición de pie tiene la ventaja sobre el decúbito dorsal de que incrementa la presión
intraabdominal y por tanto puede detectarse con mayor facilidad la hernia.

En primer lugar se lleva a cabo la inspección para identificar una protrusión anormal en
la región inguinal o en el escroto.

Si no existe una prominencia obvia, se realiza la exploración física para confirmar la


presencia de hernia.

La palpación se lleva a cabo al colocar el dedo índice en el escroto, en dirección al


anillo inguinal profundo (fig. 37-13). Esto permite la inspección del conducto inguinal.
Se pide al paciente que tosa o que incremente la presión intraabdominal (p. ej.,
maniobra de Valsalva) para favorecer la protrusión del contenido herniario.

La reproducción de los síntomas del paciente, ya sea con una sensación de presión vaga
y generalizada no siempre puede ser reproducida con estas maniobras porque son
producto de la presión prolongada sobre el contenido del cordón. Sin embargo, la
maniobra de Valsalva podría revelar una protrusión anormal y permitir que el médico
establezca si la hernia es susceptible de reducción o no.

La exploración de la región contralateral da la oportunidad al médico de comparar la


extensión de la herniación en ambos lados. Esto es de especial utilidad en casos de
hernias pequeñas. La magnitud de la protrusión en el lado afectado puede compararse
con la protrusión normal del músculo en el lado sano, cuando el abdomen se coloca
bajo tensión. Sin embargo, el resultado puede ser confuso si se descubre una hernia
contralateral latente durante esta maniobra de exploración.

De manera tradicional se han utilizado ciertas técnicas de exploración física para


diferenciar entre las hernias inguinales directas e indirectas. La prueba de oclusión
inguinal incluye la colocación de un dedo sobre el anillo inguinal superficial y se pide
al paciente que tosa. Si la fuerza transmitida por la tos se puede controlar, entonces la
hernia es indirecta. Si el impulso de la tos aún se manifiesta, entonces la hernia es
directa.

Así, con un dedo en el conducto inguinal, la fuerza producida por la tos puede utilizarse
para establecer el tipo de hernia. Si dicha fuerza se percibe en la punta del dedo,
entonces la hernia es indirecta en tanto que si se percibe en el dorso del dedo esto
sugiere que es directa. Sin embargo, cuando se comparan los resultados de la
exploración clínica

Estudios por imágenes


En caso de hernias inguinales dudosas, el diagnóstico puede establecerse por varias
situaciones. Estos escenarios incluyen pacientes obesos, hernias que no pueden ser
detectadas durante la exploración física y hernias inguinales recurrentes.

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En tales casos se utiliza la exploración radiológica como método auxiliar a la anamnesis
y exploración física.
Las modalidades radiológicas más comunes incluyen ecografía (US, ultrasonography),
tomografía computadorizada (CT, computed tomography) y resonancia magnética
nuclear (MRI, magnetic resonance imaging). Cada técnica tiene ciertas ventajas sobre
la exploración física, sin embargo también se asociacon fallas potenciales.

Diagnósticos Diferenciales

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