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6/2022

Revista
gratuita

REVISTA ESPECIALIZADA EN ACUARIOFILIA Publicación


Bimestral

EN ESTE NÚMERO:
- LOS GURAMIS ENANOS: GÉNERO TRICHOGASTER
- PLANTAS
Querido lectores,
La feria mas importante del mundo del animal de
Compañía, INTERZOO, ya ha finalizado el pasado 27
de Mayo 2022. Contrariamente a todas las
espectativas fue un evento mundial con una
partecipación de visitantes de todo el mundo.
Nos hemos encontrado visitantes de Asia, Australia,
toda Europa y todo el continente americano.
Un evento que, después de cuatro años, hemos visto
reunido el sector de la mascotas y nos hemos
alegrado de ver nuestros antiguos amigos.
Muchas novedades fueron presentada también en el
sector de la acuariofilia y en los próximo meses estas
novedades serán ofrecidas al comercio y al público.

En este número hablaremos de los dos temas que mas me gustan.


El primero son los peces que desde que era niño siempre me encantaron, los Guramis.
Este pez que es muy tranquilo, simple, sencillo y que presenta en el macho, un color esplendido, siempre
me han encatado por sus colores. ¡Pez que por su color parece pintado, pero es un color natural!
Desde siempre lo he mantenido en mis acuarios y siempre he tenido muchas satisfacciones con este pez.
les recomiendo mantenerlo y ver que es un pez muy fácil y muy bonito en el acuario.

El segundo será el acuario plantado o paisajismo varia parabla para dicir un jardín acuático o bien un
acuario con algunas plantas. Únicas. Mantener un acuario de aquascaping necesita experiencia en
acuarios, plantas y agua. Claramente un acaurio de aquascaping, no puede ser tu primer acuario pero
puedes empezar a mantener un acuario con varias plantas mas o meno fáciles de reproducir.
Esto será un buen principio. Siempre recomiendo una cantidad importante de plantas, porque como para
nosotros también para los peces las plantas son muy importantes para la estabilidad del Acuario

Mientras tanto, ¡les deseo una feliz lectura!

Zanon Giovanni

TEXTO Y FOTOS:
EDITA: Ángel Cánovas
PRO.D.AC. INTERNATIONAL S.r.l.
Revista bimestral gratuita Via Padre Nicolini, 22 DISEGÑO:
www.nautilusmagazine.info 35013 CITTADELLA (PD) ITALY Virtual Service S.r.l.
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mecánico, incluyendo fotocopia, grabados o cualcuier otro sistema, de los artículo aparecidos en este número
sin la autorización expresa por escrito del titular del copyright. La redacción de NAUTILUS no mantiene
correspondencia ni se compromete a devolver los originales o fotografia no solecitadas.

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Hace unos 35 años
estos guramis eran unas especies muy
habituales en los comercios de venta de
pez ornamental. Las cuatro especies
descritas podían encontrarse con facilidad
y, de una especie en concreto:
Trichogaster lalius, los criadores
empezaban a seleccionar variedades
cromáticas: la roja, la arco-iris y la azul,
entre otras. Fueron los años dorados de
estos peces, pero por alguna razón en la
actualidad no son tan frecuentes y eso
que son unos peces de fácil
mantenimiento, idóneos para el acuario
comunitario, ideales para el acuarista
principiante y con los cuales se puede
empezar a hacer los primeros pinitos en
reproducción de peces.

Pertenecen a la familia Osphronemidae, suborden Anabantoidei, y algún día


también podríamos entretenernos en cómo también han ido cambiando su
clasificación en diferentes familias a lo largo de los años.

Los g�ramis propiamente dichos se engloban en t�es géneros: Osphronemus,


Trichopodus y Trichogaster. Al género Osphronemus per�enecen los g�ramis
gigantes, con cuat�o especies. Dejando apar�e los g�ramis gigantes, las especies del
género Trichopodus (seis especies) son aquellos g�ramis de mayor tamaño que
tienen una aleta dorsal relativamente cor�a, mient�as que las especies más
pequeñas y con una aleta dorsal más larga son
llamados Trichogaster (cuat�o especies). Sin embargo,
esta clasificación no era así pocos años at�ás, ya que las
especies que ahora denominamos Trichopodus se
conocían como Trichogaster y las que ahora llamamos
Trichogaster ¿cómo se llamaban? Pues en sus años
dorados, estas especies mantenían el nombre científico
de Colisa y en muchas ocasiones los aficionados las
conocían más como colisas que como g�ramis enanos.
Osphronemus laticlavius

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
La historia es muy larga
pero de forma resumida
viene a ser así.
En el año 1801 se publicaron con
pocos días de diferencia dos
grandes obras: en primer
lugar el tercer tomo de la
“Historia Natural de los
Peces” de Lacépède y poco
después el “M.E. Blochii Systema
ichthyologia”. El primero incluyó en el
género Trichopodus dos especies:
Trichopodus mentum (sinónimo posterior de
Osphronemus goramy) y Trichopodus
trichopterus. Trichopodus trichopterus (Pallas, 1770)
se considera la especie tipo del género. La segunda obra Las especies del género Trichopodus
describió un nuevo género, en el que incluyó Trichogaster tienen una aleta dorsal más corta,
fasciatus y Trichogaster trichopterus. Como la segunda con menos radios.
especie ya tenía designado un nuevo género, el nuevo En la foto Trichopodus trichopterus
género quedó para T. fasciatus, especie tipo. Con la
descripción de nuevas especies en 1822 y la
creación del género Colisa en 1831 se estropeó la
fiesta y las nuevas especies descritas por
Hamilton pasaron a denominarse Colisa.
En 1923, Myers ratificó el cambio en aras
de un conservadurismo
nomenclatural mal entendido. Ha
sido hace poco, que Tan &
Kottelat (2009) y otros autores
han dado validez a los
géneros y especies tal y
como ahora se
conocen.

Las especies del


género Trichogaster
tienen una aleta
dorsal más larga, en la
foto Trichogaster
labiosa

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
Ángel Cánovas
Los guramis enanos del género Trichogaster habitan las planicies de
inundación y canales de todo tipo de las cuencas del sur de Asia,
desde Paquistán hasta Myanmar. Como el resto de
Anabantiformes, son especies que respiran aire a través de
un órgano accesorio denominado laberinto ya que las
aguas que habitan en la naturaleza suelen tener
una concentración muy pobre de oxígeno
disuelto. Son respiradores aéreos obligados,
lo que quiere decir que si no se les permite
el acceso al aire de la superficie mueren
ahogados, ya que las branquias de estas
especies no presentan una superficie
suficientemente grande para captar todo
el oxígeno que necesitan. Esta evolución
anatómica como respuesta a la
adaptación a su medio natural, obliga a Trichogaster lalius variedad
estas especies a mantener una actividad cromática roja
centrada cerca de la superficie.

Los machos construyen nidos en la superficie, aprovechando en mayor o menor medida,


según la especie, los elementos vegetales del medio y cohesionándolos con burbujas que
producen mezclando aire con la propia mucosa que el pez produce.
Los huevos son flotantes y de pequeño tamaño. Los machos se ocupan de proteger a su
descendencia, mantener el nido y abanicar con las aletas para oxigenar los huevos y
larvas. El período más crítico de su ciclo vital es el que queda marcado por inicio del
desarrollo del laberinto y es cuando se producen más bajas en el acuario.
Mantener el acuario con una buena cámara de aire a una temperatura similar a la del
agua ayuda a reducir bastante esta mortalidad masiva.

Tres de las especies se solapan en su distribución y


comparten biotopo natural en muchas ocasiones.

Estas especies son: T. chuna, T. fasciata y T. lalius.


Peces típicamente sintópicos y que combinan bien con estos tres
guramis enanos para un acuario geográfico son las percas de
cristal (Ambassidae), algunas botias de carácter pacífico (Botia
dario y Botia lohachata), Ciprínidos de los géneros Esomus y
Pethia (ej.: E. danricus y P. ticto) y las anguilas espinosas
(Mastacembelidae, como Macrognathus pancalus).

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
Trichogaster chuna
(Hamilton, 1822)
ó gurami enano miel
Conocida durante un tiempo como T. sota,
ésta es la más pequeña de las cuatro
especies de Trichogaster, alcanzando una
longitud total máxima de cinco centímetros.
Tiene una distribución similar a la de T.
lalius en las cuencas del Ganges y del
Brahmaputra. Es de llegada a Europa
Trichogaster chuna relativamente reciente, en 1962 a través del
puerto de Holanda. Especie tranquila y
Macho
tímida aunque en época reproductiva los
machos se vuelven territoriales y agresivos.
Especie ideal para el principiante y para el
Trichogaster chuna acuario comunitario junto a especies
Hembra tranquilas de tamaño pequeño. Es sensible
a la hidropesia, a la tubercolosis y a la
infestación por Oodinium.
Requiere un acuario con buena filtración
(a través de carbón activo y turba), aunque
amortiguando el movimiento de agua en la
salida del filtro. Una decoración con
substrato de grava, densa vegetación sésil
(Hygrophila difformis) en las zonas
marginales del acuario, dejando espacio
libre en la zona central y frontal y plantas
flotantes en la superficie.
Iluminación con una potencia de 0,5 W/l.
Las condiciones físico químicas del agua
del acuario deberían mantenerse en los
siguientes rangos: temperatura 22-30º C,
dureza 8-15º dGH y pH 6,0-7,5.

Es una especie omnívora que acepta bien la mayoría de alimentos:


presa viva y congelada (excepto Tubifex y pulgas de agua),
preparados comerciales en forma de escamas y tabletas.
Es conveniente aportar ingredientes vegetales a la dieta.

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
El dimorfismo sexual es sencillo cuando observamos machos
territoriales, teniendo éstos una coloración muy intensa y hermosa.
Sin embargo, en los acuario de venta al público esta coloración no se
hace patente y los machos son muy difíciles de distinguir de las hembras.
Estas acostumbran a ser más rechonchas y de menor tamaño.

Para su reproducción es necesario un acuario de 40 litros, con ocho


centímetros de altura de agua), una filtración suave, ausencia de aireación
y con plantas flotantes. Para estimular la puesta puede subirse un par de
grados la temperatura, bajar la dureza y disminuir algo el pH.
Se pueden introducir varios machos y varias hembras o simplemente
una pareja.

Trichogaster chuna
variedad cromática
roja

La puesta se efectúa debajo del nido, construido por el macho a base de burbujas bajo
una hoja flotante. En cada acto sexual se emiten unos 20 óvulos totalizando al finalizar el
desove 150-300 huevos por pareja. El macho se dedica al cuidado de los huevos.
Las larvas eclosionan en 12-36 horas y nadan libremente entre los tres y los cinco días,
momento en que deberán retirarse los progenitores. La primera alimentación consistirá
en paramecios y radiolarios, que se extenderá durante los primeros 10 a 15 días para
pasar posteriormente a nauplios de Artemia y preparados comerciales secos para
alevines. Crecen rápidamente y forman el laberinto entre la segunda y la sexta semana,
etapa en la que se tornan particularmente sensibles. En este milenio se ha seleccionado
una variedad cromática amarilla, que carece de la porción negra del tercio inferior y
presenta una coloración general más amarilla que naranja.

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
Trichogaster fasciata
(Bloch & Schneider, 1801)
ó gurami enano de franja
Ésta es la especie tipo del género y la mayor de las
cuatro especies de guramis enanos (y para mí la
más fea de las cuatro), alcanzando una longitud
total máxima inferior a los 12 cm. Es una especie
que se distribuye ampliamente por Paquistán,
India, Nepal, Bangladesh y norte de Myanmar.
Trichogaster fasciata

La primera importación de esta especie a Europa data de 1897, a través de P. Matte, en


Berlín. Aunque se trata de una especie pacífica y tímida, resulta algo agresiva y territorial
con sus congéneres, por lo que es preferible mantener una única pareja por acuario.
Es una especie ideal para un acuario comunitario.

Requiere un acuario de al menos 150 litros con un substrato oscuro y densamente plantado (Hygrophila difformis,
Limnophila heterophylla) en las zonas marginales, dejando espacio libre central y frontal para que pueda nadar sin
obstáculos. Las plantas flotantes como Ceratopteris pteridoides son también agredecidas y utilizadas para anclar los
nidos que construyen. Las condiciones físico químicas del agua del acuario deberían mantenerse en los siguientes
rangos: temperatura 15-30º C, dureza 4-20º dGH y pH 6,0-7,5.

Es una especie omnívora que acepta bien la mayoría de alimentos que se le pueden ofrecer: presa viva y
congelada así alimento comercial en forma de escamas y tabletas. Es necesario suministrarle un aporte vegetal extra a
la dieta.

El dimorfismo sexual es muy evidente: los machos son de mayor tamaño que las hembras y con las aletas
dorsal y anal más puntiagudas y con una coloración corporal mucho más intensa. Su reproducción es fácil.
Es suficiente un acuario de 50 litros con una altura de agua máxima de 20 cm. No debe haber movimiento de agua
(no es necesario ni aireador ni filtro) ya que éste acabaría deshaciendo el nido. Hay que añadir un substrato oscuro
que ayude a enraizar plantas sésiles como Vallisneria spiralis e Hygrophila corymbosa así como plantas flotantes
(Pistia stratiotes, Riccia fluitans) todo ello bajo una iluminación tenue. Para estimular la puesta debe subirse la
temperatura al límite superior del rango comentado más arriba (28-30º C), bajar la dureza al límite inferior del rango
establecido y mantener un pH por debajo de 7,0. Se debe introducir una pareja manteniéndola separada con una
división transparente. Hay que esperar a que el macho construya un nido de burbujas, que queda anclado entre las
hojas de las plantas de superficie. Una vez acabado éste hay que retirar delicadamente la separación y esperar a que se
produzca el cortejo. Si éste no se produce, hay que retirar a la hembra y volver a repetir el proceso más adelante.
En cada abrazo sexual se expulsan entre 20 y 160 huevos y al finalizar el desove, tras unos 15-20 minutos, se pueden
contar en el nido entre 500 y 1000 huevos. Tras la finalización de la puesta debe ser retirada la hembra para evitar que
el macho la mate.

El macho se cuida de la protección de los huevos y larvas así como del mantenimiento del nido.
Las larvas eclosionan en 24 horas. Los alevines inician la natación libre a los tres días y su alimentación durante los
primeros cuatro a diez días consistirá en paramecios y comida seca para alevines para pasar posteriormente a
nauplios de Artemia y de Cyclops. Es el momento de retirar también al macho y se aprovecha para reducir el agua
hasta dejar una altura de cinco centímetros. Es necesario realizar frecuentes cambios parciales de agua,
a razón de 1/3 parte cada tres días.

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
Trichogaster labiosus (Day, 1877)
ó gurami enano de labios gruesos
Es la segunda en tamaño de los guramis enanos, quedando su talla un poco por debajo de los
11 cm. de longitud total máxima. Es una especie que se encuentra únicamente en las aguas
dulces del delta del río Irrawaddy (Myanmar).

La primera importación a Europa data de 1904. Se trata de una especie tranquila y bastante
pacífica, si obviamos la natural agresividad entre los machos de la misma especie y de algunos
machos, excesivamente motivados, hacia sus hembras. Debería mantenerse una única pareja por
acuario. Requiere de un acuario de no más de 40 cm. de alto, substrato oscuro y con abundancia
de vegetación y refugios. Las condiciones físico químicas del agua del acuario deberían
mantenerse en los siguientes rangos: temperatura 20-30º C, dureza 4-10º dGH y pH 6,0-7,5.
Es una especie omnívora que acepta bien la mayoría de alimentos: presa viva y congelada,
alimento comercial en forma de escamas y tabletas. Es importante ofrecer un aporte vegetal
extra a la dieta.

Trichogaster labiosa Trichogaster labiosa


variedad cromática amarilla
El dimorfismo sexual se hace patente en el mayor tamaño, en una coloración más intensa y
en una aleta dorsal más puntiaguda en los machos. Su reproducción es fácil. Se precisa un
acuario de 50 litros con una altura de agua máxima de 20 cm. y sin movimiento superficial de
agua. El substrato es opcional pero si se añade, ha de ser de arena fina. Hay que introducir
plantas flotantes y disponer de una buena cubierta. Para estimular la puesta es suficiente subir la
temperatura al extremo superior del rango dado anteriormente y procurar que el pH se
encuentre en la neutralidad. Debe escogerse bien la pareja reproductora.

El macho seleccionado debería haber empezado a construir el nido y la hembra debería


presentar un abdomen abultado. El macho construye un nido en la superficie del agua,
a base de burbujas que ancla en trozos de hojas. Una vez finalizada la construcción de éste,
se inicia el coretjo y la puesta. Una vez finalizada la puesta (500-600 huevos) debe retirarse a
la hembra del acuario para evitar que su pareja la maltrate. El macho cuida y protege la
descendencia. Las larvas eclosionan en 24 horas. Una vez inician la natación libre, al cabo de
dos días, debe retirarse también el macho. La primera alimentación de los alevines consistirá
en infusorios, para pasar más adelante a Artemia y Cyclops. Como anécdota, esta especie puede
hibridar con la siguiente: Trichogaster lalius. Recientemente se ha seleccionado una variedad
cromática de esta especie.

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
Trichogaster lalius
(Hamilton, 1822)
o gurami enano
común
Trichogaster
lalius
Macho

Alcanza esta especie los siete centímetros


de longitud total máxima.
Es una especie que se distribuye por las cuencas de los ríos Ganges, Brahmaputra
(India, y Bangladesh). Fue el primero de los guramis enanos que se importaron a Europa,
en 1874 por P. Carbonnier a París.
Especie pacífica y muy tímida, que elige siempre las zonas sombreadas cerca de la
superficie del agua. Los machos son un tanto agresivos entre ellos,
sobre todo cuando defienden el territorio y su nido, por lo que es mejor mantener una única
pareja por acuario. Apta para el acuario
comunitario junto a pequeñas especies
pacíficas y tranquilas. Algunos autores
comentan su debilidad ante infestaciones
del punto amarillo (Oodinium), sobre todo
ante una mala calidad de agua, pero la
verdad es que nunca me he encontrado
con ninguna patología con esta especie. Trichogaster lalius
Hembra

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
Prefiere un acuario a partir de 45 litros de capacidad, con filtración a través
de cargas de turba, un substrato de grava oscura, refugios en forma de
raíces verticales y una densa plantación con plantas del tipo Cabomba,
Myriophyllum, Hygrophila y Limnophila, así como plantas flotantes (Riccia).

Las condiciones
físico químicas del agua del acuario deberían mantenerse en los siguientes
rangos: temperatura 22-30º C, dureza 5-15º dGH y pH 6,5-7,0.
Es conveniente realizar cambios parciales de agua a razón la mitad del volumen
cada 15 días, añadiendo con el agua nueva un buen producto tonificador.
Especie omnívora, toma todo tipo de alimento lo suficientemente pequeño
para su pequeña boca: alimento comercial, liofilizados, presa congelada y viva
(Tubifex y larvas de insecto).

Es importante el aporte vegetal en la dieta en forma de algas.

Trichogaster lalius variedad Trichogaster lalius variedad


cromática roja cromatica azul

El dimorfismo sexual es muy claro.


Los machos presentan una coloración
azul brillante y encarnada a tiras
oblícuas que contrasta con el tono
plateado grisáceo de las hembras.

Trichogaster lalius variedad


cromatica multicolor
TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
Reproducción muy fácil. Incluso
realizan la puesta de forma espontánea
en el acuario comunitario.

Pareja de Trichogaster lalius azul


utilizando las aletas pectorales
como órganos táctiles

Se utiliza un acuario de 20 litros con un nivel de agua de 15 cm, con la superfície del agua en calma y sin ventilación ni filtración
alguna. Acuario amueblado con gran cantidad de plantas, sobre todo flotantes tipo Ceratopteris y Riccia, aunque también puede
ser de ayuda el musgo de Java. Se puede introducir una pareja o bien un macho y varias hembras. Normalmente no es necesario,
pero si se desea estimular la puesta hay que subir la temperatura por encima de los 25º C y bajar algo la dureza.
El nido lo elabora el macho con burbujas que secreta a través de los opérculos e incorporando asimismo gran cantidad de material
vegetal. Una vez finalizada la construcción del nido, de un diámetro de 10 cm y 3 cm de altura, el macho busca una hembra para
cortejarla. Cada acto sexual tiene lugar bajo el nido donde suben flotando unos 60 huevos o bien son recogidos con la boca por el
macho y transportados hasta aquel.

T ras el desove, que dura unas dos horas, se pueden


Trichogaster sp. llegar a contabilizar hasta 800 huevos. Es momento
de retirar a la hembra. Las larvas eclosionan entre 12
y 24 horas después. Entre tres y seis días más tarde,
los alevines han consumido el saco vitelino y nadan
libremente. Es el momento de retirar el macho y se
disminuye el nivel del agua a cinco centímetros.
La primera alimentación de los alevines consistirá
en infusorios (paramecios) y alimento seco
comercial para alevines. A partir del décimo día hay
que empezar a suministrar nauplios de Artemia, y de
Cyclops. El crecimiento de las crías es irregular y
lento, siendo muy sensibles a las enfermedades
infecciosas y a los parásitos. Los individuos de esta
especie tienen una vida máxima de tres años años.
Como se ha comentado atrás, puede hibridarse con la
especie precedente pero también con T. fasciata.

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
1976-2021
Mantenimiento de
plantas de acuario

M antener un acuario tal y como los que pueden verse en los concursos no es una tarea fácil.
A parte del mantenimiento estable de las condiciones del agua, un abonado regular pero no excesivo ni que
provoque carencias, y la renovación puntual de las luminarias, es necesario llevar a cabo un trabajo más o menos
continuo de poda, replantación y substitución de algunos ejemplares. En este sentido cabe decir que no se
puede esperar que el acuario siempre se mantenga en su estado más fotogénico, ya que hay que contemplar a
las plantas como los seres vivos que son y que por lo tanto están sujetas a una serie de ciclos que no siempre es
posible controlar.

Por otra parte, hay pocos aficionados a las plantas acuáticas que quieran mantener un acuario
tipo cuadro estático, ya que siempre se busca incorporar alguna nueva especie, sustituir a otra
o modificar en algo la decoración. Cabe mencionar además que los acuarios de concurso suelen
tener el aspecto con el que aparecen en las fotografías en un momento concreto y que ni una
semana antes o una después estarían exactamente igual.

En cualquier caso,
aunque nuestra intención sea únicamente la de
mantener un acuario con plantas sanas y que se
desarrollen correctamente, siempre es necesario
llevar a cabo un cierto mantenimiento, en tanto
hay que tener en cuenta que, para las
dimensiones de un acuario estándar,
en la naturaleza se encontraría solo una o dos
especies, y si se piensa en dejar crecer a las
plantas sin restricciones, probablemente,
por competencia por el espacio y los recursos,
una especie acabaría por hacer desaparecer
a las demás.
TIPOS DE PLANTAS

Plantas de tallo
Para reproducir, a la vez que para mantener a raya el crecimiento de las plantas
de tallo, suele realizarse un corte a modo de esqueje para volver a plantarlo en
el sustrato. Aunque esta técnica es aplicable a todas las plantas clasificadas
dentro de este grupo, pueden diferenciarse dos tipos de procedimiento a seguir
con el esqueje y la base.

Por una parte se encuentran las especies que tienden a quedarse despobladas
de hojas en las partes bajas del tallo, como por ejemplo las Cabomba, los
Myriophyllum, las Limnophila, las Bacopa o las Rotala.
En éstas lo más recomendable es replantar el esqueje de la parte superior
remplazando la base, de forma que la plantación se va renovando
continuamente. En la mayoría de los casos, mantener la base si se ha quedado
sin hojas con la esperanza que forme brotes es bastante inútil, ya que estos
tallos acostumbran a pudrirse.

Myriophylium simulans

Limnophyla acuática

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
Como segundo grupo pueden diferenciarse las plantas que
producen brotes más fácilmente desde la base, y que de por sí
acostumbran a presentar un crecimiento más arbustivo.

En este grupo pueden englobarse las


Hygrophila, las Ludwigia,
la Heteranthera,
el Hemianthus micranthemoides,
el Micranthemum umbrosum y la
Didiplis.

Rotala macandra

Heterabthera Hygrophila
dubia polisperma

Bacopa Didiplis Ludwigia


amplexicaulis diandra mullerti

La forma de proceder en este caso es utilizar el esqueje para


ampliar el grupo y mantener la base con el fin de que rebrote
y se consiga así una mayor densidad de plantas.
En cualquier caso, aún en estas especies, es difícil que rebroten los tallos completamente
deshojados y, así mismo, no suele ser posible podar una base más de una o dos veces, ya que
tienden igualmente a perder su aspecto decorativo al ir despoblándose progresivamente de
hojas, por lo que tarde o temprano los tallos más viejos deben ser igualmente remplazados
por esquejes nuevos como sucedía con las plantas del primer grupo, aunque como ventaja
general sobre éstas el trabajo de substitución no es tan continuo.

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
Plantas en roseta
Entre las plantas en roseta más representativas pueden mencionarse las Vallisneria,
los Echinodorus y las Cryptocoryne.

Al contrario que las plantas de tallo el crecimiento vegetativo (si no se tiene en cuenta el
incremento en el tamaño de las hojas) es en sentido horizontal y no vertical como en las
primeras.
En el caso de las Vallisneria – y de forma similar las Sagittaria – la reproducción se realiza
mediante estolones, a través de los cuales la planta puede llegar a invadir todo el acuario.
De esta forma, la manera de mantener estas plantas controladas consiste en ir eliminando
los brotes que aparecen fuera del espacio delimitado para ellas y. preferiblemente,
buscando el estolón - que en muchos casos está enterrado - para cortarlo, o si se está a
tiempo, intentar redirigirlo hacia donde pueda interesar que se densifique el grupo.
Cuando los grupos de plantas se han densificado demasiado lo más recomendable es ir
quitando los ejemplares más viejos, para lo que siempre es necesario desenterrar con
cuidado la base de la planta en cuestión, buscando posibles estolones que partan de ella
para cortarlos antes de tirar y arrancarla; si se tira directamente de una planta que está
todavía unida a otras, probablemente se acabará por llevarse la mayor parte del grupo.

Vallisneria
spiralis

Especialmente con las Vallisneria, suele pasar que las hojas


rápidamente alcanzan la superficie y empiezan a enrollarse bajo
esta, tapando la luz a otras plantas, lo que conlleva casi siempre
la obligación de ir cortando las puntas de las hojas.
Lo más recomendable sería escoger desde buen principio la
variedad más adecuada para las dimensiones del acuario,
ya que la poda continua de hojas es por una parte tedioso y por
otra conlleva problemas para la planta, ya que en muchos casos
provoca pudriciones.

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
Las Cryptocoryne, si el desarrollo es correcto, llegan a formar
grupos muy densos; conforme estos se van densificando el desarrollo de los
ejemplares es menor, dada especialmente la competencia por el espacio
entre ellos.

De esta manera, aunque en principio es posible ir separando hijuelos de la


parte más externa del grupo hasta reducirlo, esta técnica puede conllevar
un cierto riego de pudriciones, no tanto para la planta madre como para los
hijuelos separados, que son difíciles de establecer individualmente.

En este sentido lo más recomendable, aunque drástico, es desenterrar todo


el grupo y dividirlo en porciones no excesivamente pequeñas; no se
deberían separar los grupos en ejemplares individuales, el daño a los tallos
y las raíces es mayor y proporcionalmente el riesgo de que aparezcan
pudriciones a la vez que el reinicio del crecimiento es mucho más lento.

Cryptocoryne wendtii

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
En el caso de los Echinodorus,
el mantenimiento de las plantas cuyo crecimiento es estable y no tienden a
sobrepasar la superficie y crecer emergidas, se suele restringir a ir eliminando
las hojas exteriores más viejas.

Echinodorus paniculatus

Como se ha comentado para las Vallisneria, es importante escoger la especie o variedad en función de las dimensiones del
acuario, el espacio que se quiera destinar a la planta y tener siempre en cuenta que, en algunas variedades,
el impulso por desarrollar la forma emergida es imparable por mucho que pueda gustar el aspecto de las hojas sumergidas.
Cuando las plantas alcanzan un buen desarrollo llegan a formar puntos focales muy destacados y es una lástima tener que
substituir estos ejemplares porque en su mejor momento resulta que son demasiado grandes para nuestras preferencias.
Por lo que respecta a la reproducción de los Echinodorus, exceptuando a las especies cespitosas como H. tenellum, que se
mencionará más adelante, es bastante difícil – aunque no imposible – que aparezcan brotes laterales en la base de las plantas.
En este caso es posible separarlos cuando tengan las hojas bien desarrolladas y al desenterrar ligeramente la base de la planta,
se aprecien raíces propias en el brote. La separación es preferible que se haga cortando con un cuchillo antes que tirando por la
fuerza. De una forma similar, los ejemplares muy grandes y con muchas hojas pueden dividirse en dos o tres plantas,
aunque el riesgo de perder la planta es bastante alto y por lo tanto no es muy recomendable. Otra forma de reproducción es a
partir de los hijuelos que aparecen sobre las inflorescencias en algunas especies y especialmente en algunos híbridos
cultivados semiemergidos. Cuando las plántulas alcanzan un tamaño suficiente y presentan un sistema radicular desarrollado
se pueden separar del tallo de la inflorescencia y plantar individualmente, aunque lo más seguro para conseguir que enraícen
es – si la longitud y flexibilidad del tallo lo permiten- plantar directamente los hijuelos sin separarlos de la planta madre,
manteniendo el tallo sobre el sustrato mediante piedras u otros anclajes.

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
Lilaeopsis mauritiana
Plantas tapizantes
Dentro de las plantas tapizantes se han agrupado
numerosas especies con diferentes hábitos de
desarrollo pero que comparten un porte pequeño y
más o menos rastrero que permite su utilización para
cubrir el sustrato u otros elementos en el primer plano
del acuario.

En este grupo pueden mencionarse las


Lilaeopsis y el Helantium tenellum.

Aunque en principio el aspecto es parecido,


la primera se caracterizada por extenderse a
través de un tallo subterráneo a partir del
cual se desarrollan las hojas de forma
individual, mientras que en H. tenellum la
planta crece en rosetas a partir de las cuales
se van extendiendo los estolones, de forma
similar a las Vallisneria.

En ambos casos es difícil llegar a tener densidades demasiado altas ya que lo que precisamente
se busca es una cobertura tan densa como sea posible, aunque con H. tenellum se pueden ir
eliminando de vez en cuando los ejemplares más viejos, teniendo siempre mucho cuidado en no
arrastrar con ellos a sus vecinos.
Si se llegara a la situación en que las plantas presentan un desarrollo pobre aunque se haya
seguido la pauta correcta de abonados, etc. la causa puede ser el debilitamiento progresivo de la
población por un excesivo envejecimiento. En este caso lo mejor es remplazar todo el grupo,
replantando los ejemplares más vigorosos en el caso del H. tenellum y grupos sanos de hojas en
los Lilaeopsis.
Con las plantas de tallo utilizadas como tapizantes como es el caso del Hemianthus
callitrichoides, el procedimiento para mantener un aspecto denso y bajo consiste principalmente
en ir recortando los tallos que sobrepasen la altura deseada, a modo de topiaria, con el fin que la
planta se ramifique más y acabe cubriendo toda la superficie. Cabe mencionar sin embargo que
para se pueda mantener a largo plazo este crecimiento denso hace falta una iluminación potente
y abonado con CO2; de otra forma, y por mucho que se poden los tallos, las plantas tenderán a
estirarse hacia la superficie en busca de luz. En cualquier caso, cuando la plantación haya
envejecido demasiado es conveniente renovarla completamente al igual que se mencionaba para
los Lilaepsis y H. tenellum, ya que con el tiempo tienden a acumularse residuos bajo los tallos y
estos se quedan despoblados en la base.

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
La poda tipo “topiaria” es igualmente necesaria en el caso de
Riccia y de Vesicularia. Estas plantas suelen fijarse sobre un
soporte mediante diferentes técnicas con el fin de conseguir
una superficie verde homogénea sobre el sustrato.
En el caso de Riccia es difícil mantener estas superficies a
largo plazo, ya que las plantas no dejan de estar ancladas
artificialmente y tienden producirse pudriciones en las partes
inferiores que no reciben luz suficiente.

Así, es necesario un recorte periódico a fin de mantener la


superficie densa pero a la vez lo menos gruesa posible, con
el fin de que la luz llegue adecuadamente a todas las partes
de la planta, lo que acostumbra a ser una tarea bastante
complicada. El musgo de Java se ancla por si mismo sobre
las superficies y requiere una iluminación menos intensa que
Helantium tenellum la Riccia, por lo que en este sentido es mucho más fácil de
mantener. El problema procede en muchos casos de un
desarrollo excesivo, ya que tiende a desbordar el espacio
que tenía destinado, soltando a la vez fragmentos de tallo
que se van enredándo en otras plantas o acaban taponando
la succión del filtro. Aunque a veces se recomienda arrancar
directamente porciones del excedente, es más
recomendable recortar periódicamente su superficie para
mantener un desarrollo compacto.

En cualquier caso es siempre mejor un corte de puntas


que un cambio radical. Las Anubias, tanto en el caso de las
utilizadas como tapizantes, como A. barteri var. nana, como
en el de las gran porte, el crecimiento suele ser lento y son
necesarios algunos años hasta tener que realizar una
replantación de los ejemplares. Sin embargo, cuando la
planta empieza a sobrepasar el espacio destinado para ella,
es posible podar el rizoma y replantarlo sin ningún problema,
utilizando incluso fragmentos de tallo sin brotes como
esquejes, siempre y cuando estas secciones cuenten al
Estolones en H. tenellum menos con tres hojas cada uno. Contra más cortos sean
estos fragmentos más lenta será la recuperación hasta
alcanzar el tamaño de hojas normal. Al igual que con otras
plantas de tallo, aunque no suele realizarse con las demás,
puede estimularse la aparición de brotes laterales en plantas
que tienden a crecer con un tallo único sin ramificaciones.
Para ello se tiene que hacer un pequeño corte por encima de
un entrenudo - vigilando de no seccionar totalmente el
tallo – a partir del cual se desarrollará un brote o incluso más
a partir de otros entrenudos anteriores. Al realizar este corte
se disminuye la dominancia apical, al dejar el brote principal
parcialmente de recibir todos los nutrientes.

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
Vesicularia dubiyana
Bolbitis y Microsorum

Echinodorus paniculatus

Bolbitis heteróclita “Diformis”

Los helechos Microsorum y Bolbitis se desarrollan a partir


de un rizoma, habitualmente anclados sobre piedras o troncos.
Las tareas de mantenimiento se limitan normalmente a eliminar las
hojas más viejas y estropeadas. Si la planta se extiende por zonas no
deseadas basta con cortar el rizoma por donde se crea conveniente y
después desarraigarlo de la superficie con cuidado. Existe sin embargo
un cierto riesgo de que no rebroten, especialmente en los rizomas más
viejos, por lo que lo mejor a la hora de hacer la primera plantación es
prever una zona amplia para el desarrollo de estos helechos, de forma
que si uno de los rizomas se estropeara no implique que todo el grupo
quede deteriorado.

En el caso particular del helecho de Java suelen aparecer numerosas


plantas adventicias sobre las hojas, a la vez que se detiene el
crecimiento, cuando las condiciones han cambiado súbitamente o
cuando la planta no acaba de establecerse adecuadamente en el
acuario. Estas plántulas se pueden utilizar para propagar la planta y
en muchos casos, especialmente cuando se adquieren plantas que se
habían cultivado emergidas, resultan más fiables que intentar que
arraigue la planta madre, aunque el desarrollo al principio suele ser
muy lento.

TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
Ángel Cánovas
Bulbos

La mayoría de los bulbos no suelen propagarse en


el acuario y se acostumbran a tratar como a las
plantas en roseta. En el caso de las Nymphaea
normalmente el mantenimiento consiste más en
intentar detener el crecimiento de hojas flotantes
que en pretender reproducir la planta.

Crinum thaianum
La reproducción
sin embargo no suele ser difícil a través de la separación de alguno de los hijuelos
menores que acostumbran a desarrollar los bulbos. Normalmente a partir de los
bulbos brotan varias plantas, una de las cuales se desarrolla con más fuerza,
compitiendo por los nutrientes del bulbo con los otros brotes que por lo tanto se
desarrollan mucho menos. Estos hijuelos, si cuentan con raíces propias son
capaces de crecer separados del bulbo en un sustrato rico para posteriormente
desarrollar su propio bulbo de reserva.

En otros casos sin embargo, al plantar el bulbo, éste produce numerosos brotes y,
sin que ninguno llegue a dominar por encima de los demás, forman un conjunto
mucho menor de lo que sería esperable. Cuando se da esta situación es mejor
eliminar algunos de estos brotes (o utilizarlos para propagar la planta) con el fin de
conseguir que el brote que quede se desarrolle adecuadamente. Por lo que
respecta a limitar el crecimiento de hojas flotantes, no siempre es fácil, aunque se
corten cuando empiezan a aparecer; la opción más recomendable sería utilizar un
sustrato más bien pobre y controlar los abonados alrededor de la planta con el fin
de contener su crecimiento en esta fase, ya que el desarrollo natural de estos
nenúfares consiste en desplegar primero las hojas sumergidas a partir del bulbo
para posteriormente desarrollar las flotantes y florecer.

En el caso de los Crinum, cuyo desarrollo es siempre sumergido, el único


inconveniente puede venir dado por una longitud excesiva de las hojas que tienden
a enrollarse bajo la superficie como sucede con las Vallisneria. Aunque las hojas
pueden igualmente podarse, a efectos prácticos, estéticos y de salud de la planta es
mejor destinar para los Crinum acuarios suficientemente amplios desde buen
principio. La reproducción en acuario a través de la aparición de bulbos secundarios
a partir de los ejemplares plantados es muy lenta, por lo que es difícil tener que
llegar a dividir un grupo.

Los Aponogeton son prácticamente la antítesis de una plantación estable en el acuario


aunque no por ello dejan de ser muy decorativos. Cuando se planta un bulbo o rizoma, si
está en buenas condiciones (y atendiendo siempre a las especies menos delicadas), tiende
a crecer de forma muy rápida, produciendo hojas cada vez mayores hasta llegar a florecer,
momento a partir del cual se estabiliza para ir progresivamente en regresión hasta volver
al estado de bulbo. La floración puede ser utilizada para reproducir las plantas, ya que
mediante la polinización manual con un pincel fino o algo similar casi siempre se consigue
que se desarrollen frutos. Las semillas se puede dejar que germinen en el acuario aunque
lo más recomendable es recogerlas cuando el fruto está maduro y sembrarlas sobre un
sustrato rico y en un acuario con poca profundidad para ir incrementando el nivel del
agua progresivamente conforme vayan creciendo.
En otros casos, algunas especies de crecimiento más
estable en acuario, y en particular A. rigidifolius,
pueden formar plántulas sobre el rizoma o incluso
sobre las inflorescencias, que se pueden separar TEXTO Y FOTOGRAFIAS:
cuando han formado un pequeño rizoma propio y Ángel Cánovas
tienen algunas raíces visibles.
Pistia stratoides

Plantas flotantes
Prácticamente todas las plantas flotantes se comportan como invasoras en el acuario. Si bien hay
algunas, como Eichhornia crassipes y Pistia stratiotes, que no son fáciles de aclimatar, una vez
están bien establecidas tienden a colonizar toda la superficie disponible. La reproducción en
este caso es más un problema que una ventaja, ya que suele ser muy rápida. El mantenimiento
consiste pues principalmente en ir quitando algunas de las plantas sobrantes, lo que siempre es
más fácil en el caso de las especies de porte mayor. Hay que tener bastante cuidado con la
introducción de algunas especies como las lentejas de agua (género Lemna) ya que a parte de
que requieren un mantenimiento continuo, son muy difíciles de erradicar totalmente del acuario
una vez establecidas.

Eichnornia crassipes

Conclusiones Mantener un acuario con plantas


sanas y bonitas, como se ha comentado, siempre conlleva
un cierto mantenimiento, aunque en compensación
conseguir reproducir algunas especies y ver crecer el
jardín acuático acostumbra a ser bastante gratificante.
Para los que se inician a veces puede ser demasiado
engorroso, especialmente con las plantas de tallo, el
proceso de poda y replantación de los esquejes, por lo que
siempre es más recomendable empezar por una o dos
especies de este tipo, completando la plantación con
plantas en roseta y otras plantas de desarrollo lento como
las Anubias. De esta forma, al ir ganado experiencia y
práctica se podrán ir incorporando progresivamente
nuevas especies, hasta conseguir cultivar y reproducir las
más delicadas y exigentes.
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