Picadero46 Junio23 Democracia
Picadero46 Junio23 Democracia
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46 TEATRO EN
DEMOCRACIA
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Escriben: #T
Luis Cano / Julián Cnochaert / Fernando Krapp /
Jimena Aguilar / Alejandro Cruz / Malala Gonzales / eatro
Gabriela Borgna / Ramiro Manduca / Horacio Banega /
Edith Scher / Damián Serviddio
PICADERO 46 | ENERO - JUNIO 2023
mocracia CORRECCIÓN
Sofía Bontá
de Cultura de la Nación
Sebastián Berardi
eatroenDemocracia DISTRIBUCIÓN
Patricia Ianigro
Secretaria General
Laura Vinaya
oenDemocracia FOTOGRAFÍAS
Franco Miguens, Andrés Barragán,
Representantes Regionales
REGIÓN CENTRO: Alfredo Badalamenti
REGIÓN CENTRO- LITORAL: Franco Morán
REGIÓN NORESTE: Mirta Graciela Galeano
eatroenDemocracia Fernando Dopazo, Roberto Ferriello,
Agustín Manoukian, Karen Castillo,
Archivo INT.
REGIÓN NOROESTE: Víctor Manuel Aguero
REGIÓN NUEVO CUYO: Fabiola Manssor
REGIÓN PATAGONIA: María Laura Vinaya
enDemocracia COLABORAN EN ESTE NÚMERO
Horacio Banega, Ramiro Manduca, Representantes
Luis Cano, Gabriela Borgna, del Quehacer Teatral Nacional
eatroenDemocracia Edith Scher, Alejandro Cruz,
Manuel Aguero, Fernando Krapp,
Sandra Franzen, María Paula del Prato,
Claudia Quiroga y Raúl Saggini
Jimena Aguilar, Damián Serviddio,
mocracia Malala Gonzales, Julián Cnochaert.
REDACCIÓN
eatroenDemocracia Av. Santa Fe 1235- Piso 1
(1059) CABA
República Argentina
oenDemocracia (54 11) 4815-6661- int. 100
editorial@inteatro.gob.ar
eatroenDemocracia IMPRESIÓN
EUDEBA
enDemocracia
TEMA LOREM IPSUM 3
LOREM IPSUM DOLOR EST
El 2023 se destaca en nuestro país porque van a cumplirse cuatro décadas inin-
terrumpidas de democracia. Hito superlativo, este, que debe ser ponderado,
ōóˏóŽĒįĩÑïįžçĒóĩèóĢóçōÑïįǛóĩĒóĩïįóĩèšóĩśÑĢÑœèįĩœśÑĩśóœžèÑïÑŷóƆħÓœ
recurrentes agresiones desde diferentes sectores políticos e incluso hasta de otros
poderes del Estado; un recurso invalorable como es el de la democracia cobra
enorme trascendencia. Debemos tomar conciencia que todavía tenemos un sistema
ïóĈįçĒóōĩįğįŷóĩžćōÓĈĒĢǜïóĢèšÑĢśįïÑœžśįïįœĢįœĎÑçĒśÑĩśóœïóĢÑ]ÑèĒıĩœįħįœ
responsables en su cuidado, defensa y fortalecimiento.
&ŽĒœśóšĩÑŷĒĩèšĢÑèĒıĩĒĩśōĔĩœóèÑóĩśōóĢįœÑĩĒŷóōœÑōĒįœħóĩèĒįĩÑïįœóĩĢįœ
ŋÓōōÑćįœŋōóèóïóĩśóœǛįħįœōóœšĢśÑïįïóĢįœçóĩóˌèĒįœïĒōóèśįœŌšóÑĩĒïÑĢÑ
"óħįèōÑèĒÑǛ&ĩóœŋóèĔˌèįóĢóœŋĔōĒśšōóèśįōïóĢÑVóžƩƫƯƧƧóœśÓĒĩœŋĒōÑïįžōóœ-
ŋÑĢïÑïįóĩóĢĢÑǛįōóğóħŋĢįǜĩšóœśōÑÑšśįōĒïÑïħÓŽĒħÑóœèįĢóĈĒÑïÑǜžŋįœóóšĩÑ
ïĒĩÓħĒèÑïóōóĩįŷÑèĒıĩŋóōħÑĩóĩśóǛįïįœĢįœÑĪįœœóħįïĒˌèÑĢÑħĒśÑïŌšóèįĩ-
ćįōħÑóĢįĩœóğįïó"ĒōóèèĒıĩǜïįĩïóĢÑœïóèĒœĒįĩóœœóśįħÑĩóĩÓħçĒśįœïóïĒœèš-
sión y debate, respetando el consenso y los acuerdos que se logran.
ÓōōÑćįóœŋóèĒÑĢǜŋįōĢÑĒħŋįōśÑĩèĒÑŌšóōóŷĒœśóǜħóōóèóĩĢÑœÑèèĒįĩóœïóćįōśÑĢóèĒ-
miento institucional que continuamos proponiendo en clave participativa. Luego
ïóĢÑōóèĒóĩśóŋōóœóĩśÑèĒıĩïóĢŋĢÑĩóœśōÑśõĈĒèįĎóōōÑħĒóĩśÑŌšóįōĒóĩśÑōÓśįïÑœ
ĢÑœÑèèĒįĩóœïóĢįōĈÑĩĒœħįóĩóĢŋōıŽĒħįŌšĒĩŌšóĩĒįǜĒĩĒèĒÑħįœšĩŋōįèóœįĒĩśóōĩį
śōÑĩœŷóōœÑĢŋÑōÑïóˌĩĒōóĢŋĢÑĩįŋóōÑśĒŷįïóĢħĒœħįǛóśōÑśÑïóšĩĩšóŷįóœĢÑçıĩǛ
ĩįħÓœóĩĢÑèÑïóĩÑŌšóōÑśĒˌèÑóĢèįĩœśÑĩśóŋōįĈōóœįóŷįĢšśĒŷįïóĩšóœśōÑĒĩœ-
titución, cuyo corolario debiera ser entre otras conquistas un nuevo modelo de
óœśōšèśšōÑįōĈÓĩĒèÑžħÓœœįçóōÑĩĔÑŋÑōÑĢóœśóÑśōĒœśÑœǛ&ĢE]œĒĈšóÑŋįœśÑĩïįŋįō
la pluralidad de proyectos y sentires, por el desarrollo de este arte milenario tan
comprometido con valores de inclusión, de equidad, de ampliación de públicos y
audiencias en sintonía federal.
ÑōÑˌĩÑĢĒƆÑōǜĈšÑōïıĢÑŋóōśĒĩóĩśóōóèįħóĩïÑèĒıĩïóïĒœćōšśÑōĢÑŷÑōĒóïÑïž
ōĒŌšóƆÑïóĢÑœĩįśÑœïóóœśóĩţħóōįïóĒèÑïóōįǜïįĩïóǜŋįōšĩĢÑïįǜœóŋšóïóŋóō-
cibir la vigorosa recuperación de toda la cadena de producción del teatro y las artes
escénicas independientes en nuestro país, y por el otro lado disfrutar las sabias
ōóˏóŽĒįĩóœïóśóÑśōĒœśÑœōóĢóŷÑĩśóœœįçōóóĢćšśšōįǜóĢŋōóœóĩśóžĩšóœśōįïóŷóĩĒōǛ
ADEMÁS
Teatro y Democracia:
40 años son nada1
&ĩóœśóśóŽśįšōĈóĩśóǜóĢÑšśįōœóĒĩœśÑĢÑóĩóĢŋōóœóĩśóħÓœ
inmediato, y focaliza sobre las funciones estético-culturales que
ĢÑœÑōśóœóœèõĩĒèÑœœĒĈšóĩħÑĩśóĩĒóĩïįǛǣĒóĩóÑţĩĢÑˍèèĒıĩĢÑ
èÑŋÑèĒïÑïïóŋōįïšèĒōšĩÑĩšóŷÑœšçğóśĒŷĒïÑïǢǣıħįœóōóĢÑèĒįĩÑ
esto con las nuevas prácticas performativas, pos-bio-dramáticas, que
ŋÑōóèĒóōÑĩŋįĩóōóĩğÑŌšóÑĢŋōįŋĒįśõōħĒĩįïóˍèèĒıĩǢįħįĩšĩèÑ
ÑĩśóœĩóèóœĒśÑħįœŷįĢŷóōÑōóːóŽĒįĩÑōœįçōóèıħįóĢÑōśóœóïóœŋĢĒóĈÑ
óĩĢÑŷĒïÑŋţçĢĒèÑÑŋÑōśĒōĢįœÑćóèśįœžĢÑœóħįèĒįĩóœǛ
1. El aniversario 40 del advenimiento y las emociones.3 La escena contempo- la implantación o crecimiento de las
ïóˌĩĒśĒŷįïóĢÑïóħįèōÑèĒÑĩįœŋóō- ránea coloca en discusión artística la ŷĒōśšïóœõśĒèÑœĩóèóœÑōĒÑœŋÑōÑŷĒŷĒōóĩ
mite poner en foco algunos temas naturaleza de lo real, entre otros proce- una sociedad igualitaria y democrática.
relacionados con la actividad teatral ïĒħĒóĩśįœèįĩĢÑÑšśįˌèèĒıĩïóĢžįžĢÑ &ĢśóÑśōįĢįĈōÑōĔÑóœśįǜÑōĒœśįśõĢĒèÑħóĩśóǜ
independiente que se imbrican con la performance en sus distintas versiones, con la purgación o descarga de pasiones
experiencia social y política más dura- lo que coloca en perspectiva la natura- bajas por la compasión y temor susci-
ïóōÑïóïĒèĎÑćįōħÑïóĈįçĒóōĩįǛóĩĈį leza de la verdad. Por su parte las emo- tados al percibir la concatenación nece-
que explicitar que la enunciación y ciones y los afectos forman parte de la saria de las acciones desplegadas en un
comentario de esos temas no puede sos- escena desde su propio origen. escenario (o en una lectura de la obra,
layar que la situación actual es compleja diría Aristóteles), lo que implica que en
žŋōįçĢóħÓśĒèÑŋįōŌšóĢÑĢšèĎÑóĩśōóĢįœ 3.ˌōħÑōõœĒĩħšèĎįħÓœÑōĈšħóĩśį Grecia, cuna del teatro y de la demo-
distintos factores de poder real más la que la función de la cultura sigue siendo cracia (no la misma que la democracia
crisis de representación política más la la formación de la subjetividad. Esta for- moderna), no se separaban emoción y
experiencia social de la pandemia y la mación de la subjetividad implica que el conocimiento moral.5
œĒśšÑèĒıĩóĩĢÑŌšóŌšóïıóĢèÑħŋįóœèõ- èÑħŋįïóĢÑˌèèĒıĩǜóĩĈóĩóōÑĢǜħšóœśōÑ
ĩĒèįèįĩˌĈšōÑĩšĩĎįōĒƆįĩśóŋōóœóĩśó posibilidades no realizadas todavía 4. El rol no sería solo una formación
de incertidumbre futura. que pueden dar lugar a la activación cívica conservadora, dado que la crítica
de la imaginación social y política de a lo establecido se puede ejercer en esta
2. Los temas que quiero comentar, rela- lxs espectadorxs. La función del teatro, óŽĎĒçĒèĒıĩïóèįĩˏĒèśįœŋįōĢŽœÑōśĒœśÑœ
cionados con la relevancia de la escena contemporáneamente, sigue, por decirlo de la escena. La revisión de las creencias
contemporánea porteña, son dos: la de alguna manera, un camino aristo- ˌğÑïÑœśÑħçĒõĩœóŋšóïóóğóōèóōïóœïó
cuestión de la distribución social del śõĢĒèįǜóŽŋĢĒèĒśÑïįóĩœšPoética. Una la escena. Recordemos que el planteo
conocimiento (las fake news y todo lo ćšĩèĒıĩõśĒèįƾŋįĢĔśĒèÑóĩĢÑćįōħÑèĒıĩ ïóōóèĎśóōÑćįōħÑĢǜóœśįóœǜšĩħįĩ-
relacionado con la cuestión de la pos- y revisión de las creencias morales de taje explícito de escenas en las que su
verdad)2 y el reconocimiento cada vez sentido común.4 Algo similar se plantea continuidad involucraba la percepción
ħÓœœįœśóĩĒïįïóĢŋÑŋóĢèįĩˌĈšōÑïįōïó èšÑĩïįœóÑˌōħÑŌšóóĢèįĩœšħįïó comprometida del espectador, nada más
la vida pública por parte de los afectos įçōÑœïóÑōśóŋšóïóœóōçóĩóˌèĒįœįŋÑōÑ que esa percepción que requería era
TEMA TEATRO EN 9
DE TAPA DEMOCRACIA
mientos e imágenes que vibran en los tión del consumo cultural por medio de CODA
ïĒœśĒĩśįœœĒœśóħÑœġĒĩóœśõœĒèįœïóĢįœ ĢÑœōóïóœœįèĒÑĢóœžĢÑōóƾèįĩˌĈšōÑèĒıĩ Mientras intentaba comenzar a escribir
espectadores. La barrera danza-tea- crítica por radical del campo cultural me esta nota, recibí un video por IG de un
tro-perfomance-arte visual-arte-digi- impiden ser todo lo optimista que qui- amigo de mi infancia. El video era la
tal-música-arquitectura-poesía-dra- œĒóōÑǜŋóōįśÑħçĒõĩǜŋōóœśÑĩïįÑśóĩèĒıĩ captación instantánea de la movilización
maturgia-escenografía-luz-ciencias a un comentario informal de mi colega reciente en la que los jóvenes gritaban:
œįèĒÑĢóœƾĎšħÑĩĒïÑïóœƾïĒĩóōįƾèįħĒ- Vir Cano, a quien agradezco su genero- ǐǡVšĒœ°ªEĢįïóèÑŋĒśÑħįœǠǡ[Ñèōıĩǜ
da-sexo-costumbres no existe más.11 œĒïÑïǜŌšĒƆÓœœóóœśõóŽŋóōĒħóĩśÑĩïįšĩÑ [ÑèōıĩǜŋįïóħįœōóŋóśĒōĢįǠǑǛcśōįÑħĒĈį
ōóƾèįĩˌĈšōÑèĒıĩśįśÑĢïóĢįŌšóœóèįĩ- me advierte del video que muestra la
9. Sin embargo tengo que explicitar que sideran bienes culturales valiosos. Si así alegría jovial con la que es recibido Milei
todo lo anterior supone la valoración fuera, de todos modos la escena seguirá en distintas ciudades argentinas. No
ŋįœĒśĒŷÑïóĢįœçĒóĩóœèšĢśšōÑĢóœĎÑœśÑ contando con sus posibilidades intactas œÑçóħįœŌšõŋÑœÑōÓħÑĪÑĩÑǜŋóōįĎįžóĢ
ÑĎįōÑōóèįĩįèĒïįœèįħįśÑĢóœžŷÑĢšÑïįœ ŌšóĎÑçōÓŌšóĒħŋĢóħóĩśÑōïóÑèšóōïį œĎįŸïóçóèįĩśĒĩšÑōǛŋÑĈšóĩœšœèóĢš-
como valiosos. No puedo desconocer que con esos nuevos bienes culturales. lares. La obra está por comenzar.12
esta valoración está en crisis. La cues-
NOTAS
1 Un agradecimiento especial a Carlos Pacheco y que: “Ser espectador de tragedias teatrales )HMXSVEIRTEVXMGYPEVWYGETʧXYPS
(EZMH.EGSFWTSVWYGSRƼER^ETIVQERIRXIIRQʧ cultiva la conciencia emocional de unas posi- 10 Cfr. LXXTW[[[]SYXYFIGSQ[EXGL#Z!<-
2 Voy a conectar dos fenómenos distintos: la distri- bilidades humanas compartidas, arraigadas en ,=NM<XO\9HSRHIQMQEIWXVE(MERE1EJJʧE
FYGMʬRWSGMEPHIPGSRSGMQMIRXSWSGMEP]GMIRXʧƼGS RYIWXVEZYPRIVEFMPMHEHJʧWMGEGSVTSVEPƉTʛK QERMƼIWXEƈRSRSWHIWETEVIGMIVSREXS-
y la consideración de que el conocimiento es 6 )WXEGEVEGXIVM^EGMʬRTYIHIHIWTIVXEVHYHEW HEW)WXEQSWEUYʧ]WSQSWYRQSRXʬRƉ
WSGMEP'JV6MQSPHM6ƈ9REXISVʧEWSGMSPSKMWXE GVʧXMGEW4YIHIGJVPEWMKYMIRXIEƼVQEGMʬRƈ0SW 11 'JV1EGSR']0SWMKKMS(ƈ(SWWMIV*IQM-
HIPGSRSGMQMIRXSLYQERSƉIR1EVEƼSXM6] IJIGXSWƄFVIGLXMERSWƅWITSHVʧERIQTPIEV?ƏAWMR RMWQSW]*MPSWSJʧE4SPʧXMGEƉ6IZMWXE0EXMRSE-
1EVXMRM1 IHW 4EWENIW]TEMWENIWVIƽI\MSRIW &VIGLX?ƏA?]ALERPPIKEHSEIWXEVTSVXSHEWTEVXIW QIVMGEREHI*MPSWSJʧELXXTW
WSFVIPETVʛGXMGEGMIRXʧƼGE1SVIRS921)HMXSVE en la publicidad contemporánea, largometrajes HSMSVKVPJ, en particular
TʛKW]7GLYX^%ƈ)PGMYHEHERS y sit-coms en la televisión de modo que han 1EGʬR'ƈ*MPSWSJʧE*IQMRMWXE]+MVS%JIGXM-
FMIRMRJSVQEHS)RWE]SWSFVIPEHMWXVMFYGMʬR TIVHMHSXSHSIJIGXSEVXʧWXMGS]TSPʧXMGSƉ&VSSOIV ZSYREVIWTYIWXEI\ERXIƉTʛKW
WSGMEPHIPGSRSGMQMIRXSƉIR7GLYX^%ɸ)WXYHMSW 4ƈ/I][SVHWMR&VIGLXƅWXLISV]ERHTVEGXMGI 12 0EPIGXYVEGVʧXMGEEXIRXE]EQSVSWEHI%PINERHVS
WSFVI8ISVʧE7SGMEP&VSHIVWIVR%Z IHMXSV SJXLIEXVIƉIR8LSQWSR4]7EGOW+ IHW 0EVIKMRE*IHIVMGS4IRIPEW]4EFPS(VIM^MOJYI
&YIRSW%MVIW%QSVVSVXYTʛKW 8LI'EQFVMHKI'SQTERMSRXS&IVXSPX&VIGLX condición de posibilidad de lo que acaban de
3 1IJYIVSRQY]IWXMQYPERXIWPEWVIƽI\MSRIWHI Cambridge University Press, Cambridge, págs. PIIV0SWIVVSVIWXSHSWWSRWSPSQʧSW)RXVI
QMWGSPIK\WWSFVIIPTIRWEQMIRXSʣXMGSTSPʧXM- GMXETʛK]IPEVXʧGYPS'YVVER% esos errores, una omisión que solo la generosi-
GSHIPEƼPʬWSJE]IWGVMXSVEEVKIRXMRE+VEGMIPE ƈ&VIGLXuW'VMXMGMWQWSJ%VMWXSXPIuW%IWXLIXMGW dad inmensa de su autora me permite intentar
:MHMIPPEEUYMIREHQMVSQYGLS'JV+EVGʧE SJ8VEKIH]Ɖ8LI.SYVREPSJ%IWXLIXMGWERH%VX remediar casi en el momento en que esta nota
:EPZIVHI*%PPIW20EVMKYIX+ƈ(SWWMIV4SV 'VMXMGMWQ7TVMRKTʛKW IRXVEFEIRIHMGMʬR'YERHSGSQIRGʣETIR-
UYʣPEHIQSGVEGMERIGIWMXEHIPEWIQSGMSRIW] 'YVVERWISGYTEI\TVIWEQIRXIHIQSWXVEVPSW sar lo que acabo de compartir con ustedes no
HIPEZMHEFYIRE#6IƽI\MSRIWIRXSVRSEPESFVE TYRXSWHIGSMRGMHIRGMEIRXVI%VMWXʬXIPIW]&VIGLX GSRSGʧEPSWI\GIPIRXIWEVXʧGYPSWHI0SPE4VSEʪS
HI+VEGMIPE:MHMIPPEƉ8ʬTMGSWRʱQ EPQMWQSXMIQTSUYIWYWHMJIVIRGMEWIWTIGʧƼGEW +SQI^UYIGSRWMHIVSXVEFENERTVSJYRHEQIRXI
%WSGMEGMʬR6IZMWXEHI*MPSWSJʧEHI7ERXE*I 7 4EFPS(VIM^MOQIQERMƼIWXETSVQEMPƈIR desde el punto de vista de los estudios teatrales
%VKIRXMREHMWTSRMFPIIRLXXTW[[[VIHEP]G ʣTSGEWHIMRXIPMKIRGMEEVXMƼGMEPPEWIQS- PEWMRXYMGMSRIWUYIEGʛI\TVIWS'JV4VSEʪS
SVKEVXMGYPSSE#MH!(3-LXXTW ciones son un acto de resistencia”. +SQI^0ƈ%JIGXMZMHEH4SPʧXMGE]'SRSGMQMIRXS
HSMSVKXSTMGSWI )PFVMPPERXIXI\XSHI)QMPMS&IVRMRMQIIWXMQYPʬE resistencia al neoliberalismo desde la escena
'JV&MIHE)%VMWXʬXIPIW]PEXVEKIHME TIRWEVIWXEWGYIWXMSRIW'JV&IVRMRM))P1ʣXS- XIEXVEPPEXMRSEQIVMGEREƉ-RZIWXMKEGMʬR8IEXVEP
Una concepción trágica de la felici- do Rousseau. Un dinamismo de los conceptos, 6IZMWXEHIEVXIWIWGʣRMGEW]TIVJSVQEXMZMHEH
HEH&YIRSW%MVIW%PXEQMVE &YIRSW%MVIW)HMXSVMEP0EW'YEVIRXE :SPRVSWIKYRHEʣTSGE
'JV2YWWFEYQ1)QSGMSRIW4SPʧXMGEW4SVUYʣ 4EVEYREVIGSRWXVYGGMʬRHIPEGSRI\MʬRHIPEW TʛKWLXXTWHSMSVK
IPEQSVIWMQTSVXERXITEVEPENYWXMGME#&EVGIPSRE luchas pasadas con las luchas presentes y MXZM]ƈ'SRXI\XSLMWXʬVMGSTSPʧXMGE]
4EMHʬWIRTEVXMGYPEVIP'ETʧXYPSƈ*IWXM- PEETIVXYVEEPJYXYVSGJVIPI\GIPIRXIERʛPMWMW TPYVEPMHEHQIXSHSPʬKMGEƉ+IWXSWXISVʧE]TVʛG-
vales trágicos y cómicos: moldear la compasión, de Macon, C., (IWEƼEVIPWIRXMV*IQMRMWQSW XMGEHIXIEXVSLMWTʛRMGSTʛKW
XVEWGIRHIVIPEWGSƉTʛKWHSRHIEƼVQE ,MWXSVME]6IFIPMʬR&YIRSW%MVIW3QRʧZSVE
TEMA TEATRO EN 11
DE TAPA DEMOCRACIA
óÑśōįœįˍèĒÑĢóœžŋįĢĔśĒèÑœ
èšĢśšōÑĢóœóĩĢÑǐŋōĒħÑŷóōÑ
ÑĢćįĩœĒĩĒœśÑǑ
ǣšĒõĩóœćšóōįĩĢįœÑōśĔˍèóœŌšóōóèįĩœśōšžóōįĩĢÑœĒĩœśĒśšèĒįĩóœ
śóÑśōÑĢóœóĩĢÑŋōĒħóōÑõŋįèÑïóĢōóśįōĩįïóħįèōÓśĒèįǢǣšõōįĢśšŷį
óĢ&œśÑïįǢįĩĒĩćįōħÑèĒıĩžćšóĩśóœŋōóèĒœÑœóœśÑĩįśÑŋōįŋįĩóšĩ
ōóèįōōĒïįŋįōóœįœÑĪįœïóĒĩèĒŋĒóĩśóĢĒçóōśÑïžōóĒŷĒĩïĒèÑóĢèįħŋōįħĒœį
ŋįĢĔśĒèįïóÑōśĒœśÑœžĈóœśįōóœŌšóĩįïšïÑōįĩóĩŷįĢŷóōÑŋĢÑĩśÑōĢįœ
èĒħĒóĩśįœïóœŋšõœïóĢįœÑĪįœïóŋĢįħįǛ
NOTAS PERIODÍSTICAS
;ÑĩÑōĢÑèÑĢĢóǝ
óĢóœŋÑèĒįŋţçĢĒèįèįħį
óœèóĩÑōĒįōóèšŋóōÑïį
Era un terreno propicio para festejar la AÑçĢÑōïóĢÑèÑĢĢóǜįħÓœóœŋóèĔˌèÑħóĩśó
TEXTO: MALALA GONZÁLEZ democracia recuperada, el ámbito de del espacio público en la posdictadura,
disputa social por excelencia sobre el ħóĢĢóŷÑŋōĒħóōÑħóĩśóĎÑèĒÑÑśōÓœǜ
que se alentó la participación ciuda- èšÑĩïįĎÑèóÑĢĈšĩįœÑĪįœĒĩŷóœśĒĈšõ
dana… La calle, sí, pero ¿cómo ganarla? sobre la labor de un grupo teatral que
ǣèıħįĎÑèóōĢįïóœŋšõœïóśÑĩśįśóōōįōǢ -nacido democráticamente en las elec-
Me gusta pensar que reapropiarse de ciones del Centro de Estudiantes de lo
óĢĢÑœĒĈĩĒˌèıšĩÑçįèÑĩÑïÑïóÑĒōóĢĒçōóǜ que fuera la Escuela Nacional de Arte
ïóœÑĢĒōÑĢÑœšŋóōˌèĒóžōóœŋĒōÑōǜšĩ "ōÑħÓśĒèįǃ&]"ǜĎįž]DŽǜÑĢĢÓŋįōóĢ
modo de reconstituir el tejido social, de año 1984- se ocupó, justamente, de darle
volver a entramarlo. Y en ese gesto, las otros sentidos a esta espacialidad por
expresiones y prácticas artístico-polí- óĩśįĩèóœśÑĩÑĩĎóĢÑïÑǛÑĩśįħóĒĩśó-
ticas fueron clave para recobrarla como resó esa actitud grupal de experimenta-
escenario. Volver a ponerle el cuerpo, èĒıĩšōçÑĩÑŌšóĒĩïÑĈšõèšÓĢóœĎÑçĔÑĩ
ōóĒĩŷóĩśÑĩïįĢÑœćįōħÑœïóĎÑçĒśÑōĢÑèįĩ sido esas acciones con las que supieron
otrxs. intervenir varios rincones de la ciudad,
TEMA TEATRO EN 17
DE TAPA DEMOCRACIA
VÑŷĒśÑĢĒïÑïïóĢįèįħšĩĒśÑōĒį
&ĩƨưƯƪǜšĩįœħóœóœÑĩśóœïóĢƪƧïóįèśšçōóǜóĩ
TEXTO: EDITH SCHER
ĢÑĢÑƆÑ[ÑĢŷĒĩÑœǜóĩóĢçÑōōĒįÑśÑĢĒĩÑœǜĒšïÑï
de Buenos Aires, un grupo de vecinxs de todas las èšÑśōįïõèÑïÑœïóÑŌšóĢħįħóĩśįǜ
óĢśóÑśōįèįħšĩĒśÑōĒįˏįōóèóžćōšèśĒ-
edades, se reunió por primera vez para dar inicio ˌèÑǛįĩœįĢĒïıšĩÑèįĩèóŋśšÑĢĒƆÑèĒıĩǜ
se multiplicó en aproximadamente 40
ÑšĩÑŋōÓèśĒèÑŌšóœóèįĩŷóōśĒōĔÑóĩšĩįïóĢįœ grupos en todo el país y es modelo en
óĢħšĩïįǛǣįōŌšõǢįōŌšóœšóœŋóèĒ-
movimientos culturales más potentes de los últimos ˌèĒïÑïĢįŷšóĢŷóÑĢśÑħóĩśóśōÑĩœćįō-
ħÑïįōǜŋįōŌšóóĩœÑĩèĎÑóĢĎįōĒƆįĩśó
ƫƧÑĪįœǝóĢśóÑśōįèįħšĩĒśÑōĒįǛ"ĒèóĢÑĢóžóĩïÑŌšó de lo posible, porque tiene inserción en
cada territorio, porque mezcla todas las
en la primera función el barrio fue sobrevolado generaciones, porque construye arte
con el aporte de todxs sus integrantes,
ŋįōšĩĎóĢĒèıŋśóōįǜŋóōįŌšóóōÑśÑĩśÑĢÑĈóĩśóŌšó se nutre de la memoria, propicia la
celebración, construye identidad y
ĎÑçĔÑóĩĢÑŋĢÑƆÑǜŌšóóœóĎóĢĒèıŋśóōįœóćšóǛ&ōÑĩ pertenencia, porque siempre está en
la búsqueda del buen vivir, pero, por
los últimos meses de la dictadura más sangrienta œįçōóśįïÑœĢÑœèįœÑœǜŋįōŌšóĎÑçĒĢĒśÑ
óĢïóōóèĎįïóĢÑèįħšĩĒïÑïÑĒħÑĈĒĩÑō
ŌšóœóōóèšóōïÑóĩĢÑōĈóĩśĒĩÑǛ mundos posibles, a no aceptar la inmo-
vilidad de su destino.
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mejor. De este modo, los grupos de teatro LA DEMOCRACIA el deseo de que nuestra democracia se
comunitario crecen y concretan logros EN EL FUNCIONAMIENTO profundice y de que esta sociedad pueda
que en soledad serían imposibles de Este movimiento tiene la edad del autointerpelarse cada día, para caminar
concretar: espectáculos teatrales, en la retorno de nuestra democracia, pero ĎÑèĒÑšĩħšĩïįħóğįōǛĒóħŋōóèįĩĢÑ
ħÑžįōĔÑïóĢįœèÑœįœǜžśÑħçĒõĩóœèōĒ- además es, en sí mismo, profundamente esperanza como bandera. Y esto fun-
tura de libros comunitarios, grabación democrático. Su existencia no sería ciona así porque el teatro comunitario es
ïóïĒœèįœǜˌĢħÑèĒıĩïóŋóĢĔèšĢÑœǛ"óœïó posible sin la participación de las bases, profundamente participativo y porque
ĎÑèóÑĢĈšĩįœÑĪįœħšèĎÑœïóóœśÑœ es decir, de lxs vecinxs de todas las en el marco de su desarrollo lxs direc-
óŽŋóōĒóĩèĒÑœĎÑĩóĩĈóĩïōÑïįįōŌšóœśÑœ edades que se suman permanentemente tores no podrían continuar en su rol si no
de vecinxs, circo, danza, títeres, espacios a los grupos. El teatro comunitario -y interpretaran con profundidad lo que la
de producción artística en los cuales es todas las prácticas artísticas comuni- comunidad siente.
la comunidad la que crea. Por supuesto tarias que engendró- se propone cons-
que este mundo amateur está dirigido truir a partir de los aportes colectivos y CUARENTA AÑOS
por profesionales cuya tarea es, justa- promover el intercambio, se apoya en la ǣšõèįĩœśōšžıóĢśóÑśōįèįħšĩĒśÑōĒį
ħóĩśóǜĎÑèóōŋįœĒçĢóĢÑŋÑōśĒèĒŋÑèĒıĩ creencia de que es importante y nece- en estos cuarenta años? En principio,
de todxs, sin que ello implique una for- œÑōĒįŌšóśįïįœĢįœœóōóœĎšħÑĩįœïóœÑ- una red enorme, ya que los grupos que
mación tradicional. Es que la búsqueda rrollen su creatividad. comenzaron con esta práctica -Catalinas
no tiene que ver con que cada una de Sur, desde 1983, el Circuito Cultural
las personas se convierta en unx artista Si bien, desde luego, existe una dirección Barracas, en 1996, y luego todos los que
profesional, sino con lograr una produc- ÑōśĔœśĒèÑŌšóœĒĩśóśĒƆÑŋįõśĒèÑħóĩśóóĢ fueron naciendo-, lejos de quedarse
ción artística grupal con lo que pueda universo que el grupo genera, ese mundo con la originalidad de su creación, bus-
aportar cada unx. El teatro comunitario ïóˌèèĒıĩóœśÓÑśōÑŷóœÑïįŋįōħţĢśĒŋĢóœ caron y lograron la multiplicación de
no tiene roles protagónicos. Su personaje miradas y cuenta con el aporte de todxs un modo de trabajo que es -y estos cua-
por excelencia es el coro y se encarna los integrantes. No es posible inventar renta años lo demuestran- altamente
óĩĢÑŋōĒħóōÑŋóōœįĩÑïóĢŋĢšōÑĢǛĒóĩóǜ óœŋóèśÓèšĢįœœĒĩóœóÑŋįōśóǜœĒĩóœÑœĎĒœ- transformador. Construyó lazos, generó
ħÓœçĒóĩǜšĩèÑōÓèśóōõŋĒèįžœóĩšśōó torias, sin esos cuerpos improvisando. espacios en los que es posible soñar,
del canto comunitario. Sus puestas en demostró que todas las personas tienen
escena son enormes. Esta práctica teje A cuarenta años del retorno democrá- creatividad y que solo es cuestión de
su tela con memoria, identidad, celebra- tico y a cuarenta del nacimiento en encontrar el marco en el cual desarro-
ción y crea un punto de vista territorial Argentina de este novedoso movimiento llarla. Impulsó la multiplicación, pero sin
acerca del mundo. cultural, el teatro comunitario crea con competencia.
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Por otro lado, si bien la realidad pospan- da batalla contra la soledad, contra la doblegados por el tiempo que trascurrió?
ïõħĒèÑħšóœśōÑšĩōóśōįèóœįóĩįōħó naturalización de que la vida consiste ǣšóïóóĢèÑĩœÑĩèĒįŌšóĈóĩóōÑĩĢÑœïĒˌ-
con relación a las esperanzas de las óĩĎÑèóōħõōĒśįœĒĩïĒŷĒïšÑĢóœŋÑōÑśóĩóō cultades o las imposiciones del mundo
grandes masas,el teatro comunitario, un mejor pasar y de que si a alguien le ÑèśšÑĢǜŌšóĩįóœóĢħĒœħįïóĎÑèóèšÑ-
èįĩœšŋóōœĒœśóĩèĒÑžœšœĢįĈōįœÑˌÑĩƆı va mal es, sencillamente, porque no se renta años, torcer el brazo o bien obligar
la certeza de que otro mundo es posible. óœħóōıĢįœšˌèĒóĩśóǛ&ĢśóÑśōįèįħš- a los grupos a cambiar sus motores de
:šóèįĎóōóĩśóóĩœšèįĩœśōšèèĒıĩž nitario puso en práctica y teorizó, teo- ÑèèĒıĩǢǣšõœĒĈĩĒˌèÑǜóĩóœśįœśĒóħŋįœǜ
obtuvo grandes logros. rizó y puso en práctica. La palabra fue participar? ¿Es ingenuo considerar
cuerpo durante estos cuarenta añosy el que una práctica artística puede trans-
El teatro comunitario es democrático resultado de esta decisión es que existe formar, en algún sentido, la realidad? Y,
žóœŋįĢĔśĒèįǛ]įœįĢįŋįōŌšóħšèĎÑœ un modo de llevar adelante la vida que al mismo tiempo que todas estas dudas,
ŋóōœįĩÑœœóœĒóĩśóĩĒïóĩśĒˌèÑïÑœèįĩ no se adapta a la cultura dominante. óœśÑÑšśįĒĩśóōŋóĢÑèĒıĩóŽŋōóœÑǜśÑħçĒõĩǝ
ĢįœšĩĒŷóōœįœŌšóóĩõĢœóĈóĩóōÑĩǜœĒĩį Que resiste y construye a pesar de los ¿No es profundamente democrático
porque su accionar pretende transformar problemas que enfrenta, ya sean econó- generar el marco para que las personas
un estado de cosas. En un mundo en el micos -porque se trata de organizaciones desarrollen su creatividad, tengan
que lo más normal es aceptar que todo muy grandes que nunca cuentan con sueños, desobedezcan el deber ser de sus
es como es y que ninguna cuestión vin- ćįĩïįœœšˌèĒóĩśóœŋÑōÑœšïóœÑōōįĢĢįƾį cuerpos, jueguen, canten, sacudan, junto
culada a la transformación de un estado çĒóĩóœśõĩŷĒĩèšĢÑïįœÑĢÑœïĒĩÓħĒèÑœ con otras, la quietud?
de cosas opresivo, injusto e infeliz está ĈōšŋÑĢóœžÑśįïįĢįŌšóœĒĈĩĒˌèÑĢĒïĒÑō
en manos de la comunidad, este movi- èįĩĢÑœèōóóĩèĒÑœĎóĈóħıĩĒèÑœŌšóóœśó &ĢśóÑśōįèįħšĩĒśÑōĒįèóĢóçōÑǜïóœŋšõœ
miento continúa apostando a la fuerza mundo propone y que, obviamente se ïóèšÑōóĩśÑÑĪįœǜóĩŋōĒħóōĢšĈÑōǜĎÑçóō
de lo colectivo, a la participación, a la entremezclan en el día a día. subsistido con vitalidad. Pero además,
posibilidad de amasar realidades dife- èóĢóçōÑóĢĎóèĎįïóĩįĎÑçóōœóÑïįōħó-
rentes junto a otras personas. El teatro comunitario se autointerpela cido, de mirar con atención la realidad
permanentemente. Por eso es vigoroso y en cuyo marco construye, celebra su
ĩÑïóĢÑœèÑĩèĒįĩóœĎĒœśıōĒèÑœïóèįĩ- ĩįĎÑŋóōóèĒïįóĩóœśÑœèšÑśōįïõèÑïÑœǛ œóĩœĒçĒĢĒïÑïǜœšŋōįèóïóōèįĎóōóĩśóǜœš
vocatoria del Grupo Catalinas Sur dice Se trata de un ininterrumpido proceso en mirada crítica, su permanente e incon-
ǐǡžǜŷóèĒĩįǠªõĩĈÑœóÑĎÑèóōśóÑśōįóĩ el cual persiste la pregunta por el sentido dicional aporte a que el mundo sea un
la plaza. No vaya a quedarse solo viendo ïóĢįŌšóœóĎÑèóǛ±óĩóœóŋóōħÑĩóĩśó óœŋÑèĒįïóħÑžįōćóĢĒèĒïÑïǛ:ÑĢśÑħšèĎįǜ
tele en su casa. No vaya a quedarse solo: pensamiento sobre el destino de la prác- pero el camino sigue.
võĩĈÑœóŋÑōÑĢÑŋĢÑƆÑǑǛ&œóœśÑšĩÑĢóśōÑ tica surgen dudas: ¿Acaso los postulados,
ŌšóǜœĒĩïšïÑœǜïóœïóĎÑèóħšèĎįœÑĪįœǜ los conceptos, los ejes de trabajo fueron
TEMA TEATRO EN 23
DE TAPA DEMOCRACIA
Las cinco provincias que integran la de formación y producción. El primero sobrevivir bajo la opresión del patrón
ōóĈĒıĩïóœïóĢÑŋóōœŋóèśĒŷÑïóĢE] es el de la resistencia con, por ejemplo, del obraje. Contiene referencias a los
óŽĎĒçóĩÑĢĒĩśóōĒįōï󜚜śóōōĒśįōĒįœ ]šóœśōįóÑśōįïócœèÑōšĒōįĈÑžįœĒśÑ gobiernos defacto provincial y nacional
similitudes y diferencias acentuadas, ŷĒĢÑèįĩœšèĒèĢįÑćõóÑśōÑĢǃƨưƮƫƾ èįħįśÑħçĒõĩÑ[ÑĢŷĒĩÑœžèĒóōōÑóĩ
solo explicables, aún en este siglo, por ƨưƯƧDŽžóĢĒèĢįóÑśōįVĒçōóÑĩÓĢįĈÑïó 1983 con la democracia. Obra que fue
los desarrollos desiguales. Basta citar óÑśōįçĒóōśįœšōĈĒïįóĩƨưƯƨóĩšóĩįœ muy premiada y con innumerables fun-
que no todas las universidades de la Aires. El segundo, ya con el retorno a la ciones tanto en Argentina como en Vene-
región cuentan con facultades de arte democracia, tiene lugar con la sistema- ƆšóĢÑžįĢįħçĒÑǜèįĩïĒŷóōœįœóĢóĩèįœǑǜ
pero algunas cuentan con profeso- tización y consolidación de los espacios uno de los cuales integró. Y continúa:
rados y todas con la materia teatro en la de formación (en 1976 la dictadura cerró ǐèįĩĢÑĢĢóĈÑïÑïóĢÑïóħįèōÑèĒÑóĢśóÑśōį
escuela primaria y secundaria. Un logro en Conservatorio Provincial de Arte cambia su dinámica respecto del período
educativo en democracia, sin duda. Dramático y la Facultad de Artes existe anterior de poco teatro, con escasos
desde 1985), la consolidación del campo ĈōšŋįœĒĩïóŋóĩïĒóĩśóœǜħšèĎįœōóœĒœ-
Hay que agregar que, durante las teatral por medio del agrupamiento de śóĩśóœÑĢÑïĒèśÑïšōÑǑǛ&œóèÑħçĒįïó
ïõèÑïÑœŋōóŷĒÑœǜóœśÑœŋōįŷĒĩèĒÑœóœśš- sus agentes en Dramaturgos Asociados dinámica, a consecuencia de la aparición
vieron signadas por la migración de sus ïóšèšħÓĩǃ"[DŽžĢÑèįĩŌšĒœśÑïó ïóĢE]ǜŋōįïšèóǐšĩÑħÑžįōèÑĩśĒïÑï
ÑĈóĩśóœèšĢśšōÑĢóœĎÑèĒÑįśōįœèóĩśōįœïó ïóōóèĎįœÑśōÑŷõœïóĢÑVóž]ÑèĒįĩÑĢïóĢ de grupos independientes y de talleres
desarrollo teatral, situación que empezó óÑśōį]ȼƩƫƯƧƧžĢÑVóžōįŷĒĩèĒÑĢïóĢ įˌèĒÑĢóœǜÑšœŋĒèĒÑïįœŋįōĒĩœśĒśšèĒįĩóœ
a revertirse en democracia. óÑśōį]ȼƮƯƬƫǤƧƭǛ&ĢśóōèóōįǜóĩóĢÑèśšÑĢ gubernamentales, a lo que agrega la
teatro de posdictadura está dado por llegada de grupos desde Buenos Aires
Migraciones que determinan, por la profusión de salas, grupos y la labor con actores reconocidos, y de obras de
ejemplo que no sea lo mismo sostener dramatúrgica de teatristas locales que ĢÑōóĈĒıĩǜèįĩóĢōóœšĢśÑïįšĩÑǎħįŷĒïÑǏ
una obra en cartel con la densidad interactúan en tres ámbitos principales: ĒĩśóōóœÑĩśóóĩĢÑÑèśĒŷĒïÑïǑǛ±ïóĢÑœóōĒó
ŋįçĢÑèĒįĩÑĢïóÑĩ[ĒĈšóĢïóšèšħÓĩ óĢįˌèĒÑĢǜóĢšĩĒŷóōœĒśÑōĒįžóĢĒĩïóŋóĩ- de acciones diseñadas y cogestionadas
ǃƨǛƫƫưǛƧƧƧĎÑçĒśÑĩśóœDŽŌšóóĩÑśÑħÑōèÑ diente, con una nutrida producción en la desde lo local y nacional, Kairuz destaca
donde el último censo marca casi 187.933 ŌšóèįĩŷĒŷóĩħţĢśĒŋĢóœŋįõśĒèÑœžħįïįœ ŌšóǐĢįœÑèśįōóœœóįōĈÑĩĒƆÑĩžćįōħÑĩ
ÑĢħÑœǛèšÑśōįïõèÑïÑœïóÑŷÑĩèóœ ïóŋōįïšèèĒıĩǑǛ ĢÑœįèĒÑèĒıĩïóèśĒŷĒïÑïóœóÑśōÑĢóœ
democráticos, las y los espectadores Independientes de Santiago del Estero
-destinatarios primeros y últimos de la ÑōÑSįœõcœèÑōUÑĒōšƆǜÑèśįōžïĒōóèśįō ǃ"E&DŽŌšóĢįĈōıĢÑèįĩœśōšèèĒıĩïó
Ley 24800- siguen siendo la pata renga, santiagueño, de larga participación en su propia sala y lacompra, o manteni-
en buena parte de la región. óĢE]ǜóĢōóśįōĩįÑĢÑïóħįèōÑèĒÑśĒóĩó miento, de nuevas salas, foros de debates
èįħįŋōĒħóōĎĒśįǐóĢóœśōóĩįïóHacha y žèÑŋÑèĒśÑèĒįĩóœǑ que, al integrarse con
Para la investigadora y docente univer- Quebracho en 1983 de Raúl Dargoltz, un instituciones municipales y universi-
œĒśÑōĒÑïóšèšħÓĩǜªÑĢóōĒÑ[įƆƆįĩĒǐœó ōÑèįĩśįĎĒœśıōĒèįïóĢïōÑħÑœÑĩśĒÑĈšóĪį dades, permiten abarcar todo el terri-
ŋšóïóĩōóèįĩįèóōśōóœĎĒśįœǜžÑŌšóĢÑ con las equivocadas decisiones polí- torio provincial.
ïĒèśÑïšōÑĒĩœśÑšōÑïÑóĩóĢƮƭœĒĈĩĒˌèıšĩ śĒèÑœïóĢœĒĈĢį°E°ǜĢÑśōÑĈóïĒÑïóĢįçōÑğó
impasse en la actividad por la censura con la explotación del recurso natural Para el actor y director de Jujuy Rodolfo
y el cierre sistemático de los espacios ćįōóœśÑĢǜĢÑïóĢĎÑèĎóōįžœšïōÑħÑŋÑōÑ ÑèĎóèįǜǐĢÑˌĈšōÑŌšóóħóōĈóŋōĒħóōį
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en el teatro en democracia de la pro- teatrales que provocaron la apertura sucedida en paralelo a la sanción de
ŷĒĩèĒÑóœ"ÑħĒÓĩǐĒśįǑ;šóōōÑǜšĩÑšśįō ïóĩšóŷįœóœŋÑèĒįœóœèõĩĒèįœǜóŽśóĩ- la Ley 24800/97, que se convirtió en el
y director que renovó la dramaturgia ïĒõĩïįœóÑçÑōōĒįœǜŋĢÑƆÑœǜèќќŋÑō- espacio de profesionalización de todo
ŋōįŷĒĩèĒÑĢǑǜ pensada como expresión śĒèšĢÑōóœǜœÑĢįĩóœǜèÓōèóĢóœǜèįōōĒóĩïį el sistema teatral y cuya sede es el C.C.
de la propia diversidad que se separa óĢóğóïóĢįĒĩœśĒśšèĒįĩÑĢžœšœóïĒˌèĒįœǜ ōçÑĩį;ĒōÑōïĒǛÑĩśįóœśóóœŋÑèĒįèįĩ
progresivamente de las teatralidades lo que generó la democratización de la óĢóÑśōįïóĢšōǜśÑħçĒõĩħšĩĒèĒŋÑĢǜ
porteñas. La escuela provincial de teatro, cultura y el arte, volver a expresarnos èšóĩśÑĩèįĩÑŋįžįïóĢE]Ǜ
que lleva su nombre, se fundó en 1999 y en libertad. Nuevos grupos, encuen-
èÑŋÑèĒśÑïóœïóŋōĒħóōÑĒĩćÑĩèĒÑĎÑœśÑ tros de teatro como las tres ediciones AšçįžĎÑžĩšóŷÑœœÑĢÑœóĩóœśįœƫƧ
śóèĩĒèÑśšōÑœóœŋóèĔˌèÑœǛ ïóǎóÑśōóÑĩïįǏǜèįĩóĢóĩèįœïóSšğšžǜ años que, en algunos casos, tuvieron
ÑśÑħÑōèÑǜšèšħÓĩžĢÑŋōįŋĒÑÑĢśÑǑǛ vida efímera por razones diversas entre
ÑōÑÑèĎóèįǜĢÑĒōōšŋèĒıĩïóĢE]óĩĢÑ Se recupera la idea del Norte Grande y, las que los costos de los espacios y la
óœèóĩÑĩÑèĒįĩÑĢœĒĈĩĒˌèıÑïóħÓœǐŋōĒ- ōóœŋóèśįïóĢÑœśóħÓśĒèÑœǜǐšĩÑħĒōÑïÑ ćÑĢśÑïóĢĎÓçĒśįśóÑśōÑĢóĩĢÑœįèĒóïÑïïó
mero, el rompimiento del aislamiento crítica orientada a recuperar nuestra a pie, producen un cuello de botella que
ĎĒœśıōĒèįŌšóŋÑïóèĔÑĢÑŋōįŷĒĩèĒÑǜèįĩ ĎĒœśįōĒÑōóèĒóĩśóǜĎÑèĒóĩïįŷĒœĒçĢóóĢ va saldándose a partir del sistema de
la llegada de elencos de todo el país y la ĈóĩįèĒïĒįžœšœÑśōįèĒïÑïóœǜĢÑœĎĒœśį- capacitaciones y becas.
formación permanente de los agentes rias de los y las sobrevivientes, tanto de
culturales que ya existían y de los la represión y tortura, como lo vivido El sistema teatral catamarqueño, ya en
nuevos. En segunda instancia, la apa- ŋįōĢįœœįĢïÑïįœǜĎįħçōóœžħšğóōóœïó democracia, marca el retorno de actrices
rición creciente de teatralidades que Malvinas, con dramaturgias propias y como Blanca Gaete, cuya puesta en
ÑĩèĢÑĩóĩĢÑœïĒŷóōœĒïÑïóœïóĈõĩóōįǜ śÑħçĒõĩïóÑšśįōóœïóšóĩįœĒōóœǜóĩ escena de Rosas de Sal de Jorge Pao-
en la revalorización de las etnicidades su mayoría, que se representan dándole lantonio es la más representada de la
ŋōįŋĒÑœįŌšóōóˏóŽĒįĩÑĩœįçōóĢÑœÑśōį- šĩśįĩįĢįèÑĢǑǛ ŋōįŷĒĩèĒÑÑĢįĢÑōĈįïóïįœïõèÑïÑœǛAįĩ-
èĒïÑïóœŋōįïšèĒïÑœŋįōĢÑïĒèśÑïšōÑǑǛ ōÑïÑèįĩóĢōóħĒįÑĢÑōÑžóèśįōĒÑïóĢ
En su criterio, estas teatralidades emer- Sutti subraya la sanción de la ley provin- E]óĩƩƧƩƧǜœšōóèĒóĩśóïóèóœįœóœšħÑ
gentes son ǐĢÑœĩšóŷÑœćįōħÑœïóĢśóÑśōį èĒÑĢƩƫƨưƬǐŌšóĒħŋĢóħóĩśÑĢÑóĩœóĪÑĩƆÑ a los de Pianetti y Oscar Carrizo, director
ŋįĢĔśĒèįǑǛ de teatro en la educación como materia y maestro de actores.
obligatoria que posibilita la apertura
Hay que recordar, una vez más, que los ïóĢŋōįćóœįōÑïįïóōśóóĩóÑśōįǜóĩ óōįśÑħçĒõĩħÑōèÑóĢœšōĈĒħĒóĩśįïó
muñecos de Títeres del Quitupí fueron ŋōĒĩèĒŋĒįŋÑōÑóĢĩĒŷóĢħóïĒįǑïóĢÑŌšó nuevos autores como Alberto Moreno,
secuestrados junto con parte del elenco ella y Silvia Alday, Rectora del Instituto cuya obra dramática suele ser publicada
žˌĩÑĢħóĩśóōóèšŋóōÑïįœŋįōóĢōóèĒóĩ- Superior de Profesorado de Arte, son ŋįōĢÑóïĒśįōĒÑĢE]óÑśōįžœóĢóèèĒįĩÑïÑ
temente fallecido actor, director y gestor responsables o que, en 1999, se incluyera ŋįōóĢóÑśōį]ÑèĒįĩÑĢóōŷÑĩśóœįïó
šçõĩǐĎšĪÑǑEōĒÑōśóǜ蚞ќÑĢÑ&Ģ ǐóĢĈõĩóōį"ōÑħÑśšōĈĒÑóĩĢįœèįĩèšōœįœ ïĒōóèśįōóœèįħįVšèÑœÑĢÑœǞĢÑèōó-
Pasillo mantiene una muestra perma- ĢĒśóōÑōĒįœŋōįŷĒĩèĒÑĢóœǑ žǜśÑħçĒõĩĈōÑ- èĒóĩśóÑˌōħÑèĒıĩïóħšğóōóœÑšśįōÑœ
nente de estas marionetas realizadas por èĒÑœÑĢÑVóžƩƫƯƧƧǐĢÑèÑŋÑèĒśÑèĒıĩóĩ įïĒōóèśįōÑœïóóœèóĩÑèįħį[ÑōĒśõ
el artista plástico Medardo Pantoja. algunas ciudades de la provincia, se įħŋóĒǜĒĢŷĒÑţèÑōĒǜ]įōÑĎšħÑïÑǜ
generan grupos que mantienen y acre- Carla Acosta, Roxana Castro o Luciana
VÑœŋįĢĔśĒèÑœŋţçĢĒèÑœïóĢE]ĎÑĩèįĩ- cientan la actividad, tal es el caso de SóōóƆǞóĢïóœÑōōįĢĢįĒĩèĒŋĒóĩśóïóÑōśóœ
tribuido además a la creación de la RED El Laberinto y La Suripanta en General circenses y una consolidación de elencos
Mote, un circuito de pequeñas salas en la ;ťóħóœǑǛ śĒśĒōĒśóōįœèįħįĎĒĩèĎįįōįśįǜšǛ[ÑšǛ
šóçōÑïÑïóAšħÑĎšÑèÑǛ"óĩšóŷįǜšĩÑ ĒǜVįœįōśįĈĩįħįœžSÑŷĒóōÑĢÑƆÑōǜ
acción territorial que pone en el centro a ÑśÑħÑōèÑśĒóĩóšĩĎóèĎįĒĩœśĒśšèĒįĩÑĢ ĈÑĩÑïįōïóĢÑţĢśĒħÑˌóœśÑŋōįŷĒĩèĒÑĢǛ
la ciudadanía de a pie. interesante: el Complejo Cultural Urbano
Girardi en 1984, por decisión de quien
Cecilia Sutti, actriz, directora, docente e era intendente, Carlos Alberto Varela,
integrante del colectivo de investigación creado sobre un antiguo galpón y gra-
Claudia Bonini (quien fuera la primera èĒÑœÑĢÑÑèèĒıĩǜóĩśōóįśōįœǜïóAõèśįō
representante provincial) sostiene que Pianetti, migrado a Catamarca como
ǐÑŋÑōśĒōïóĢōóśįōĩįïóĢÑïóħįèōÑèĒÑǜ parte del exilio interior. Pianetti y otros
eclosionan en Salta las manifestaciones teatristas locales fueron los impulsores
artísticas, en particular grupalidades de la creación de la Comedia Municipal,
TEMA TEATRO EN 25
DE TAPA DEMOCRACIA
La revista Picadero me pidió que escriba el campo cultural para materializar lo que
TEXTO: LUIS CANO una breve nota sobre mi experiencia todavía falta.
juvenil con ese vínculo entre democracia
y teatro. &ĢśóÑśōįóœŋįĢĔśĒèįŋįōïóˌĩĒèĒıĩǜ
porque lo determina el vínculo entre las
Mi integración a la vida democrática y ŋóōœįĩÑœǛVįœĈōšŋįœïóŋóōœįĩÑœĎÑèóĩ
a la práctica teatral fue de la mano de lo que llamamos teatro. En su práctica
mi actividad en la Federación de Estu- œóŷĒŷóĩśóĩœĒįĩóœœįèĒÑĢóœǜœóÑˌōħÑĩ
ïĒÑĩśóœóèšĩïÑōĒįœžśÑħçĒõĩïóçĒïÑ posiciones ideológicas y se piensa en
ÑĢÑĒĩˏšóĩèĒÑïóÑħĒĈÑœžÑħĒĈįœŌšó cómo mejorar nuestra coexistencia.
ŷóĔÑĩóĢħšĩïįħšèĎįħÓœèĢÑōįŌšóžįǜ
y me abrieron los ojos y el corazón a ese Desde mi primer acercamiento al teatro
universo. en democracia, de la mano de los rena-
cientes centros estudiantiles, guardo
No es casual que la educación (el deseo estas dos lecciones: que aprendemos
ïóœÑçóōDŽóœśõĒħŋĢĔèĒśÑóĩĢÑōóĢÑèĒıĩ junto a otras personas y que podemos
entre democracia y teatro. No descono- celebrar nuestras diferencias.
cemos que el teatro occidental se creó
como un caldero donde elaboramos įōÑŌšóĢĢįœÑĪįœħóÑèóōŌšõÑĢóÑśōį
nuestra identidad, nuestras pulsiones ïóĢÑÑħŋÑĩÑǜŌšóœóĎÑĢĢÑçÑóĩóĢ
ancestrales y nuestras inquietudes sobre sótano de Diagonal Norte 943, donde
cómo vivir en sociedad. En el teatro se VóıĩĒïÑœÑōĢóśśÑĎÑçĔÑćšĩïÑïįóĢ
reelaboran nuestra convivencia, nues- óÑśōį"óĢšóçĢįǛĎĔśšŷóĢÑœšóōśóïó
śōįœïóōóèĎįœǜĩšóœśōįœœšóĪįœžǜğšĩśį conocer una práctica asamblearia direc-
a la diversión, las condiciones para tamente ligada a la realización teatral.
nuestra alegría. Equivale a decir, nues- &ĩVÑÑħŋÑĩÑĎÑçĔÑħšèĎÑïĒœèšœĒıĩǜ
tros valores democráticos. a veces nos costaba salir del encierro
de nuestras propias verdades y otras
En este breve recuerdo, traigo la expe- ŷóèóœóĢǐŋĢóĩÑōĒįǑóĩèįĩğšĩśįïšïÑçÑ
ōĒóĩèĒÑœįèĒÑĢŌšóćšóóÑśōįçĒóōśįǜ de lo mismo. Siempre en relación con
donde se llenaban salas para decir en voz los sueños por cumplir, con la utopía
ÑĢśÑĢįŌšóĩóèóœĒśÓçÑħįœóœèšèĎÑōžœó guiando y el trabajo para plasmarla.
ïóçÑśĔÑóĢǐïóçóōǑïóĢÑōśóóĩœįèĒóïÑïǛ Desde entonces mantengo el mismo
PROGRAMA DE MANO DEL TEATRO DE LA óÑśōįçĒóōśįćšóħĒħÑĩóōÑïóóĩśóĩïóō modo de pensar: que las cosas pueden
CAMPANA que estar al lado de otras personas es la ser diferentes. Y me apoyo en la con-
mejor forma de encarar los desafíos que ˌÑĩƆÑïóĢįĈōÑōŌšóœšèóïÑǛ
se nos presentan. Comprendí que nues-
tras acciones políticas (todas las acciones ŋōóĩïĔŌšóĎÑèóōśóÑśōįĒĩśóōŷĒĩĒóĩïį
lo son) alcanzan más cuando son colec- en la cultura es parte del ejercicio de
śĒŷÑœǛ±ŌšóóĢśóÑśōįŋšóïóĎÑçĢÑōćšóōśó ĩšóœśōįœïóōóèĎįœǜóœŋÑōśóïóĩšóœśōÑ
žèĢÑōįèšÑĩïįĢįŋōóèĒœÑǜĢšèĎÑĩïįïóœïó crítica y de nuestro compromiso social.
26 TEMA TEATRO EN
PICADERO 46 | ENERO - JUNIO 2023
DE TAPA DEMOCRACIA
1. Soy parte de una generación nacida en democracia, El Partenón de los libros (1983) de Marta Minujín, que
en mi caso, en los últimos años de la presidencia de ïóœśóōōıĢįœĢĒçōįœŋōįĎĒçĒïįœŋįōĢÑïĒèśÑïšōÑïóŷįĢ-
ĢćįĩœĔĩǛªĒŷįóĩœĎšÑĒÑǜóĩĒóōōÑïóĢ:šóĈįǜĩśÓō- ŷĒõĩïįĢįœÑĢÑœħќќóĩŋĢóĩÑÑŷóĩĒïÑŋįōśóĪÑǜèįĩ-
tida e Islas del Atlántico Sur. Vinimos al sur con mi ˌĈšōÑĩÑèįĩśóèĒħĒóĩśįœïóħÓœōóŋōóœóĩśÑśĒŷįœǛ&Ģ
ćÑħĒĢĒÑóĩƨưưƪǛĒóōōÑïóĢ:šóĈįĎÑèĔÑŋįèįśĒóħŋį arte volvía a fusionarse con la vida. El paradigma del
ïóğÑçÑïóœóōśóōōĒśįōĒįĩÑèĒįĩÑĢèįĩŷĒōśĒõĩïįœóóĩŋōį- Parakultural, la cultura underground en la búsqueda
ŷĒĩèĒÑǜœšèóœįŌšóħÑōèıšĩÑĩśóœžšĩïóœŋšõœǞžŌšó artística y el desparpajo, el impulso utópico y revolu-
fue posible en un gobierno democrático. En 1995, unos cionario de Copi, el rebelde y permanente teatro de
meses antes de ese invierno desmesurado que devino Griselda Gambaro, la apuesta de avanzada de Carlos
en mito, tuve con seis años el primer registro de lo que Gorostiza y Agustín Alezzo, y tantos otros artistas que
ćšóōÑšĩÑˌóœśÑŋįŋšĢÑōǜōóèšóōïįÑçōĒōĢÑœŷóĩśÑĩÑœ lograron acontecer e iluminar nuestro camino.
de un primer piso en la calle Polidoro Segers en donde
vivía, de repente se oía demasiado alboroto desde 3.óĎĒèĒóōįĩħšèĎÑœōóˏóŽĒįĩóœŋÑōÑōóœŋįĩïóōóœśÑ
ÑćšóōÑžįçœóōŷõïóœïóóœÑŷóĩśÑĩÑǜèıħįœóèóĢóçōÑçÑ pregunta, desde la literatura, pero concibiendo en su
a toda caricia la reelección de aquel presidente que poder a todas las artes podría citar a Griselda Gam-
ÑĎįōÑħšèĎįœĩįōóèšóōïÑĩĎÑçóōįĩįŷįśÑïįǛ baro en su discurso en la Feria del Libro de Frankfurt
ƩƧƨƧǝǐVÑĢĒśóōÑśšōÑĒħÑĈĒĩÑǜŋįōŌšóĢįœĎįħçōóœž
2. Que se empezaran a cuestionar las instituciones ħšğóōóœœįĩèÑŋÑèóœïóĒħÑĈĒĩÑōǜśÑħçĒõĩĢįœŋįĢĔśĒèįœ
artísticas para que las obras pudieran ser accesi- podrían imaginar audazmente. Atreverse, como aque-
bles es un buen punto de partida. En ese sentido llos grandes escritores que inventaron la realidad del
œšèóœįœèįħįóĢèĒèĢįóÑśōįçĒóōśįŌšóïóŷįĢŷĒı poema o la novela, a imaginar otra realidad posible que
la apuesta por la imaginación, la libertad y la diver- ĩįœóÑõœśÑǜĢÑïóĢįœĒĩèóœÑĩśóœèįĩˏĒèśįœǑǛ
œĒïÑïǜóĢōóśįōĩįïóħšèĎįœÑōśĒœśÑœóĩóŽĒĢĒįǜĢÑįçōÑ
1. Lo primero que se me viene como 2. Hay un teatro mayoritario que con- tica que no acompaña, sino que catego-
ōóèšóōïįïóśóÑśōÑĢĒïÑïóœĢÑˌóœśÑïó ˌōħÑĢįœŷÑĢįōóœïóĢÑïóħįèōÑèĒÑćįōħÑĢ riza y el paternalismo de los premios.
los cuerpos desaforados en el Parakul- en la que vivimos y al que le regalamos
śšōÑĢǛ&ĢèšóōŋįĎĒœśōĒıĩĒèįŌšóŋōĒŷĒ- nuestras risas y aplausos. La democracia 3.ōóįŌšóÑˌōħÑōĢÑÑèśšÑèĒıĩóĩ
legia los costados a la centralidad. El profunda se crea en el teatro subterráneo śįïÑœœšœćįōħÑœóœĢįŌšóĩįœĎÑèó
garabato de la lateralidad frente a la que, apuesta a lo grupal, sin importar si œóōèōóÑïįōóœïóˌèèĒıĩǛ&œŋóĩœÑōĢį
encerrona de los temas. Nunca la forma llega a ser obra o fracasa en su intento, político desde el cuerpo en su vincu-
muerta sino lo informe, lo que no se óĢŌšóÑˌōħÑšĩÑõśĒèÑïóĒĩśóōèÑħçĒį ĢÑèĒıĩèįĩįśōįœèšóōŋįœǛ[įïĒˌèÑōž
constituye, para seguir vivo. Y si enfoco que nos enciende, nos erotiza, que no ħįïĒˌèÑōœóǜóœśÑōħÓœŌšóœóōǜóĩšĩÑ
más en ese antro glorioso todavía lo entendemos, pero sentimos como una identidad que se construye siempre
sigo viendo a Urdapilleta con esos per- electricidad que nos descoloca, el que se incompleta y que nos supera. La actua-
misos de intensidad loca y de profundí- construye desde el deseo. Por eso, son ción, único elemento vivo del teatro,
œĒħÑÑħçĒĈťóïÑïŋįõśĒèÑǛįïįèšóōŋįǛ ĢÑœįçōÑœǜħóğįōïĒèĎįǜĢįœŋōįèóœįœŌšó pide sueños colectivos. Más allá de los
Un grito artístico contra las formas nacieron de esa urdimbre, las que creo óïĒˌèĒįœèįĩèōóśįœŌšóèįĩŷóĩèĒįĩÑ-
que nos encadenan. Una respuesta a la que narraron, narran y narrarán demo- lizan y encierran todo despliegue, se
interioridad psicologista, a la dictadura èōÑèĒÑóœèõĩĒèÑǛSšĩśÑōœóǜœóĩśĒōœóèóōèÑ trata de actuar, fracasar, volver a actuar
del texto que cierra sentido, al costum- y generar monstruos que nos vinculen y volver a fracasar contra todo. Juntarse
brismo, a la complacencia demagógica de una manera inesperadamente meta- óĩĢįœçÑōōĒįœǜóĩĎįōÑœĩįèśšōĩÑœǜœóĩśĒō
de los mensajes edulcorados. Era una fórica. La sensación de que el tiempo óĢïĒœćōšśóïóĢÑŋõōïĒïÑïóśĒóħŋįžĢÑ
ˌóœśÑÑĢóĈōóžÑĢÑŷóƆōÑçĒįœÑžÑŋÑœĒį- óœœįĢįĩšóœśōįǛóĩśĒōŌšóĩįĎÑžĩÑïÑ ĒĩšśĒĢĒïÑïǛçōĒōœóïóˌĩĒśĒŷÑħóĩśóïóĢÑ
nada. Era decir basta ya a lo que alude, que perder, para poder perderse y que exigencia que nos venden de una carrera
era decir, somos presencia, somos la nuestras queridas cosas que nos unen, que solo nos lleva a la soledad.
escena, esto es lo que ocurre y lo que pueden no estar regidas por la plata, la
ĩįœèįĩħšóŷóĎÑœśÑĢÑōĒïĒèšĢóƆǛ óˌèÑèĒÑǜóĢõŽĒśįǜĢÑïóŋóĩïóĩèĒÑÑĢÑèōĔ-
28 TEMA TEATRO EN
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DE TAPA DEMOCRACIA
1.±įóħŋóèõŋōĒħóōĈōÑïįóĩƨưƯƪǛ±ÑœÑçĔÑĢóóōž ĈšœśÑōóœÑĢśÑōóĢŋÑŋóĢïóįśōÑœóŽŋóōĒóĩèĒÑœŌšóĎÑĩ
óœśÑçÑóĩóœóħįħóĩśįóĩŌšóśóĢóõœśįïįĢįŌšóœóśó ŌšóïÑïįÑĢĈįĒĩŷĒœĒçĒĢĒƆÑïÑœŋóōįŌšóśÑħçĒõĩćšóōįĩ
èōšƆÑǛóĩĈįšĩÑĒħÑĈóĩħšžŷĔŷĒïÑïóšĩħįħóĩśį ćšĩïÑħóĩśÑĢóœóĩóĢèÑħĒĩįĎÑèĒÑĢÑïóħįèōÑèĒÑǜóĩśōó
que luego supe que correspondería a ese momento de ellas: los Encuentros por las Artes I y II, y los talleres de
ÑŋóōśšōÑÑĢÑïóħįèōÑèĒÑǝŋÑōÑĒōĎÑèĒÑĢÑèÑœÑïóħĒœ teatro particulares. Ya en 1983, la creación del primer
abuelos, con el Renault 4 de mis padres tomábamos la espacio de teatro comunitario, Catalinas Sur, y al año
avenida Olivera por el costado del Parque Avellaneda siguiente, la formación de La Organización Negra en la
y pasábamos por debajo de la autopista 25 de Mayo. Escuela Nacional de Arte Dramático (EMAD), pueden
Cuando se cruza una autopista por debajo, se transita ser pensadas como dos instancias que se abrieron en
a lo largo de una cuadra completa que suele ser bas- ïįœĢĔĩóÑœóœśõśĒèÑœžŋįĢĔśĒèÑœïóèĒœĒŷÑœǛ&Ģóĩśōį
śÑĩśóįœèšōÑǛ&ĩóœśóèÑœįǜžóĩïįĎÑèĒÑóĢœšōǜïóĢÑ Cultural Rector Ricardo Rojas , por su parte, y los espa-
ŷóōóïÑïóĢÑïóōóèĎÑĎÑžǃœĒĈšóĎÑçĒóĩïįDŽèќќžïó èĒįœïóĢǐšĩïóōŋįōśóĪįǑóĩœÑžÑōįĩćįōħÑœïóŷĒŷĒō
la vereda de la izquierda, un paredón. En mi recuerdo, ïóħįèōÓśĒèÑħóĩśóžïóĎÑçĒśÑōĢįœèšóōŋįœǜĢÑèĒšïÑïž
me siento detrás del asiento del conductor, por lo que, ĩšóŷÑœćįōħÑœóœśõśĒèįƾŋįĢĔśĒèÑœǛ
posando mi mirada en la ventanilla, a la ida, veía el
paredón (a veces tapado por algún auto o colectivo 3.įĩœĒïóōįŌšóĢÑœÑōśóœóœèõĩĒèÑœįćōóèóĩóĩœĔ
que iba en sentido contrario a nosotros) y a la vuelta, mismas la posbilidad de experiencias democratiza-
ĢÑœèќќǜŋóōįžįōÑōÑŷóƆħĒōÑçÑĢÑœèќќǛǐV"& doras. Por un lado, en tanto práctica colectiva, las
ǀªE&VǑïóèĔÑóĩĢóśōÑœĈōÑĩïóœǜçĢÑĩèÑœžÑĢĈįïóœ- ÑōśóœóœèõĩĒèÑœœóÑçōóĩÑĢÑèĒōèšĢÑèĒıĩïóĢÑƆįœǜïó
patarradas en esa pared gigante y oscura. Lo veo en construcción de distinto tipo de vínculos, de roles y
ŷóĢįèĒïÑïǛǐVšïóōƾªĔśóĢǑǛ&ĩħĒōóèšóōïįǜèšÑĩïį ïóħįïįœïóĎÑèóōğšĩśóœǜōóœšĢśÑĩïįóĩœĔħĒœħÑœ
śóōħĒĩÑĩïóŋÑœÑōóĢŋÑōóïıĩžóĢĈōÑˌśĒǜħĒōįĎÑèĒÑ experiencias democratizadoras. Y, por otro, en tanto
adelante, por el medio del parabrisas. Entra la luz de ŋōįïšèśįōÑœïóœóĩśĒïįǜŋįōœšèÑŋÑèĒïÑïïóĎÑèóō
pleno mientras que la avenida se abre y a cada lado acontecer lo nuevo, de performar en la escena un
ĎÑžšĩÑŋĢÑƆÑǛǐVÑŋĢÑèĒśÑcĢĒŷóōÑǑǜèįĩœšœğšóĈįœÑĢÑ ĎóèĎįÑōśĔœśĒèįŷĒŷįǜĢÑœÑōśóœóœèõĩĒèÑœóœśÓĩïįśÑïÑœ
ïóōóèĎÑžœšœÓōçįĢóœŋÑōÑśōóŋÑōÑĢÑĒƆŌšĒóōïÑÑŋÑ- de una capacidad privilegiada para operar sobre lo
rece del otro lado, justo luego de pasar por debajo de ĎóĈóħıĩĒèįóĩóĢïĒœèšōœįœįèĒÑĢǛįœĒçĒĢĒśÑĩĢÑèįĩœ-
la autopista que construyó la dictadura. trucción de una mirada distinta de la que formula la
ĎĒœśįōĒÑįˌèĒÑĢóǜĒĩèĢšœįǜĢÑœŋįœĒèĒįĩóœèįĩśōÑĎóĈó-
2.óōĔÑĒħŋįœĒçĢóœóōóŽĎÑšœśĒŷÑóĩĢÑħóĩèĒıĩïó ħıĩĒèÑœǜŋóōħĒśĒóĩïįĢÑÑħŋĢĒÑèĒıĩžˏóŽĒçĒĢĒƆÑèĒıĩ
experiencias, obras o acontecimientos que favorecieron ïóĢÑĢóèśšōÑïóĢÑĎĒœśįōĒÑŋÑœÑïÑžïóĢŋōóœóĩśóǛ
la consolidación de la democracia. Aunque lo intentara, Pueden reproducir lo existente, insertarse en narra-
œóĈšōÑħóĩśóĩįĢóĎÑōĔÑğšœśĒèĒÑÑœšèóœįœćšĩïÑħóĩ- tivas establecidas para ampliar sus alcances o intro-
śÑĢóœïóĩšóœśōÑŷĒïÑïóħįèōÓśĒèÑǛÑōÑóŷĒśÑōĢįǜśįħÑōõ ïšèĒōĩšóŷÑœèįĩˌĈšōÑèĒįĩóœïĒœèšōœĒŷÑœǜÑĢśóōÑōĢÑœ
para estas pocas líneas un criterio general: me voy a ōóĈĢÑœĈóĩõōĒèÑœǜïóœħįĩśÑōĢįœèÓĩįĩóœǛ&ĩóĢóœŋÑ-
centrar en experiencias colectivas. Para comenzar, cio-tiempo de la escena se inventa lo disidente, lo
creo que la consolidación de la democracia como èįĩśōÑĎóĈóħıĩĒèįǜĢįĒħŋįœĒçĢóǞóœóĢĢšĈÑōïóĢóĩœÑžį
forma de vida comenzó a amasarse antes de 1983. En para la realidad, como decía Boal respecto de la revo-
óœóèįĩśóŽśįǜèōóįŌšóóœĒĩĩóĈÑçĢóóĢŋÑŋóĢïóóÑśōį ĢšèĒıĩǛįōśįïįóœśįǜèōóįŌšóĢÑœÑōśóœóœèõĩĒèÑœ
Abierto 81 como espacio de encuentro y re-encuentro son vitales en toda democracia, porque permiten su
encabezado por personalidades ya reconocidas y que continuidad, tienen la capacidad de exponer los emer-
seguirían siempre señalando rumbos para la conti- gentes de autoritarismo y, por lo tanto, de constituirse
nuidad democrática. Al mismo tiempo, siempre me como mecanismos de control social.
TEMA TEATRO EN 29
DE TAPA DEMOCRACIA
2.ǐÑĔœèóōōÑïįǜóÑśōįçĒóōśįǑǛĒçĒóĩćšóóĩƨưƯƨœš ōóįŌšóóĢÑōśóśĒóĩóǜèįħįĎÑèóħĒĢóœïóÑĪįœǜ
primera edición, creo que fue un gran acontecimiento ĢÑĎÑçĒĢĒśÑèĒıĩŋÑōÑįèšŋÑōšĩĢšĈÑōţĩĒèįóĩĢÑ
que despertó y favoreció el campo expresivo. Donde œįèĒóïÑïǜŌšóóœóĢïóÑħŋĢĒÑōĢÑħĒōÑïÑśÑħçĒõĩǜŋóōį
participaron actores, dramaturgos, directores, escenó- es una mirada que se opone a la norma construyendo
grafos, etc., logrando vencer las amenazas de muerte, óœŋÑèĒįœÑśōÑŷõœïóŋóōèóŋèĒįĩóœǜïóšĩïĒÓĢįĈį
çįħçÑœžĎÑçĢÑōÑśōÑŷõœïóśóŽśįœïóÑšśįōóœèįħį œĒħçıĢĒèįŌšóŷĒóĩóÑħįĢóœśÑōśóǜÑïóœÑˌÑōśóĩóèó-
Cosa, Dragún y una Griselda Gambaro, única drama- sariamente para arribar a algo nuevo. El tema es que
turga que pudo estar en ese grupo de artistas, entre èšÑĩïįĢÑœÑōśóœóœèõĩĒèÑœǜóœïóèĒōǜĢįœèšóōŋįœǜóĢ
otros. movimiento, lo efímero, el sonido, la iluminación, la
voz, etc., se corren de la convención simbólica, o no
Por otro lado, más que textos puntuales que favo- encuentra políticas culturales que abran el territorio
recieron la consolidación, como pudo ser el caso de para ser explorado, ampliado, perfeccionado, puede
Postales argentinas de Ricardo Bartís, o la drama- óŷĒïóĩèĒÑōœóšĩĢšĈÑōħÓœćšĩèĒįĩÑĢįŋÑĩˏóśÑōĒįǜœóÑ
turgia de Pavlovsky o de El periférico de objetos, por a favor o en contra de algo.
nombrar algunos. Entiendo ese momento como un
despertar. Un momento donde el canon fue la multi- Es un lugar muy sutil por lo tanto de riesgo, condición
ŋĢĒèĒïÑïžĢįóèĢõèśĒèįǛĢĈįóĩśóĩïĒçĢóǛVįœÑōśĒœśÑœǜ sine qua non del arte.
TEMA TEATRO EN 31
DE TAPA DEMOCRACIA
1. Solo puedo responder de manera muy personal a elección democrática de Bussi como gobernador, en
esta pregunta, me disculpo por la digresión. Hay algo 1991, Comicios tropicales un evento realizado conjun-
absolutamente propio que cubre todos mis recuerdos śÑħóĩśóŋįōĢįœĈōšŋįœōįŋšóœśÑǜVÑcśōÑžóÑśōį
de ese tiempo, sucede que, a poco del retorno a la EĩóœśÑçĢóïóšèšħÓĩŌšóèįĩćōįĩśÑçÑÑĢįœóœŋóèśÑ-
democracia me inundaron las incipientes señales de la dores, de manera lúdica y directa, con la situación de
ĈóœśÑèĒıĩïóħĒĎĒğÑǜóĩħĔǞžóœÑĒĩśóĩœĒïÑïĢšħĒĩįœÑǜ mirar, comprender y decidir. En 1999, agitando contra
óĩèĒóōśÑħÑĩóōÑǜǐóĩœĒħĒœħÑǑħĒœōóèšóōïįœǜœĒóœŌšó ĢÑŋįœśšĢÑèĒıĩÑĈįçóōĩÑïįōïóĢĎĒğįïóĢĈóĩįèĒïÑǜšĩ
así puede decirse. Lucila nació en setiembre de 1984. acontecimiento teatral multitudinario, La guerra de la
Lo que sí puedo recuperar con nitidez es la sensación basura, con texto y dirección de Carlos Alsina.
(muy física) de un alivio inmenso, como estar sacando
el cuerpo de una pesadilla aterradora, salir a respirar 3.ǣŌšõĩįœōóćóōĒħįœĎįžèšÑĩïįĎÑçĢÑħįœïó
žÑĎÑçĒśÑōšĩóœŋÑèĒįœįèĒÑĢǜèįħŋÑōśĒïįǜŌšóœóÑçōĔÑ šĩǐèįĩśóŽśįïóħįèōÓśĒèįǑǢVÑœóĩœÑèĒıĩïóóœśÑō
y se ampliaba generosa, inmensamente. Recuerdo ŷĒŷĒóĩïįóĩïóħįèōÑèĒÑœħšžïõçĒĢóœǜçįōōįœÑœó
nuestra celebración, que nos reunía desbordando las inestables, y la certeza de ser parte de un mundo de
calles, y el impacto de la liberación de más de 300 desigualdades dolorosas y extremas en incesante
palomas mensajeras como parte del acto de asunción aumento, socavan el concepto mismo de democracia.
ïó:ǛǛĒóōÑèįħįĈįçóōĩÑïįōïóšèšħÓĩǛ±śÑħçĒõĩ El poder político de los gobiernos democráticos
ÑĢćįĩœĔĩĎÑçĢÑĩïįïóœïóšĩçÑĢèıĩïóĢÑçĒĢïįžĩį ŋÑōóèóĎÑçóōŋóōïĒïįèōóïĒçĒĢĒïÑïïĒóƆħÑïįŋįōĢÑ
ïóœïóóĢçÑĢèıĩïóĢÑÑœÑįœÑïÑǛįïįšĩĈóœśįŌšó incalculable acumulación de capitales, por el poder
nos interpelaba, simbólicamente. ïóĢÑœĈōÑĩïóœĒĩœśĒśšèĒįĩóœˌĩÑĩèĒóōÑœħšĩïĒÑĢóœž
ŋįōĢÑŋšóœśÑóĩèōĒœĒœïóǐĢÑŷóōïÑïǑįŋóōÑïÑÑśōÑŷõœ
2. Voy a recuperar aquí recuerdos cercanos, obras y ïóĢǐōõĈĒħóĩïóĢÑĒĩćįōħÑèĒıĩǑžïóĢÑōÑèĒįĩÑĢĒïÑï
óŷóĩśįœïóĢśóÑśōįïóÑĩ[ĒĈšóĢïóšèšħÓĩóĩĢįœ digital en la que vivimos inmersos. En este contexto
ŌšóŋÑōśĒèĒŋõïóœïóïĒćóōóĩśóœōįĢóœžŌšóćšóōįĩ solo puedo pensar en la movilización y en la movilidad
parte, integradamente, de aquellos procesos sociales. ŋóōħÑĩóĩśóèįħįšĩĢšĈÑōŋÑōÑĢÑœÑōśóœóœèõĩĒèÑœǛ
Un brindis bajo el reloj de Carlos Alsina y Gustavo VįœèōóÑïįōóœóœèõĩĒèįœœóħšóŷóĩĒĩèóœÑĩśóħóĩśóǜ
Geirola estrenada en 1992. Fue una experiencia fuerte, reformulan, replantean los formatos, los recursos, los
ya que, con la dictadura aún activa, la obra ponía en discursos y los modos de producción para construirse
óœèóĩÑǜħóśÑćıōĒèÑħóĩśóǜĢÑˌĈšōÑïóšĩïóœÑŋÑōóèĒïį ĢšĈÑōóœǜóœŋÑèĒįœžŋōįïšèèĒįĩóœœĒĈĩĒˌèÑĩśóœž
žĢÑïóšĩÑħÑïōóǜžĎÑçĒĢĒśÑçÑšĩïĒÓĢįĈįŋįœśóōĒįō vitales en un marco general que se presenta extrema-
con los espectadores. Batallando contra la posible damente complejo y casi inasible.
1. Nací el 23 de junio de 1978 con los militares a la cabeza de mi provincia natal, Mendoza, actores, direc-
cabeza de la gobernación, la democracia llegó en el 83, tores, dramaturgos, escultores, grandes artistas inde-
era una niña de tan solo cinco años. No tengo recuerdos pendientes que forman parte de una generación muy
óœŋóèĔˌèįœïóĢōóśįōĩįïóĢÑïóħįèōÑèĒÑǜèįħŋōóĩïĔĢį ŋįśóĩśóóĩśōóĢįœÑĪįœƯƧĎÑœśÑĢÑÑèśšÑĢĒïÑïǞóĢŌšóōĒïį
ŌšóœóĎÑçĔÑŷĒŷĒïįóĩóœįœÑĪįœóĩĢÑÑïįĢóœèóĩèĒÑǜÑĎĔ :ĢÑèįšÓōóƆǜ;ĢÑïĒœÑŷÑĢĢóǜEĩõœįśóĢĢÑǜœįĩÑĢĈšĩįœ
śįħõèįĩèĒóĩèĒÑïóĩšóœśōÑĎĒœśįōĒÑžĢįŷÑĢĒįœįŌšóćšó de ellos.
óĢōóĈōóœįïóĢÑïóħįèōÑèĒÑǜǡǡĢšóĈįïóśōóħóĩïįœÑĪįœ
ïóįœèšōĒïÑïǠǠ 3. Ocupa un lugar muy importante, no puedo verlo
de otra manera, ya que es la única que conozco, vivir
2.įïįœĢįœħįŷĒħĒóĩśįœśÑĩśįœįèĒÑĢóœèįħįÑōśĔœśĒèįœ óĩïóħįèōÑèĒÑǜĩįœõœĒèįħŋōóĩïįōóÑĢħóĩśóŌšóóœ
que se fueron desarrollando y consolidando en todo estar en otra clase de situación política, no se me cruza
óĢśóōōĒśįōĒįĩÑèĒįĩÑĢÑŋįōśÑōįĩħšèĎÑćšóōƆÑÑóœśįœ por la cabeza no vivir en un contexto democrático.
èÑħçĒįœǜĎóèĎįœŌšóœšèóïĒóōįĩóĩįśōÑœŋÑōśóœïóĢ ǡ]ÑïĒóŋšóïóĩĒïóçóōóŋōĒħĒōĩšóœśōÑœĒïóÑœǜĩšóœśōÑœ
mundo y tenía una repercusión expansiva en nosotros. ganas de decir cosas, nuestras necesidades artísticas,
:šóōįĩħšèĎįœĢįœŌšóćįōħÑōįĩŋÑōśóïóõœśÑèįĩœįĢĒ- expresar sin censura ni presiones, expresar en libertad
dación. Me gustaría mencionar quienes resuenan en mi èįĩĢĒçóōśÑïǠ
1. Recuerdo una escena muy potente y la social roto por las desapariciones y de los fuegos que convocan a los pueblos
sensación corporal de alegría colectiva, ōįçįœïóçóçõœǛcçōÑœóĩśōóħšèĎÑœ žœšœōóĢÑśįœèįħįóœèóĩÑœïóĎĒœśįōĒ-
saltos, cantos, banderas y pancartas œįçōóóōōįōžōóŋōóœĒıĩǜĢÑŷĒįĢóĩèĒÑǜ cidad, territorialidad e identidad colec-
èįĩćįśįĈōÑćĔÑœǜóōÑĩįèĎóïóŷóōÑĩįóĩ žĢÑÑŋōįŋĒÑèĒıĩïóçóçõœžĢÑĈšóōōÑǛ tiva. Como manifestación artística capaz
el monumento a la bandera de Rosario, La dramaturgia de Griselda Gambaro: de develar, entre otras, las relaciones
èĒšïÑïïįĩïóĩÑèĔǛ&ōÑƨưƯƪǜžįóōÑèĎĒèÑ Decir sí y Antígona furiosažïóÑśį sociales, las dinámicas del poder, y las
žĎÑœśÑóĢÑĩèĎįōĒįħÑōōıĩèÑĩśÑçÑǝ Pavlovsky: Telarañas y Potestad. Y a 40 ŋōÓèśĒèÑœŋįĢĔśĒèÑœǛVÑœŋįõśĒèÑœïóĢÑōśó
ǐóĢšóçĢįĩĒïįğÑħÓœœóōÓŷóĩèĒïįǑǛ años de Malvinas entre otras obras elijo son revolucionarias en tanto el arte es
&œóèįōĒćóįħóÑèįħŋÑĪÑĎÑœśÑĎįžóĩ Campo Minado, y Nosotras también ōóœĒœśóĩèĒÑŋįĢĔśĒèÑžœįèĒÑĢǜśÑħçĒõĩóĩ
ĢÑÑśÑĈįĩĒÑŌšóĎÑçĒśįžÑśōÑŷĒóœÑħĒ estuvimos ahí.ÑħçĒõĩóĩÑĩśÑōšƆ un contexto democrático será impres-
ŋōÓèśĒèÑśóÑśōÑĢœĒśšÑïÑĎÑèóƨƯÑĪįœǛ la obra Silencio Ficticio del compañero cindible seguir construyendo desde las
ÑèśįōžóŽèįħçÑśĒóĩśóĩïōõœ:óō- expresiones artísticas, memoria verdad
2.&ĢćóĩıħóĩįïóóÑśōįçĒóōśįèįħį nández. Sentí pienso que toda la praxis y justicia contra discursos neofascistas,
experiencia de resistencia en dicta- artística como acción política transfor- ĩóįĢĒçóōÑĢóœïóœĎšħÑĩĒƆÑĩśóœžÑĩśĒ-
ïšōÑǜóĢóÑśōįįħšĩĒśÑōĒįǜŌšóōóţĩó madora aloja y consolida democracia. ïóħįèōÓśĒèįœǛAįžśÑħçĒõĩĢÑœĩšóŷÑœ
a vecinxs para la creación colectiva de ħĒōÑïÑœèįĩóĩćįŌšóœïóĈõĩóōįžïĒŷóō-
una obra teatral centrada en la cons- 3.VÑœÑōśóœóœèõĩĒèÑœœįĩĎóèĎįœ œĒïÑïóœóĩĢÑœÑōśóœóœèõĩĒèÑœǜèįħįóĩ
trucción de memoria colectiva., el sociales y profundamente políticos en el las políticas públicas, aportan, cons-
óÑśōįEĩïóŋóĩïĒóĩśóèįħįŋōÓèśĒèÑ ŌšóĎÑèóōśōÑĩœćįōħÑïįōïóĢÑèōóÑèĒıĩž śōšžóĩǜÑħŋĢĔÑĩžĈÑōÑĩśĒƆÑĩïóōóèĎįœ
situada en territorio, y el teatro por la en lo dialógico del encuentro con otrxs ĎšħÑĩįœǜĒĈšÑĢïÑïžĢĒçóōśÑïǛ
identidad como reparación del tejido para que suceda el convivio. La memoria
parecidas”.
UN CREADOR_UNA OBRA
CUANDO HOMENAJEAR
ES PURA FIESTA COMPARTIDA
ellos, salen diáfanas y pregrabadas por El dispositivo de la obra les impide alude a la necesidad de que los árboles
unos parlantotes que están a nuestras recaer en uno de los vicios de moda en ĩįśÑŋóĩóĢçįœŌšóǛǐĎóçĒĈŋĒèśšōóǑ
espaldas. Lo que oímos son sus conver- óĢśóÑśōįÑèśšÑĢǝóĢèÑĩèĎóōĒœħįǛ&ĢĢįœ sería algo así como un panorama com-
saciones, aunque gracias a las graba- ÑĢĢÓžĩįœįśōįœÑèÓĩįœĎóħįœŷĒœśįįçĢĒ- pleto del estado de las cosas, la visión
èĒįĩóœśÑħçĒõĩÑèèóïóħįœÑĢÑœŷįèóœïó gados a despojarnos de preconceptos y ĒĩśóĈōÑĢïóšĩÑœĒśšÑèĒıĩǛšõŋĔèÑōÑ
sus conciencias. Debe ser que los espec- nociones alrededor de la actuación, tan inteligencia bautizar con eso a una obra
tadores en las alturas somos más que pero tan ponderada (con justa razón). que, a diferencia del día a día, nos otorga
espectadores: nuestro papel en esta obra ÑōśÑħįœïóĢÑŽĒįħÑïóŌšóœĒĎÑžˌè- la posibilidad de verlo todo.
es el de Dios. èĒıĩǜĎÑžÑèśšÑèĒıĩǃÑĢˌĩžÑĢèÑçįǜóĢ
ĎšóŷįžĢÑĈÑĢĢĒĩÑDŽǛ&ĩśįĩèóœǜǣŌšõóœśÓĩ AÑèĒÑóĢˌĩÑĢǜŌšóĩįĎóœĒśõóĩśÑèĎÑō
Si la forma es el contenido y el contenido actuando esas personitas allá a lo lejos? de perfecto, La imagen grande se vuelve
es la forma, el diálogo que La imagen ¿Cómo se actúa en una obra como esta? šĩÑŋóĢĔèšĢÑǃŌšĒƆÓóœÑħĒœħÑŌšóˌĢ-
grande entabla con el Hipódromo de La maban el director de cine amateur y la
ĢÑśÑĎÑèóŌšóœóÑĒħŋįœĒçĢóŌšóĢÑįçōÑ Por supuesto, no estamos ante una actriz en formación). Adopta un proce-
acontezca en otro lugar. Mientras que la comedia de puertas ni un policial intri- ïĒħĒóĩśįèĒĩóħÑśįĈōÓˌèįǜÑšĩŌšóœĒĩ
excusa de lo œĒśóƾœŋóèĒˍèœóĎÑèįĩŷóō- gante, pero La imagen grande despliega, refugiarse en proyectores ni pantallas.
śĒïįóĩóĢœįœśõĩïóšĩÑħÑŌšĒĩÑōĒÑŋōį- óĩóćóèśįǜˌèèĒįĩóœǛ&ŷĒśÑĢÑŋóōóƆÑïóĢį &ĩœšŋšĩśįˌĩÑĢǜĢÑįçōÑĎÑïóœçįōïÑïį
pagandística perfecta para una ciudad ǐŋóōćįōħÓśĒèįǑǃóśĒŌšóśÑŌšóŋÑōóèĒóōÑ el teatro. Una coda brillante para un
gótica que monta tours publicitarios ser un escudo o un atajo para cuando no śóÑśōįŌšóōįħŋĒıóĢśóèĎįžĢÑœŋÑōóïóœ
durante sus festivales internacionales, el se quiere o no es capaz de relatar algo) de un teatro y se encontró con la vida.
Hipódromo no solo ofrenda a los espec- žèšóĩśÑśōóœĎĒœśįōĒÑœóĩŋÑōÑĢóĢįǝšĩ
tadores una perspectiva insólita para un director amateur y su musa, una actriz
acontecimiento teatral, sino que además ÑħÑśóšōǜˌĢħÑĩšĩÑŋóĢĔèšĢÑĒħŋįœĒçĢóǞ
porta consigo una profunda carga emo- šĩğįŷóĩĎĒœśįōĒÑïįōóœŋóōÑÑÑĢĈšĒóĩ
cional para uno de los personajes, el ŌšóĎÑçĔÑŋōįħóśĒïįÑèįħŋÑĪÑōĢįÑïóœ-
ğįŷóĩĎĒœśįōĒÑïįōǛ&ĢóćóèśįïóĢóœŋÑèĒį ŋóïĒōĢÑœèóĩĒƆÑœïóœšśĔįǞśōóœÑħĒĈįœ
es trino: por estar desnudo y ser gigante, conversan sobre astronautas, Heidegger
por la distancia física que impone al y la vida.
espectador, por integrarse temática y
narrativamente a la obra. Una narradora presente pero invisible
enmarca todo. Ella es la portavoz de
&œóŽśōÑĪįóĢħóèÑĩĒœħįǛÑĩóĩèÑō- algunos de los pasajes más estremece-
ĩÑïįóĢĎÓçĒśįïóŋįĩïóōÑōĢÑïóœśōóƆÑ dores de la obra. Casi caigo en la tenta-
(actoral, textual) siendo espectador que, ción de citar verbatim un momento en el
al principio, cuesta acostumbrarse a que, mientras observa a los tres amigos,
óœśÑōóœèšèĎÑĩïįĈōÑçÑèĒįĩóœǛ&œèįħį ōóˌóōóÑĢįœĎšħÑĩįœèįħįĩĒĪįœïó
una fonomímica sin música en la que ĢÑŷĒïÑǛĢħĒèōıćįĩįǜóĩŷĒŷįǜĢÑèĎĒèÑ
ĩįœóĢĢóĈÑĩÑïĒœśĒĩĈšĒōĢįœħįĎĒĩóœǛ fantasma discurre sobre la experiencia,
[óŋōóĈšĩśįóĩŌšõçįĢœĒĢĢĒśįĎÑçōÓĩ Dios, la inocencia, el conocimiento,
guardado su ego los actores que no están el mundo, la creación. Y mientras ella
óŽĎĒçĒóĩïįœšĈįśÑĈįōïÑǜĩĒœšïĒèèĒıĩ ĎÑçĢÑǜĢįœÑèśįōóœçōĒĩèÑĩžğšĈšóśóÑĩ
impoluta, ni sus piruetas vocales, ni su acompañados por los caballos, el pasto,
ĎįĩóœśĒïÑïǜĩĒœšœǐóœśÑïįœǑǛšŋįĩĈį la pista, el sol, las nubes, el cielo… ¿Será
que la lejanía con los espectadores es ŌšóĩįœįśōįœśÑħçĒõĩœįħįœÑœĔïóèĎĒ-
arropadora: no por garantizar impu- quitos? Debe ser que sí. Esta existencia
ĩĒïÑïǜœĒĩįŋįōŌšóŌšĒƆÓĢóœĎÑçĒĢĒśó ŌšóšœįïóśōÑğóħóĎÑçĔÑĎóèĎįįĢŷĒ-
olvidarse de que están siendo mirados. darlo.
En un teatro cualquiera esto supondría
un error fatal y estúpido, pero quizá acá įïÑįçōÑèįħĒóĩƆÑŋįōœšśĔśšĢįǛ&ĢŌšó
śÑĢįĢŷĒïįœóÑĢįŌšóĎÑèóŌšóóĢğšóĈįœó tenemos aquí es tan perfecto como su
vuelva realidad. Librarse del yugo del ojo ˌĩÑĢǛóśōÑśÑïóšĩÑśōÑïšèèĒıĩħÑĢÑ ESCENA DE LA IMAGEN GRANDE
ajeno: realidad, verdad, libertad. ïóĢÑćōÑœóĒĩĈĢóœÑǐśĎóçĒĈŋĒèśšōóǑǜŌšó
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BRENDA SORBERA
]ÑèĒıóĩƨưưƧǜóĩıōïįçÑǜÑŋĒśÑĢǛ
&œŋōįćóœįōÑïóħţœĒèÑžćįōħÑŋÑōśóïó
ĢÑĈóĩèĒÑıōïįçÑšĢśšōÑǜśōÑçÑğÑĩïį
èįħįÑèśōĒƆóĩóĢóÑśōįóÑĢǛ&ĩƩƧƩƩ
įçśšŷįšĩÑħóĩèĒıĩóĩóĢįĩèšōœįïó
"ōÑħÑśšōĈĒÑœ&œèōĒśÑœŋįō[šğóōóœïóĢ
E]ǛšįçōÑÚtero Bicorne fue publicada
žśōÑïšèĒïÑŋįōõœśÑóïĒśįōĒÑĢǛ
:šóŋōóħĒÑïÑŋįōóĢE][óĩĢÑèįĩ-
ŷįèÑśįōĒÑōĈóĩśĒĩÑ:ĢįōóèóƩƧƩƩŋįōœš
disco Pintando Perros, del cual es com-
ŋįœĒśįōÑóĒĩśõōŋōóśóǛèśšÑĢħóĩśóśōÑçÑğÑ
como actriz en la obra Il Sole Blu,
ïóĢÑèšÑĢóœïōÑħÑśšōĈÑžèįħŋįœĒśįōÑǛ
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dzšÑĩïįóœèōĒçĔœśóÑśōįǜǣĢÑħţœĒèÑśĒóĩóÑĢĈţĩśĒŋįïó ĎóèÑĔïįóĩĢÑśōÑħŋÑǛ&œŋĢÑèóĩśóōįōóèįōōóōĢÑŷĒïÑ
1 implicancia en tu escritura?
dz[óĈšœśÑŋóĩœÑōŌšóèšÑĩïįóœèōĒçįśóÑśōįǜĎÑĈį
con ellos. Maestros espirituales y maestros de la comu-
ĩĒèÑèĒıĩǜŋÑōśĒèšĢÑōħóĩśóǛœĔÑŋōóĩïóħįœÑïĒĈĩĒˌèÑō
ĢĒśóōÑśšōÑǛ"ĒōĔÑŌšóÑĢśóÑśōįĢįĎÑèóŌšĒóĩĢóóĢįŌšó la soledad tanto como la buena compañía, respecti-
escribo. El otro tiene la posibilidad de imaginar la vamente. Gracias a ellos creemos en algo y logramos
óœèóĩÑóĒĩèĢšœįïóĢĢóŷÑōĢÑÑèÑçįǛ±įĎÑĈįĢĒśóōÑśšōÑ tomar postura ante ciertos temas. Hubo una vez un tipo
žŌšĒóĩĢóóǜĢóóśóÑśōįǜÑœĔŌšóğšĩśįœĎÑèóħįœÑĢĈį que me enseñó a respirar y a tomar agua y me cobró
así como teatro literario o literatura teatralizada. Y la ŋįōóœįǛcśōįœœóóħŋóĪÑōįĩħšèĎįŋÑōÑśōÑĩœħĒśĒōħó
música está atravesándonos a ambos, implicándonos el lenguaje teatral y el musical, el literario y la danza,
lingüísticamente con supremacía. En la literatura y en ĢÑÑōŌšĒśóèśšōÑǜóĢĒïĒįħÑĒśÑĢĒÑĩįǜŋįōśšĈšõœǜĒĩĈĢõœǜĢÑ
óĢśóÑśōįĎÑžħţœĒèÑóœèįĩïĒïÑǛAÑžóĩśįĩÑèĒıĩǛAÑž pintura, el collage, la edición, el montaje, la fotografía,
modo. Hay sopranos y tenores. Hay timbres de mate- óĢèĒĩóǛįïįœóœśįœèıïĒĈįœÑïŌšĒōĒïįœǜóœśįœœĒœśóħÑœ
rialidades diversas. Hay rittardando y accelerando, semióticos, estas nomenclaturas, fueron aprendidas
èÑĢïóōįĩóœžèįōèĎóÑœǜïÑèÑŋįǜćįōśóǜħóƆƆįćįōśóž gracias a maestros de envergadura, especialistas en
fortissimo. Hay silencios de blanca y de negra. Hay metodologías y expertos en apologías de la Verdad. Nin-
ĢĒĈÑïšōÑœǜœĔĩèįŋÑœǛAÑžōĒśħįǛAÑžōšĒïįśÑħçĒõĩǜŌšó ĈšĩÑïóĢÑœĒĩśōĒĩèÑïÑœèįħçĒĩÑèĒįĩóœŌšóĎóĎóèĎįïó
es aquello que escapa a lo tono modal, a lo que con- óœśįœħĒĢōįħÑĩèóœħóĎÑœÑĢŷÑïįïóĢÑĒĩèįħšĩĒèÑèĒıĩǛ
sideramos bello por ser armónico y tener funciones Maestros y lenguajes, si querõs, que son la misma cosa,
estructurales. Esto sucede en cualquier lengua. Por ello, me rodean coquetamente y me seducen prometiendo la
todo teatro puede leerse en clave de música. He aquí EĩħįōśÑĢĒïÑïǝóĢţĩĒèįŷóōïÑïóōįÑĩĎóĢįĎšħÑĩįǜħįśįō
su implicancia en mi escritura. Imaginen que podemos de cualquier acción. Comunicación e inmortalidad: fan-
adjuntar a una dramaturgia teatral una partitura tasía erótica suprema en el cerebro de un Artista. O en el
musical sobre cómo entonar e interpretar esas palabras de cualquier Maestro, que es lo mismo que decir Artista,
y esas intenciones con una precisión majestuosa. El que es lo mismo que decir Lenguaje. Y cierro con un
œĒœśóħÑïóóœèōĒśšōÑħšœĒèÑĢóœšĩÑĎóōōÑħĒóĩśÑŷÑĢĒįœÑ èĢĒèĎõŋįōïóħÓœèĒóōśįǝóĢĈōÑĩħÑóœśōįóœóĢśĒóħŋįǛ
que se debe continuar investigando para complementar
otras áreas del arte y la ciencia. Mi tema de tesis doc-
toral tiene como objetivo esto: utilizar la escritura
musical para transcribir teatro, sirviendo como sistema
3 - Antes de ponerte a trabajar en una canción o en una
obra de teatro, ¿cómo nace esa forma?
-Soy consciente de que al componer o escribir estoy
ïóōóĈĒœśōįǜïįèšħóĩśÑèĒıĩžśÑħçĒõĩèįħįĎóōōÑ- dándole forma a algo que es de naturaleza informal o
ħĒóĩśÑŋÑōÑĢÑïĒōóèèĒıĩǜĢÑśõèĩĒèÑžĢÑĒĩśóōŋōóśÑèĒıĩǛ ïóćįōħóǛįïōĔÑœóōšĩÑèįōōĒóĩśóóĢõèśōĒèÑįšĩèţħšĢį
El sistema nos permite no sólo componer teatro de una de agua que baja con fuerza desde alguna pendiente
ħÑĩóōÑóŽŋóōĒħóĩśÑĢœĒĩįśÑħçĒõĩœÑèÑōïÑśįœħšž que desconozco. Mi trabajo como compositora o drama-
ŋōóèĒœįœǃóĩśõōħĒĩįœćĔœĒèįœDŽœįçōóĢįŌšóĎÑįèšō- turga es conducir esa electricidad fabricando los cables
rido en una escena. Mezclando partitura musical, con de descarga o los diques para encauzar ese cúmulo de
sistemas de medición provenientes de la arquitectura agua. Es encriptación de cierto modo. Por suerte apa-
y algo de Labanotación, diseñamos un registro de recerán los espectadores, los lectores, la audiencia,
ĢįŌšóœšèóïĒıóĩšĩÑóœèóĩÑŋóōćįōħÓśĒèÑˌĢħÑïÑǜ que serán los encargados de liberar estas estructuras
teniendo en cuenta las variables de tiempo, espacio y con sus reinterpretaciones. Nace en lo deforme y viene
èšóōŋįǛóœśóħõśįïįĢóĎóĢĢÑħÑïįĒœśóħÑĢŌšĔħĒèį ĎÑèĒÑĢįćįōħÑĢŋÑōÑïóŷóĩĒōĩšóŷÑħóĩśóïóćįōħóóĩóĢ
Frankensteiniano, puesto a prueba en mi tesis de Espe- įśōįǛĒóĢįśōįĒĩśóĩśÑĎÑçĢÑōïóóĢĢįóĩśįĩèóœŷįĢŷóōÓ
cialización en estudios de Performance. Para mi tesis ÑóĩèōĒŋśÑōĢįǛ[šèĎÑœŷóèóœžįœįžóĢįśōįǛ&ĩśįĩèóœ
doctoral me gustaría ponerlo a prueba tomando como recibo la corriente o el agua mediante diques y cables
èįōŋšœšĩĈįĢïó[óœœĒǝEħÑĈĒĩóĩŌšõçóĢĢÑŋÑōśĒśšōÑǛ y me quedo allí inmóvil, gozando de la entelequia de lo
ǡEħÑĈĒĩóĩœĒĢÑŋšïĒõōÑħįœĒĩśóōŋōóśÑōǠ ŷĒŷĒïįǜèįĩĢÑœóĩœÑèĒıĩïóĎÑçóōĢĢóĈÑïįÑĢÑćšóĩśóœĒ
óĢÑōśĒœśÑóœóˌèĒóĩśóǛcśōÑœĢįóœèōĒçįžïóœèōĒçįžĢį
dzǣšõóœšĩħÑóœśōįǢǣóĩõœįśšŷĒœśóÑĢĈšĩįóĩśš ħÑĩįœóįŋįōŌšóħóśĒóĩśÑĢÑóœśõśĒèÑÑĢŌšĔħĒèÑŌšóóĢ
2 formación?
dzĩħÑóœśōįóœÑĢĈšĒóĩŌšóŋōįħóśóħóğįōÑōĢÑèÑĢĒïÑï
arte convida con sus mil artilugios. Pero es cierto que
no elijo formalizar cualquier corriente deforme. Me
de tu vida si pasáœśĒóħŋįèįĩõĢǛ&œÑĢĈšĒóĩïóŌšĒóĩ convocan aquellas que tienen potencial sanador. O las
te enamoráœǜśÑħçĒõĩǛĒĩįśóóĩÑħįōás no aceptás la ŌšóĎÑçĢÑĩïóèįœÑœŋóŌšóĪÑœžèįśĒïĒÑĩÑœǛcĢÑœŌšó
œóĈšĩïÑèĒśÑǛ]įĢóïóèĔœǐħÑóœśōįǑǛVóïóèĔœǐÑħĒĈįǑ penetran punzantes sobre instituciones como la salud,
įǐŋōįćóǑįǐœóĪįōĒśÑǜ¿èıħįĢóŷÑǢǑǛĢĈįïóōįħÓĩśĒèį la ciencia, el amor o la familia.
œĒóħŋōóïóçóĎÑçóōǛ"óÑïħĒōÑèĒıĩǛ±èĢÑōįŌšóśÑħçĒõĩ
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INT LIBROS
DRAMATURGIAS
ESCRITAS POR MUJERES
TEXTO: JIMENA AGUILAR
INT LIBROS
estas mujeres encarnan animales y ele- funcionamiento del capitalismo. En este emerger. El deseo de Ana es poder salir
mentos de la naturaleza. èÑœįóœŋóèĔˌèįĢÑèĒśÑĎÑçĢÑïóĢpatriar- del pueblo, viajar a la aventura y reen-
cado del salario óĢèšÑĢĎÑèóōóćóōóĩèĒÑ èįĩśōÑōœóóĩ&šōįŋÑèįĩĢÑĎóōħÑĩÑ
El texto está dividido en tres momentos, ÑĢœÑĢÑōĒįèįħįĎóōōÑħĒóĩśÑïóįŋōó- migrante. El deseo de Emilse Veracruz,
que corresponden cada cual, a un œĒıĩśÑĩśįïóœïóĢįœĎįħçōóœĎÑèĒÑĢÑœ además de ser el título de la obra escrita
momento del día, a saber: amanecer, mujeres como desde los colonizadores por Jorgelina Vera, y el nombre del
ÑśÑōïóèóōžÑĩįèĎóèóōǜóœïóèĒōǜŌšó ĎÑèĒÑĢįœèįĢįĩĒƆÑïįœǜįśįōĈÓĩïįĢóœÑ nuevo emprendimiento de pastafrolas
la acción se desarrolla en la unidad da estos un inmenso poder de control y dis- de Emilse, es el deseo de estar con el
tiempo que conforma un día, un ciclo. ciplina. ĎįħçōóŌšóÑħÑžóœèįōōóœŋįĩïĒïÑǛ
Es particularmente interesante el uso Mariana de la Mata crea un texto sólido óōįóĩœĒĩśįĩĔÑèįĩĢÑœĎóōħÑĩÑœōı-
de las didascalias, las cuales permiten el con imágenes muy bellas, un universo ƆįōįŷïóĎõğįŷǜĢÑœĎóōħÑĩÑœªóōÑèōšƆ
ĒĩĈōóœįïóĢįœįĩįōįÑśōÑŷõœïóóĩšħó- èįĩÑĒōóœïóćÓçšĢÑŋÑōÑōóˏóŽĒįĩÑō se refugiarán en la utopía de la felicidad
raciones de diferentes tipos de silencios en torno a la violencia que impregna futura.
óĩóĢÑħÑĩóèóōǜèĎĒōōĒïįœÑĢÑśÑōïóèóōž todo su entorno, desde su jefe, con más
ĈōĒśįœÑĢÑĩįèĎóèóōǛ ŷįĢšĩśÑïïóïšóĪįŌšóïóğóćóǜĎÑœśÑĢįœ Las nenas también son mariposas de
óŽśōÑĩğóōįœǐcon guita extranjera” que Marie Álvarez es un texto contundente,
Carola Di Nardo Montalvo en su obra ĢĢóĈÑĩÑèÑƆÑōǜĎÑœśÑĢÑŋōįŋĒÑōóœŋšóœśÑ de esos que golpean y duelen. Su pro-
Carne materna èšóĩśÑĢÑĎĒœśįōĒÑïó de Aurora, la protagonista, frente al śÑĈįĩĒœśÑóœ[ÑōĒÑĩįǜïóïĒóèĒœõĒœÑĪįœǜ
śōóœĎóōħÑĩÑœžĢÑĎĒğÑïóšĩÑïóóĢĢÑœ abuso de poder. y la autora estructura el monólogo en
žóĢĒĈóèįħįÑèèĒıĩĒĩÑšĈšōÑĢÑĢÑĎĒğÑ cinco partes, una dedicada al padre, otra
śįèÑĩïįšĩÑĎšóĢĢÑóĩœšĈšĒśÑōōÑóĩóĢ ǣšõóœĢÑōóÑĢĒïÑïǢǣVÑèÑōĩóžla grasa ÑĢÑħÑïōóǜĢšóĈįÑœšĎóōħÑĩÑǜįśōÑÑ
departamento de ciudad en el cual vive ŋóĈÑïÑÑĢįœĎšóœįœŌšó]įōħÑĢóōšóĈÑ šĩÑèĎĒèÑèįħŋÑĪóōÑïóĢèįĢóĈĒįžĢÑ
con su madre Clara. Que sea una huella a Brian que toque para así poder dife- última a Mariano mismo.
ŋšóïóćšĩèĒįĩÑōśÑħçĒõĩèįħįħóśÓ- renciarla de la abstracción de los video-
fora de las marcas de lo vivido que cada ğšóĈįœóĩĢįœŌšóóĢèĎĒèįóœśÓœĒóħŋōó El relato atrapa desde el comienzo y
una lleva consigo y de las cuales iremos sumergido? O tal vez será la que luego avanza sin pausa, y cuando no te diste
enterándonos a lo largo de la obra. Sobre invocará Brian, quien, parafraseando a cuenta, no sabõs muy bien cómo pasó,
śįïįóœÑŌšóōóˌóōóÑĢśĔįSšÑĩSįœõǜóœó su madre, reclamará compromiso con la pero estás en medio de una oscuridad
que vuelven a carnear cada vez que car- gravedad de la situación diciendo que ŋóōśšōçÑïįōÑǜžžÑĩįĎÑçōÓħÑĩóōÑïó
ĩóÑĩšĩèĎÑĩèĎįǜóœóŌšóĎĒƆįŌšóĢÑōÑ ǐ&œśįĩįóœšĩğšóĈįǛ&œśįóœĢÑōóÑĢĒïÑïǑǛ poder salir a la luz otra vez.
abandone el campo y se vaya a la ciudad, La realidad, al menos en este caso, es La manera tan sutil en que la autora
ese que alguien mató y que dejó sin esta entretenida comedia de puertas ĢįĈōÑóœóïóœèóĩœįÑĢįœĒĩˌóōĩįœèōóį
ĎÑçĢÑÑĢŋÑïōóïóĢÑœĎóōħÑĩÑœǜóœóŌšó óœèōĒśÑŋįōįĢĒśĒšĩĒġèįĩŋóōœįĩÑğóœ que es el mayor logro y fortaleza del
respondería el interrogante que angustia que se multiplican a medida que avanza texto, además del tono y el punto de
ÑSšÑĩĒśÑǜĢÑĎĒğÑǛ la trama, ampliando el sentido e incluso vista elegido que permite una inmersión
ÑħçĒõĩœóśóħÑśĒƆÑĩĢįœħÑĩïÑśįœǜĢÑ la espacialidad, generando en conse- total en el relato.
vida de campo versus ciudad: cuencia un replanteo frente al interro-
gante de cuál es entonces la realidad. O De las doce obras premiadas, al
ǐdz]įóœħĒèšĢŋÑǛ±įħóćšĒŋÑōÑóœśÑō œóōÓŌšóœĒħŋĢóħóĩśóōóÑĢĒïÑïĩįĎÑž momento de escritura de esta reseña,
ħóğįōǛœśóïóœśÑħçĒõĩœóŋįïōĔÑĩĎÑçóō una sola. solamente dos de los textos fueron estre-
ido .Nadie las obliga a estar acá. nados: Rota de Natalia Villamil, dirigida
dz¿Cómo que no? La tierra, el trabajo, los VÑœĎóōħÑĩÑœªóōÑèōšƆœįĩśōóœǜšĩÑ por Mariano Stolkiner, y Gira trunca
muertosǑǛ de ellas emigró a España y las otras dos de Sandra Franzen, dirigida por Sergio
viven en el pueblo bonaerense de Villa Grimblat, y otra de las obras, Aurora
Aurora trabaja comienza con una cita Ruiz, pueblo que debido a su polvareda trabaja de Mariana de la Mata será
de Silvia Federici, la escritora y acti- no permite ver el dorado de los zapatos estrenada durante 2023 con dirección de
vista feminista ítalo-estadounidense, ĎÑœśÑŌšóĩįœóĢóŋÑœÑĢÑħÑĩįįšĩ Leonor Manso.
ŌšĒóĩŋįœśšĢÑŌšóóĢśōÑçÑğįïįħõœśĒèį pañuelo, tal vez como una metáfora de la
mayormente llevado a cabo por mujeres çóĢĢóƆÑįèšĢśÑįïóŌšóĎÑçōÓŌšóĎÑèóō
constituye un trabajo esencial para el un esfuerzo para que lo deseado pueda
HOMENAJE HÉCTOR 47
ALTERIO
ǐ[ĒŋÑōśĒïįŋįĢĔśĒèį
ćšóóĢśóÑśōįǑ
AõèśįōĢśóōĒįèóĢóçōÑœšœưƪÑĪįœèįĩ
el espectáculo A Buenos Aires y con un
ĎįħóĩÑğóóĩóĢUǛèśįōïóèĒĩóǜśóÑśōį
y televisión, emblema de la reconquista
democrática, fue el protagonista de La
ĎĒœśįōĒÑįˍèĒÑĢ de Luis Puenzo, primer
ˍĢħĩÑèĒįĩÑĢóĩèįōįĩÑōœóèįĩĢÑóœśÑśšĒĢĢÑ
ïóĢÑÑèÑïóħĒÑïóAįĢĢžŸįįïžšĩįïó
los primeros en descorrer el telón de
ĢÑÑŋōįŋĒÑèĒıĩïóĩĒĪįœçÑğįĢÑţĢśĒħÑ
ïĒèśÑïšōÑǛĩōóèįōōĒïįŋįōœšŷĒïÑǝœšœ
comienzos en el teatro, el exilio y sus
interpretaciones que pasaron a formar
ŋÑōśóïóĢÑōèĎĒŷįïóĢÑħóħįōĒÑŋįŋšĢÑō
ÑōĈóĩśĒĩÑǛ
"šōÑĩśóóĢħóœïóÑçōĒĢǜAõèśįōĢśóōĒįǜ
óĢĈōÑĩÑèśįōïóĒĩˌĩĒïÑïïóçÑśÑĢĢÑœ
ĈÑĩÑïÑœǜóĢħÑóœśōįïóĢÑŋÑĢÑçōÑǞŷįĢŷĒı
al país para presentar, a sus 93 años, el
espectáculo A Buenos Aires, que se pre-
sentó como su despedida en la ciudad en
la que nació. Aquello fue, sencillamente,
šĩÑˌóœśÑïóōóóĩèšóĩśōįœǛÑïÑćšĩèĒıĩ
en el Astros tuvo algo de ceremonia, de
un público emocionando de volver a ver
a este señor cuyos personajes se insta-
laron en la memoria colectiva de varias
generaciones. El actor y director Mau-
ricio Dayub fue uno de los tantos que
fueron a verlo. Al día siguiente publicó
en sus redes una foto en el que estaba al
lado del maestro. Escribió lo siguiente: ESCENA DE A BUENOS AIRES
ǐįħįœĒïóèĎĒèįĎšçĒóōÑĒïįÑšĩÑ
ŋĢÑƆÑžÑĩ[ÑōśĔĩœóĎšçĒóōÑçÑğÑïįïóĢ
caballo para sacarse una foto conmigo. de su extensa trayectoria que abarca 50 ĢšśÑǛAÑèĔÑśįïįóœįŋÑōÑħĔħĒœħįǑǜ
œĔħóœóĩśĔÑĩįèĎóŷĒóĩïįÑĢśóōĒįǑǛ obras de teatro, unas 150 películas y 10 reconoció en un reportaje realizado en
series, un lugar único entre sus colegas y, Madrid, su otra ciudad, publicado en el
Durante esos días, el ministerio de Cul- fundamentalmente, en el público argen- diario La Nación.
śšōÑïóĢÑ]ÑèĒıĩĢóįōĈÑĩĒƆıšĩĎįħóĩÑğó śĒĩįŌšóõĢħĒœħįèįĩœśōšžıǛĢśóōĒįĩį
óĩĢÑèţŋšĢÑïóĢUǛ&œÑĩįèĎóĎšçįšĩ es de esas personas que se regodean A los 20 años se incorporó al movimiento
reencuentro cumbre que no pasó inadver- èįĩśÑĩïįÑĩõèïįśÑœïóœšŷĒïÑǛóĈšōÑ- ]šóŷįóÑśōįǜŌšóĢĒïóōÑçÑĩĢóğÑĩïōÑ
tido entre los que colmaron el lugar: fue ħóĩśóǜĢįÑçšōōóǛÑħŋįèįÑŋóĢÑçÑÑóœó Boero y Pedro Asquini. Aquella expe-
cuando Alterio se topó con Pepe Soriano, recuerdo en A Buenos Aires. Dirigido por riencia vocacional se prolongó durante
ŌšĒóĩĢįóœŋóōÑçÑóĩĢÑŋōĒħóōÑˌĢÑǛ su esposa, Ángela Bacaicoa, y apoyado otros casi 20 años durante los cuales se
Inmediatamente, todos los que estaban siempre por el pianista Juan Esteban tuteóèįĩĒĩˌĩĒïÑïïóÑšśįōóœǜïĒōóè-
en el lugar se pusieron de pie tratando de Cuacci, en esa propuesta recitaba tores, actores. Hasta que, superando
retratar ese abrazo entre esos dos señores poemas de su admirado León Felipe, ŋōóğšĒèĒįœĒĩœśÑĢÑïįœóĩśōóĢįœĎÑèóïįōóœ
de andar despacio, caballeras blancas rememoraba diversos tangos y sacaba a del teatro independiente y aquellos que
como sus impecables camisas y miradas relucir las voces de otros poetas. Durante formaban parte de propuestas comer-
cargadas de emoción. Varios actores, ese conmovedor relato, casi al pasar ciales, dejó su trabajo de corredor en
músicos y cantantes famosos se transfor- œįĢÑħóĩśóĎÑèĔÑšĩÑħóĩèĒıĩïĒōóèśÑÑ óōōÑçšœĒǜœóèÑœıžóħŋóƆıÑĎÑèóō
maron en especie de groupies tratando de la películaLa tregua, la que motivó su televisión y cine. En un ciclo de grandes
retratar ese instante únicoǛǐ&œèįħįŷóō forzoso exilio en España. El centro de esa ĩįŷóĢÑœŌšóœóĎÑèĔÑóĩóĢŷĒóğįÑĩÑĢƮ
óĢÑçōÑƆįóĩśōóÑĩ[ÑōśĔĩžóĢĈōÑĩįǑǜ ŋōįŋšóœśÑóœèõĩĒèÑħÑōÑŷĒĢĢįœÑĩįóœõĢǝ ŋÑōśĒèĒŋıïóšĩÑŷóōœĒıĩïóLa tregua,
soltó al pasar, y en perfecta sintonía con son las palabras, los silencios, la banda ŌšóÑïÑŋśıĔïÑįōśĩĒġžïĒōĒĈĒıóōĈĒį
lo expresado por Dayub, Georgina Bar- sonora que lo interpelan y lo retratan. O, óĩÓĩǜèįĩĩÑ[ÑōĔÑĒèèĎĒįèįħįĢÑ
barossa mientras miraba ese encuentro como le gusta decir, sus payasadas. įśōÑŋōįśÑĈįĩĒœśÑǛ:šóśÑĢóĢõŽĒśįïó
cumbre entre Pepe y este señor criado en aquello que se llevó al cine. Venía de
ĎÑèÑōĒśÑŌšóǜóĩƨưƮƧǜóĩĢÑŋóĢĔèšĢÑEl AõèśįōĢśóōĒįŷĒóĩóïóšĩÑćÑħĒĢĒÑïó ˌĢħÑōLa Patagonia rebelde, dirigido por
santo de la espada, ĎĒƆįïóĒħıĩįĢĔŷÑō inmigrantes napolitanos de clase media AõèśįōcĢĒŷóōÑœįçōóšĩĢĒçōįïócœŷÑĢïį
žĢóśįèıōóèōóÑōÑŌšóĢÑçōÑƆįĎĒœśıōĒèį baja. Su padre murió al poco tiempo Bayer que reconstruía episodios de las
con San Martín, papel a cargo de Alfredo de nacer y a õĢĩįĢe tocó otra cosa que ĎšóĢĈÑœóħŋōóĩïĒïÑœŋįōįçōóōįœïóĢ
Alcón, en la lejana ciudad de Guayaquil. salir a ganarse el mango. En medio de sur en tiempos del gobierno de Hipólito
ese panorama, los carnavales eran su ±ōĒĈįžóĩžóĩĢÑŌšóÑèśšÑçÑįōĒÑĩįǞž
VóğįœïóŋóïóœśÑĢóœžħÓōħįĢóœǜĎÑž momento preferido. Se disfrazaba y salía Quebrachoǜïó&ïšÑōïį«šĢĢĒèĎóōǛŌšó-
que reconocer que este señor nunca se a la calle venciendo su propia timidez. llos fueron dos títulos claves para los
le ocurre vanagloriarse por ser el único ǐ[óœóĩśĔÑćóįžħóŋįĩĔÑÑĢĈįóĩèĒħÑǜ tiempos políticos del momento.
ÑèśįōÑōĈóĩśĒĩįóĩĎÑçóōśōÑçÑğÑïįóĩ algo distinto, y eso me proporcionaba a
cinco películas nominadas a los Premios ħĔœóōįśōįǛ&œÑóōÑšĩÑˌóœśÑǜŋóōįšĩÑ En 1974,ĢśóōĒįóœśÑçÑóĩóĢ:óœśĒŷÑĢ
Oscar. (Ģǜèlaramente, forjó a lo largo ˌóœśÑèįĩšĩÑōóœŋįĩœÑçĒĢĒïÑïÑçœį- de San Sebastián promocionando la
HOMENAJE HÉCTOR 49
ALTERIO
ǐ&ĢśóħÑ[ÑĢŷĒĩÑœśĒóĩóŌšó
óœśÑōçĒóĩóĩÑĢśįèįħį
ĎįħóĩÑğóÑĢįœƭƫưèÑĔïįœǑ
dz[šèĎÑœŷóèóœœóĎÑçĢÑïóǐĢÑœĈšóōōÑœǑ
de Malvinas por la multiplicidad de
ŷĒœĒįĩóœćōóĩśóÑĢèįĩːĒèśįǛǣšõĒïóÑśó ESCENA DE ESCENARIOS DE GUERRA. LAS MALVINAS EN EL TEATRO ARGENTINO
genera ese concepto?
dzVÑŋÑĢÑçōÑħţĢśĒŋĢóóœśÓħšžçĒóĩ
óħŋĢóÑïÑŋįōŌšóĎÑžħšèĎÑœŷĒœĒįĩóœ cĢĒŷĒÑǜóĩïįĩïóšĩĎóĢĒèıŋśóōįćšóÑ ĢįçõĢĒèįǜĢÑc]œóśĒóĩóŌšóōóśĒōÑō
ÑĢóĩèÑōÑōóĢèįĩˏĒèśįžÑĢśóōħĒĩÑōóĢ repeler una incursión de comandos del porque no es territorio de ellos y por lo
èįĩˏĒèśįǛAÑžħšèĎÑœĈšóōōÑœïóĩśōį S.A.S. y fue abatido por un bazucazo. tanto están usurpando territorio. Por
de la misma guerra. El foco seguramente óĩĔÑħįœÑĢóōśÑōįğÑŋóōħÑĩóĩśóǜśōÑ- ende, tenemos que defender la sobe-
eran las islas, pero el crucero General bajamos a destajo todo el tiempo: el ōÑĩĔÑóĩóœóœóĩśĒïįžĎÑžŌšóœóĈšĒō
óĢĈōÑĩįćšóĎšĩïĒïįóĩóĢħÑōćšóōÑ cambio de municiones, transporte de ĎÑèĒõĩïįĢįóĩóĢŋĢÑĩįïĒŋĢįħÓśĒèįǛVÑ
de la zona de exclusión y en el litoral ŋóōśōóèĎįœžħšĩĒèĒįĩóœĢįĎÑèĔÑħįœ memoria de los 649 caídos tiene que ser
marítimo, en el territorio argentino, œĒóħŋōóÑĢÑĩįèĎóǛ"įōħĔÑħįœħšž permanente, eso es un símbolo trágico
śÑħçĒõĩœóĢĒçōıšĩÑĈšóōōÑǛ]įœįśōįœ poco. Por eso, las guerras múltiples para de nuestra soberanía. Cuando el pueblo
continuamos adelante con el reclamo mí sucedieron no solamente en las Islas es convocado, más allá de esta guerra
que, por una mezquindad de dinero, nos [ÑĢŷĒĩÑœǜœĒĩįśÑħçĒõĩóĩóĢħÑōǜóĩĢÑœ innecesaria, está y es capaz de defender
corrió 200 millas del teatro de opera- ĒœĢÑœïóĢœšōžóĩóĢĢĒśįōÑĢħÑōĔśĒħįǛįïį lo nuestro entregándolo todo, no impor-
ciones del Atlántico Sur. Más allá de eso, óœįèįħŋōóĩïóĢÑVóžcŌšóóœšĩÑ śÑĩïįŌšóĎÑœśÑœóśóĩĈÑŌšóħįōĒōŋįō
investigando esta injusticia de sacarnos ĢóžŌšóœóóœśÑçĢóèóèšÑĩïįĎÑžšĩèįĩ- ĢįĩšóœśōįǛ&œśÑĈšóōōÑĎÑçĢÑħšžçĒóĩ
ïóĢśóÑśōįïóįŋóōÑèĒįĩóœžïóĎÑèóōĩįœ ˏĒèśįÑōħÑïįŋÑōÑŷóōŌšĒõĩèįħçÑśóž de la ciudadanía, no de los cuadros
ŋóĩœÑōŌšóĩįœįśōįœĩįĎÑçĔÑħįœŋÑō- èšÑĩïįśóōħĒĩÑĢÑĈšóōōÑœÑçóōŌšĒõĩóœ militares que como toda agrupación se
ticipado en una guerra, logramos ver ŷóśóōÑĩįžŌšĒõĩĩįǛ cubren entre ellos. Hubo encubrimiento
ĢÑĒĩèšōœĒıĩïóśōįŋÑïóõĢĒśóçōĒśÓĩĒèÑ y blindaje a los maltratos y a lo evidente
durante la guerra en las bases aerona- dzįōţĢśĒħįǜǣŋįōŌšõóœĒħŋįōśÑĩśó ïóŌšóĢÑœèįœÑœĩįĢÑœóœśÑçÑĩĎÑèĒóĩïį
vales desde el Paralelo 42 al sur, pasando seguir poniendo en primer plano los bien. En ese sentido, la guerra sirvió para
por Caleta Olivia, Río Gallegos, Como- conceptos de memoria y soberanía en œÑçóōŌšóĎÑžĈóĩśóŌšóĩįœĒōŷóŋÑōÑ
doro Rivadavia, Río Grande. Lo cuentan torno a las Islas Malvinas? defender la patria y otra gente que sí.
ŷÑōĒįœśóœśĒħįĩĒįœǜĢįèšóĩśÑśÑħçĒõĩĢÑœ dz&œĒħŋįōśÑĩśóŋįōŌšóĢÑœĒœĢÑœœįĩ
bajas que tuvimos en el litoral marítimo, algo que nos pertenece. Y cuando dicen )PHSGYQIRXEPEscenarios de guerra. Las
ŋóōįśÑħçĒõĩĢįèšóĩśÑĢÑĢĒśóōÑśšōÑǛAÑž ǐĔǜŋóōįĎÑžĒœĢóĪįœŌšóŷĒŷóĩÑĎĔǑǟ Malvinas en el teatro argentino puede verse en
un libro que se llama La guerra invisible óœĈóĩśóŌšóĢÑœšœšōŋıǛĢŷĒŷĒōÑĎĔ PE[IFHIP-RWXMXYXS2EGMSREPHIP8IEXVS]IRIP
de Marcelo Larraquy que cuenta una śÑĩśįœÑĪįœžÑĢśóĩóōśįïÑšĩÑĎĒœśįōĒÑ GEREPHI=SY8YFIHI'EREP)RGYIRXVS
de las tantas operaciones secretas del obviamente que tiene que existir una
ĈōšŋįǛǛǛïóĢóĒĩįĩĒïįǛÑħçĒõĩ negociación con quienes están viviendo
tenemos bajas por un combate que para ÑĎĔǛ&Ģ&œśÑïįçōĒśÓĩĒèįśĒóĩóŌšóïóğÑō
nosotros es emblemático, el de Caleta de operar, tiene que desactivar todo
ESPACIOS SALÓN AUDITÓRIUM 53
DEL PAÍS “DR. RAFAEL VILLAGRÁN”
ÑĢśÑèóĢóçōÑĢįœŋōĒħóōįœƩƧÑĪįœïó &ĩÑĢśÑǜïšōÑĩśóĢÑïõèÑïÑïóĢįœƯƧǜ
con la vuelta a la democracia, se vivía un
ĈóœśĒıĩĒĩïóŋóĩïĒóĩśóïóĢÑĢıĩšïĒśıōĒšħ clima esperanzador en todos los sectores
de la sociedad pero, sobre todo, dentro
ǐ"ōǛÑćÑóĢªĒĢĢÑĈōÓĩǑ del ámbito cultural. Sin embargo, más
allá de los buenos augurios, la realidad
estructural del campo teatral salteño se
mostraba discordante: la falta de espa-
cios y la aparición de nuevos grupos
TEXTO: MANUEL AGÜERO teatrales, que arrancaban su vida pro-
duciendo de a poco y sin las adecuadas
ĎóōōÑħĒóĩśÑœŋÑōÑèįĩèōóśÑōĢįǜćšóōįĩ
síntomas de un renacer lento y trabajoso.
VįœƯƧžưƧćšóōįĩïõèÑïÑœïóšĩŋōį-
ceso de autogestión intermitente de
54 ESPACIOS SALÓN AUDITÓRIUM
DEL PAÍS “DR. RAFAEL VILLAGRÁN”
PICADERO 46 | ENERO - JUNIO 2023
-RMGMEWYEGXMZMHEHXIEXVEPIRMRXIKVʛRHSWIEP+VYTS8IEXVEPHIƈ0E
4IʪE)WTEʪSPEƉ FENSPEHMVIGGMʬRHI.SWʣ%RXSRMS0E^^EVM ]TVSXEKSRM-
^ERHSSFVEWGSQS'EQMRSRIKVS])RFSGEGIVVEHEIRXVISXVEW1ʛW
XEVHIGSQSGVIEHSVEHIPKVYTS7XVIWWTVSHYGI]TVSXEKSRM^EHMZIVWEW
obras.
6ITVIWIRXEE7EPXE]%VKIRXMREIRHMJIVIRXIWIRGYIRXVSW]JIWXMZEPIW
HIPTEʧW]HI0EXMRSEQʣVMGE6IGMFMʬRYQIVSWSWVIGSRSGMQMIRXSWEPS
largo de su trayectoria, entre los que se destaca el Premio Podestá 2012
8VE]IGXSVME,SRSVEFPI SXSVKEHSTSV%WSGMEGMʬR%VKIRXMREHI%GXSVIW]
IP,SRSVEFPI7IREHSHIPE2EGMʬR
(IWHIIPLEWXEPEEGXYEPMHEHKIWXMSRE]GSSVHMREIP7EPʬR%YHMXʬ-
rium “Dr. Rafael Villagrán”.
dzǣšõœĒĈĩĒˍèÑĩóœśįœƩƧÑĪįœïó;óœśĒıĩEĩïóŋóĩïĒóĩśóïóĢ dzǣıħįèįĩœĒïóōÓœŌšóÑŋįōśÓœïóœïóóĢóœŋÑèĒįïóĢÑĢıĩ
Salón Auditórium “Dr. Rafael Villagrán”? Auditórium “Dr. Rafael Villagrán” a la vida en Democracia en
Ư)WTEVXIHIQMWIV%PPʛTSVIPGYERHSMRMGMʣIWXEƈEZIRXYVEƉJYI nuestro país?
GSQSEFVMVYRETYIVXEWMRWEFIVLEWXEHʬRHIQIPPIZEVʧEIPGEQMRS Ư0E(IQSGVEGMERSWSPSIWZSXEV(IQSGVEGMEIWVIWTIXEVPEPMFIVXEH
*YIYREUYMNSXEHEUYIWIVʧEMRXIVQMREFPIHIVIPEXEV0YIKSGSRIPTEWEV HIGEHETIVWSRETEVETIRWEVWIV]I\TVIWEVWI)P8IEXVSJYIIW]WIVʛ
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GSQSLEFIVTEVMHSYRLMNS]ZIVPSGVIGIV1IHMGIRƈPEWIʪSVEHIP%YHMXʬ- ƼGGMʬRIREGYIVHS]HIWEGYIVHSWIRGSRWIRWS]IRHMWIRWS)P8IEXVS
VMYQƉ]]SVIWTSRHSUYIWʧUYIIWQMƈQEVMHLMNSƉ]GVISUYIPSGIPS]PS GSRXVMFY]IEPEPMFVII\TVIWMʬRHIPEVXMWXE]EJSVQEVIRIPTʱFPMGSSTMRMʬR
GYMHSQʛWUYIEQMTVSTMEGEWE)WXʛEP7IVZMGMSHIPEW%VXIW)WGʣRMGEW GSRGMIRGMEHIFEXI]XEQFMʣRHMZIVXMQMIRXS2SLE]GIRWYVETVIZME]IP
0EWʱRMGEWGSRHMGMSRIWTEVETEVXMGMTEVWSRIPGYMHEHS]VIWTIXSTSVIWXI NYMGMSHIZEPSVEVXʧWXMGSHIGEHEVITVIWIRXEGMʬRPSINIVGIIPTʱFPMGS0MFIV-
PYKEVUYITEVEQʧIWYRXIQTPS tad sobre el escenario y en la platea: esa es mi contribución a una vida en
democracia.
PROYECTOS TEATRO POR 57
INT LA DEMOCRACIA
la dictadura y posdictadura, recupe- de los Libres, la Secretaría de Gobierno, fugaces se nos caigan de rodillas, 74
rando las voces y la memoria de quienes la Dirección de Cultura, la Dirección de días Malvinas, Sueños de Arrabal, Hasta
ćšóōįĩŋōįśÑĈįĩĒœśÑœïóóœśÑœõŋįèÑœǜ "óōóèĎįœAšħÑĩįœǜĢÑÑĢÑ&œèÑŋÑōÑśó óĢˍĩïóĢħšĩïį e Hijo del Campo.
para visibilizar a partir de estas el campo y la Asociación Civil por la Memoria la
śóÑśōÑĢħĒœĒįĩóōįǛóōóÑĢĒƆıśÑħçĒõĩĢÑ Verdad y la Justicia. Por último, se reestrenó la serie de
presentación de la reconstrucción de cuatro episodios Teatro Abierto. Esce-
ĢįœħÑŋÑœśóÑśōÑĢóœïóĢÑõŋįèÑǜÑŋÑōśĒō Finalmente, en la Región Centro nario de resistencia, realizada en copro-
de las fuentes documentales que arro- ǐóÑśōįŋįōĢÑ"óħįèōÑèĒÑǑōóèįōōĒı ïšèèĒıĩŋįōóĢE]žÑĩÑĢ&ĩèšóĩśōįǜž
jaron los diferentes territorios. En este diversas localidades de la Costa Atlán- èįĩïšèĒïÑŋįōĢÑÑèśōĒƆ[ÑĢóĩÑÓĩèĎóƆǛ
marco, se efectuó un reconocimiento tica de Buenos Aires con entrada El estreno original de la serie coincidió
a la trayectoria de la teatrista Ingrid libre y gratuita. Las funciones reali- èįĩĢįœƫƧÑĪįœïóĢÑśóĩśÑïįÑĢóÑśōįïóĢ
Smigdal. En CorrientesǜóĢE]óœśšŷį zadas en diversos espacios de Mar del ĒèÑïóōįïįĩïóœóóœśōóĩıóĢèĒèĢįóÑśōį
presente en distintas localidades y Plata, Miramar y Mar del Sud fueron en Abierto el 28 de julio de 1981. La serie se
parajes: Mariano I. Loza, Felipe Yofre, èįƾĈóœśĒıĩèįĩƾœįèĒÑèĒıĩïó óĩħÑōèÑóĩóĢįçğóśĒŷįÑèśĒŷįïóĢE]ïó
Paraje Capitá Miní, San Roque, Monte ōÑçÑğÑïįōóœïóĢóÑśōįïóĢÑóĈĒıĩ rescatar la memoria del teatro nacional,
Caseros, Goya, San Cayetano y Paso de śĢÓĩśĒèÑǜĢÑóïïóÑĢÑœóÑśōÑĢóœïó ōóŷÑĢįōĒƆÑĩïįĢįœĎóèĎįœœĒĈĩĒˌèÑśĒŷįœ
los Libres. Las propuestas que se pre- Mar del Plata y la Municipalidad de que permanecen enraizados en el teatro
sentaron en territorio correntino fueron General Alvarado. Gran parte de las ĒĩïóŋóĩïĒóĩśóÑōĈóĩśĒĩįǛśōÑŷõœïóĢ
Democracia y Libertad, un matrimonio obras pertenecen a compañías de Mar ÑōèĎĒŷįžóĩśōóŷĒœśÑœèįĩœšœŋōįśÑĈį-
imperfecto con Mauro Santamaría y del Plata y General Alvarado, a las que nistas principales, esta serie documental
]Ñĩèž;ÑōèĔÑǞPatria de Hostia del grupo se sumaron dos procedentes de CABA. ōóˏóğÑĢÑĎĒœśįōĒÑïóèıħįóÑśōįçĒóōśį
Raíces con la dramaturgia y dirección A lo largo de esas seis jornadas se pre- se convirtió en un fenómeno que trans-
de Luigi Serradori y las actuaciones de sentaron: Hamlet máquina, Tu Falta formó la escena cultural de los años del
óçÑœśĒÑĩįÑōïįƆįžÑōĢįœÓĩèĎóƆǞž de Querer, Viajeros de Toda Sinrazón, terrorismo de Estado. Los cuatro episo-
ĢÑèĎÑōĢÑïóçÑśóóĩóĢ"ĔÑEĩśóōĩÑèĒįĩÑĢ Legítima indefensa, Río, el famoso, El ïĒįœŋšóïóĩœóōŷĒœśįœóĩĢÑŸóçïóĢE]
ïóĢįœ"óōóèĎįœAšħÑĩįœèįĩĢÑŋÑō- visitante, Una música nueva, H+ Mas žóĩóĢ±įššçóïóÑĩÑĢ&ĩèšóĩśōįǛ
ticipación de la Municipalidad de Paso que humano, Que todas las estrellas
ENFOQUES MÓNICA ZWAIG 61
Y FELIX BRUZZONE
cE]&[&"Ecǝ
ōšèóœóĩśōóĢĒśóōÑśšōÑǜ
ħóħįōĒÑžóŽŋÑĩœĒıĩ
En los últimos cuarenta años de demo-
èōÑèĒÑǜèÑïÑõŋįèÑçšœèıïóˌĩĒōšĩÑ
narrativa para construir un relato sobre
la dictadura. La narrativa como una
ćįōħÑïóÑçįōïÑōóĢŋÑœÑïįĎÑçĢÑœįçōó
óĢŋōóœóĩśóïóóĩšĩèĒÑèĒıĩǞèšÑĩïįœó
ōóˌóōóÑĢŋÑœÑïįœóĒĩśóōŋóĢÑóĢŋōóœóĩśóǛ
œĔǜóĩĢįœÑĪįœįèĎóĩśÑǜóĢèĒĩóǜĢÑœÑōśóœ
óœèõĩĒèÑœžĢÑĢĒśóōÑśšōÑǜçšœèÑōįĩèōóÑō
un relato fundacional. El libro Nunca
Más marcó un camino inicial. Un libro
necesario que enuncia (y denuncia) con
datos duros una realidad dura.
&ĩóœóœóĩśĒïįǜóĢèĒĩóïóˌèèĒıĩįèšŋı
un rol central en la creación de una
narrativa total que instale y actualice en
el presente el debate sobre la dictadura.
VÑAĒœśįōĒÑcˍèĒÑĢ (1985) de Luis Puenzo
ESCENA DE CUARTO INTERMEDIO fue la primera película en tratar la apro-
ŋĒÑèĒıĩïóçóçõœïšōÑĩśóĢÑïĒèśÑïšōÑ
y la complicidad civil. Garage Olimpo
ǃƨưưưDŽïó[ÑōèįóèĎĒœŋšœįóĩóœèóĩÑ
VįœóœèōĒśįōóœ:óĢĒŽōšƆƆįĩóž[ıĩĒèѹŸÑĒĈ imágenes de tortura en un contexto en
ïįĩïóĢįœèšóōŋįœǃĎÑçĢÑħįœïóĢįœÑĪįœ
le dan vida a šÑōśįEĩśóōħóïĒį, una conferencia noventa) estaban atravesados por polí-
ticas neoliberales. Incluso la reciente
performática donde pedagógicamente exponen Argentina, 1985 (2022) de Santiago Mitre
vuelve a instaurar un debate sobre la
óĢōóŷõœïóĢÑśōÑħÑğšïĒèĒÑĢïšōÑĩśóóĢïóœÑōōįĢĢį presencia militar en dictadura durante
ĢįœŋōĒħóōįœğšĒèĒįœïóĢóœÑĎšħÑĩĒïÑï
ïóĢįœğšĒèĒįœïóĢóœÑĎšħÑĩĒïÑïĢĢóŷÑïįœÑèÑçį contra la Junta Militar.
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