Glaucoma (1)
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Glaucoma (1)
ANATOMÍA PATOLÓGICA II
GLAUCOMA
Año
2024
RESUMEN
El glaucoma es una enfermedad que afecta al nervio óptico y se asocia principalmente con un
aumento de la presión intraocular, lo que puede provocar pérdida de visión. Afecta con mayor
frecuencia a personas mayores de 40 años, con antecedentes familiares y personas de raza negra o
con afecciones como diabetes y miopía. Esta enfermedad crónica tiene diferentes tipos, como el
glaucoma primario, secundario y congénito, cada uno con causas y características específicas. El
tratamiento inicial implica el uso de gotas para los ojos para reducir la presión ocular y, en casos más
graves, pueden ser necesarias intervenciones con láser o cirugía.
El glaucoma es una enfermedad del nervio óptico causada principalmente por la elevación de
la presión intraocular (presión dentro de los ojos), comprometiendo la visión del paciente. En
la mayoría de los casos, se desarrolla lentamente, durante meses o años, sin mostrar ningún
síntoma. Al ser una enfermedad crónica, no existe cura. Sin embargo, se puede controlar.¹
Las personas mayores de 40 años, las personas de raza negra, las personas con diabetes, alta
miopía o quienes ya han sufrido algún tipo de traumatismo ocular o enfermedades intraoculares
tienen más probabilidades de desarrollar la enfermedad. Otro punto importante son los
antecedentes familiares, ya que el 6% de las personas con glaucoma ya ha tenido otro caso en
la familia.¹
El término glaucoma engloba un amplio conjunto de enfermedades, con numerosas causas, pero
con características comunes, que forman un cuadro clínico similar, en la mayoría de los casos.
Ellos son:²
Estos signos forman un cuadro clínico completo, sin embargo hay situaciones en las que uno
o incluso todos pueden faltar. Esto ocurre, por ejemplo, con pacientes que presentan un cuadro
típico de glaucoma, caracterizado por cambios campimétricos y excavación del nervio óptico,
y que nunca presentan presiones intraoculares elevadas. Por otro lado, en aproximadamente el
10% de la población encontramos presiones intraoculares por encima de los límites
estadísticamente considerados normales, pero la prevalencia de daño glaucomatoso se da en
menos del 1%. Por estas razones, la presión intraocular elevada, que alguna vez se consideró
esencial para la conceptualización del glaucoma, no establece por sí sola el diagnóstico,
prefiriéndose designar a los pacientes con presión elevada, sin daño glaucomatoso, como
hipertensos oculares.²
Los daños causados por el glaucoma se pueden prevenir, sin embargo, en general, una vez que
aparece, es irreversible. Todos los glaucomas no controlados convergen hacia el mismo destino,
que es la ceguera total, momento en el que reciben el nombre común de glaucoma absoluto.²
DESARROLLO DEL TEMA
CLASIFICACIÓN DE GLAUCOMAS
3 - Glaucomas congénitos:
El término primario se refiere a los glaucomas en los que no existe una patología local o
sistémica obvia a la que se pueda atribuir la causa. Puede haber características anatómicas o
funcionales del ojo que predispongan a un aumento de presión, pero no son patológicas. En el
glaucoma de ángulo abierto, el ángulo de la cámara anterior siempre está abierto y libre para el
acceso del líquido. En el glaucoma de ángulo cerrado, el iris se encuentra apuesto a las
trabéculas, impidiendo que el humor acuoso llegue a las estructuras del ángulo, que pueden
incluso ser normales.²
Las formas pretrabeculares son aquellas en las que se forman membranas en las trabéculas. En
las formas trabeculares, la obstrucción al flujo acuoso se encuentra en la propia red trabecular,
por ejemplo, debido al depósito de diversas sustancias (sangre, pigmentos, exudados
inflamatorios) o modificaciones estructurales de la propia red, como el edema. En las formas
postrabeculares, la obstrucción se encuentra más allá de las trabéculas, como ocurre en el
glaucoma por estasis venosa.²
Los glaucomas de ángulo cerrado son siempre formas pretrabeculares y, en casos secundarios,
se identifica una patología obvia que tira del iris hacia adelante o lo empuja desde atrás. ²
Los glaucomas congénitos se colocan en una clasificación separada, debido a sus
características y formas de tratamiento, que los distinguen de otros tipos de glaucoma.²
Es un tipo de glaucoma en el que el ángulo de la cámara anterior está siempre abierto y tiene
características normales, incluso cuando la presión intraocular es alta. No hay evidencia de
enfermedades actuales o previas que puedan atribuirse como causa, aunque puede haber una
asociación más frecuente con ciertos problemas o enfermedades generales. Se acepta que está
determinada genéticamente y tiene una incidencia familiar importante.²
Las investigaciones indican que, en el glaucoma primario de ángulo abierto, existe dificultad
para drenar el humor acuoso a nivel trabecular, sin embargo, su naturaleza íntima, así como las
causas determinantes, aún no han sido suficientemente aclaradas.²
Hay una serie de factores, llamados riesgo, que se relacionan con mayor frecuencia con el
glaucoma primario de ángulo abierto y, por tanto, se utilizan como índice para una vigilancia
más estrecha.²
• edad creciente;
• raza negra;
• miopía;
• diabetes mellitus
Cuadro clínico:
Glaucomas secundarios
Glaucoma causado por el cristalino: puede ocurrir cuando el cristalino está fuera de su
posición normal (ectopia lentis), como consecuencia de un traumatismo o por causas genéticas.
Puede haber una crisis aguda de glaucoma en casos de catarata tumescente, con bloqueo pupilar,
especialmente en pacientes con un ángulo estrecho de la cámara anterior;²
Glaucoma cortisónico: es un tipo de glaucoma desencadenado por el uso local o más raramente
sistémico de corticoides en pacientes genéticamente predispuestos, clínicamente evoluciona
como glaucoma primario de ángulo abierto, pudiendo también aparecer opacificaciones en el
cristalino.²
Glaucoma pigmentario: es un tipo de glaucoma de ángulo abierto, que se acompaña de
dispersión del pigmento del iris, que se deposita en la región trabecular formando una banda
oscura.²
Glaucoma neovascular: es un glaucoma de difícil tratamiento, resultante de la formación de
una membrana fibrovascular que recubre la malla trabecular y generalmente se asocia con
problemas en el segmento posterior del ojo que conducen a hipoxia. Las causas más comunes
son la diabetes mellitus y la oclusión de la vena central de la retina.²
Además de estos tipos mencionados, existen varios otros tipos de glaucomas secundarios, que
pueden ocurrir después de traumatismos, hemorragias intraoculares, cirugías oculares y debido
a estasis venosa, como ya se mencionó.²
Glaucoma congênito
El término glaucoma congénito se reserva para los casos que presentan anomalías en el
segmento anterior del ojo, ya desde el nacimiento, siendo diagnosticados la mayoría en los
primeros 6 meses de vida. Sin embargo, la enfermedad es rara, por lo que un oftalmólogo común
debe ver un nuevo caso cada 5 años. Es posible que los pediatras vean más casos de glaucoma
congénito que los oftalmólogos.²
El cuadro clínico del glaucoma congénito, así como el de otros glaucomas que aparecen en los
primeros meses de vida, es bastante diferente al glaucoma del adulto, siendo los principales
hallazgos:²
1 - lagrimeo, fotofobia y blefaroespasmo: estos signos son tempranos y, aunque la causa más
frecuente de lagrimeo en los recién nacidos es la obstrucción de las vías lagrimales, se debe
considerar el glaucoma congénito si se acompaña de fotofobia y blefaroespasmo; ²
2 - edema corneal: el edema, que conduce a la pérdida del brillo de la córnea, es un signo
evidente que lleva a menudo al niño al médico;²
3 - aumento del diámetro corneal: bajo la influencia de una presión intraocular elevada, la
córnea aumenta de tamaño, dando lugar a un aspecto típico conocido como buftalmos. El
diámetro horizontal de la córnea normal ronda los 10-11 mm y, si en un niño encontramos 12
mm o más, junto con roturas de la membrana de Decemet, prácticamente se realiza el
diagnóstico de glaucoma congénito.²
Roturas de Decemet: ocurren por estiramiento de la córnea y generalmente van acompañadas
de edema y opacificación.²
Otros signos que se presentan, como en otros tipos de glaucoma, son la atrofia y excavación
del nervio óptico, y el aumento de la presión intraocular, realizándose esta parte de la
exploración generalmente bajo anestesia general.²
El tratamiento del glaucoma congénito es esencialmente quirúrgico, existiendo dos tipos
principales de cirugías encaminadas a abrir el ángulo de la cámara anterior:²
1 - goniotomía: en este tipo de cirugía la región del ángulo, vista a través del microscopio y con
la ayuda de una lente especial, se corta con un cuchillo introducido a través del limbo corneal.
Sin embargo, la córnea debe ser transparente;²
2 - trabeculotomía: en este tipo, el canal de Schlemm se localiza a través de una incisión externa
en la esclerótica y se rompe introduciendo un trabeculotomo, que se gira hacia la cámara
anterior del ojo. Aquí no es necesaria una córnea transparente.²
ALTERACIÓN HISTOPATOLÓGICA DE ALGUNOS COMPONENTES OCULARES
EN PACIENTES CON GLAUCOMA
Los ojos son órganos fotosensibles complejos que cuentan básicamente con una cámara
oscura, una capa de células receptoras sensoriales, un sistema de lentes para enfocar la imagen
y un sistema de células para iniciar el procesamiento de estímulos y enviarlos a la corteza
cerebral.³
Tiene tres compartimentos: la cámara anterior, situada entre el iris y la córnea; la cámara
posterior, entre el iris y el cristalino; y el espacio vítreo, situado detrás del cristalino y rodeado
por la retina. En la cámara anterior y posterior existe un líquido que contiene proteínas: el humor
acuoso. El humor acuoso es producido por los procesos ciliares que rodean el cristalino en la
cámara posterior del ojo. El líquido pasa de la cámara posterior a la anterior a través de la
válvula virtual que se abre entre el iris y el cristalino.³
Luego penetra en los espacios laberínticos y llega a un único canal irregular llamado conducto
de Schlemm. Este, a su vez, se comunica con pequeñas venas de la esclerótica, a las que se
drena el humor acuoso. Cuando hay una secreción excesiva de humor acuoso u obstrucción del
conducto de Schelemm, impidiendo su flujo, se puede provocar glaucoma.³
El tratamiento inicial del glaucoma generalmente consiste en colirios específicos prescritos por
el médico. Como el aumento de la presión ocular es la principal causa del problema, el objetivo
del tratamiento es, en la mayoría de los casos, reducir esta presión, buscando preservar el nervio
óptico y, en consecuencia, la visión del paciente. 4
También pueden ser necesarias pastillas que actúen para bajar la presión intraocular, según
consejo médico para cada caso. En otras situaciones, el médico también puede considerar el
tratamiento con láser o la cirugía, que ayudarán a desbloquear el humor acuoso, el líquido
responsable de nutrir la córnea y el cristalino y regular la presión interna del ojo. 4
Es importante recordar que la automedicación, especialmente los colirios a base de
corticosteroides, no sólo puede provocar reacciones adversas, sino también dañar aún más la
visión, que ya está comprometida por la enfermedad. 4
CONCLUSIÓN