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Trabajo Encargado Quimica G.

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UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA DE LA SELVA

CURSO:
QUÍMICA GENERAL.

TITULO:

LA NATURALEZA ONDULATORIA DE LA LUZ, ENERGÍA CUANTIZADA Y


FOTONES,
ESPECTROS DE LÍNEAS Y MODELO BOHR, EL COMPORTAMIENTO
ONDULATORIO DE LA MATERIA.

INTEGRANTES:
Agustín Juárez, Daiana Larissa.
Antonio Depaz, Betkeila Yuly.
Tafur Villena, Kety Mariela.
Ceron Esteban, Fressia Nicole.
Buleje Solis, Jean Piere.

DOCENTE:
M. Sc. Magda Verónica, Bazán Linares.
ÍNDICE

I. INTRODUCCIÓN 3
II. OBJETIVOS 4
III. DESARROLLO 5
IV. CONCLUSIONES 9
V. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 7
I. INTRODUCCIÓN.
La naturaleza ondulatoria de la luz, la cuantización de la energía con los fotones, los
espectros de líneas y el modelo de Bohr, así como el comportamiento ondulatorio de la
materia, representan conceptos esenciales en el campo de la física y la química. Estos
temas generan un profundo interés tanto entre científicos como entre aquellos que
simplemente se sienten atraídos por el misterio de cómo la luz y la materia interactúan en
nuestro universo.
Dentro de las páginas de esta monografía, exploraremos de manera minuciosa estas ideas
fundamentales que han transformado nuestra comprensión del entorno que nos rodea.
Iniciaremos desvelando los enigmas de la luz y su doble naturaleza, que se manifiesta tanto
como onda como partícula, y cómo esta dualidad da origen a la teoría cuántica de la luz,
donde los fotones juegan un papel central.
Continuaremos sumergiéndonos en el fascinante mundo de los espectros de líneas, una
herramienta crucial para identificar elementos químicos y comprender las leyes que rigen
sus transiciones energéticas. El modelo de Bohr para el átomo, que introdujo la noción de
niveles de energía cuantizados, ocupará un lugar destacado en nuestro viaje hacia la
comprensión de la estructura atómica.
Por último, exploraremos el intrigante comportamiento ondulatorio de la materia, un
concepto que nos llevará a la mecánica cuántica y nos mostrará cómo partículas
subatómicas como los electrones pueden exhibir propiedades de onda. Este fenómeno tiene
profundas implicaciones en nuestra comprensión de la materia y nos ayuda a explicar
fenómenos como la interferencia y la difracción a escalas microscópicas.
En resumen, esta monografía nos llevará en un emocionante viaje a través de conceptos
esenciales en la física y la química, conceptos que han revolucionado nuestra percepción
del mundo natural y han conducido a sorprendentes descubrimientos en la ciencia
moderna. A lo largo de estas páginas, desentrañaremos los secretos detrás de la naturaleza
ondulatoria de la luz, la cuantización de la energía, los espectros de líneas, el modelo de
Bohr y el enigmático comportamiento ondulatorio de la materia.
II. OBJETIVOS.

 Adquirir información sobre la interacción de la luz y la energía en nuestro universo.

 Diferenciar las propuestas científicas de diversos autores.


III. DESARROLLO.

La naturaleza ondulatoria de la luz se refiere al hecho de que la luz puede ser descrita
como una forma de onda electromagnética. Esto significa que la luz se propaga a través del
espacio en forma de ondas, como las ondas en el agua, con características como longitud
de onda, frecuencia y amplitud. Esta propiedad de la luz es fundamental en la física y la
óptica, ya que permite explicar una amplia gama de fenómenos, como la reflexión, la
refracción, la difracción y la interferencia de la luz.

La teoría ondulatoria de la luz fue desarrollada en gran medida por científicos como
Christian Huygens y Thomas Young en el siglo XVIII y XIX, y fue un avance importante
en nuestra comprensión de la luz y su comportamiento. Sin embargo, en el siglo XX, se
descubrió que la luz también exhibe comportamientos de partícula, lo que llevó al
desarrollo de la teoría cuántica de la luz, donde se considera que la luz está compuesta por
partículas llamadas fotones. Esta dualidad onda-partícula es una de las características más
intrigantes de la luz y es fundamental para comprender fenómenos como la radiación
electromagnética, la absorción y emisión de luz por átomos y moléculas, y la formación de
imágenes en la óptica moderna.

Por otro lado, la energía cuantizada es un concepto esencial que establece que en ciertos
sistemas físicos, la energía no puede tomar cualquier valor, sino que está "cuantizada" en
unidades específicas o cuantos. En otras palabras, la energía solo puede existir en niveles
particulares o estados discretos en lugar de tener una variación continua. Esta idea
fundamental es un pilar central de la mecánica cuántica, que es una teoría que describe el
comportamiento de las partículas subatómicas.

Por otro lado, los fotones son las partículas elementales que transportan la energía de la
radiación electromagnética, incluyendo la luz visible. Estos fotones son las unidades
fundamentales de energía en la radiación electromagnética. Los fotones son partículas que
carecen de masa y carga eléctrica, y se desplazan a la velocidad de la luz en el vacío. La
energía de un fotón está directamente relacionada con su frecuencia y longitud de onda,
según la constante de Planck, lo que significa que la energía presente en la radiación
electromagnética está cuantizada en términos de fotones.

Cuando la luz impacta en una superficie y se relaciona con la materia, esta interacción
ocurre en forma de paquetes individuales de energía, es decir, fotones. Cada fotón lleva
consigo una cantidad específica de energía que depende de la frecuencia de la luz. Esta
propiedad de la energía cuantizada y los fotones es de suma importancia para la
comprensión de fenómenos como la absorción y emisión de luz por parte de átomos y
moléculas, así como para la explicación de conceptos fundamentales en la física cuántica,
incluyendo el efecto fotoeléctrico y la teoría de la dualidad onda-partícula de la luz.

Así mismo, los espectros de líneas y el modelo de Bohr son conceptos estrechamente
vinculados que desempeñan un papel fundamental en nuestra comprensión de la
organización de los átomos y la emisión de luz por parte de los elementos químicos. A
continuación, presentamos una reformulación de estos conceptos:

Los espectros de líneas se refieren a los patrones de líneas espectrales que se observan al
analizar la luz que un elemento químico emite o absorbe. Estas líneas espectrales actúan
como las "identificaciones únicas" de los elementos y se encuentran ubicadas en lugares
específicos del espectro electromagnético. Cada elemento posee un conjunto distinto de
líneas espectrales que resultan de los cambios de nivel de energía de los electrones dentro
del átomo. Estos espectros son esenciales para la identificación de elementos químicos y
para comprender el comportamiento de los electrones en los átomos.

El modelo de Bohr, concebido por Niels Bohr en 1913, es una teoría que proporciona una
descripción de la estructura de los átomos y la organización de los electrones en niveles de
energía que se encuentran cuantificados. De acuerdo con este modelo, los electrones giran
en órbitas circulares alrededor del núcleo atómico en niveles de energía específicos.
Cuando los electrones efectúan transiciones de un nivel a otro, emiten o absorben energía
en forma de fotones de luz. Estos fotones se corresponden con las líneas espectrales que se
observan en los espectros de líneas.
En síntesis, los espectros de líneas representan los patrones de líneas características que
distinguen a cada elemento, mientras que el modelo de Bohr ofrece una explicación de
cómo los electrones en los átomos ocupan niveles de energía cuantificados y cómo estas
transiciones de electrones originan las líneas espectrales. Estos conceptos, en conjunto, son
fundamentales para comprender la estructura atómica y la emisión de luz por parte de los
elementos químicos.
Y, por último, el comportamiento ondulatorio de la materia se hace referencia a una
característica esencial de las partículas subatómicas, como electrones, protones y átomos,
que muestra propiedades de onda en ciertas circunstancias y bajo condiciones específicas.
Este fenómeno forma parte integral de la teoría de la mecánica cuántica, que proporciona
una descripción del comportamiento de las partículas a escalas extremadamente diminutas.

Dentro del marco de la mecánica cuántica, se plantea la idea de que, a pesar de su


naturaleza fundamentalmente corpuscular, las partículas pueden también comportarse de
manera similar a las ondas. Esta dualidad onda-partícula implica que las partículas no están
limitadas a ocupar una ubicación precisa en un momento dado, sino que en su lugar, tienen
asociada una distribución de probabilidad. En otras palabras, no podemos conocer con
certeza tanto la posición como la velocidad de una partícula al mismo tiempo; únicamente
podemos describir la probabilidad de encontrarla en lugares específicos y estados
energéticos.

Tras el descubrimiento del movimiento de la materia, Niels Bohr no propuso directamente


el concepto del movimiento ondulatorio de la materia, fue Louis de Broglie quien, en 1924,
propuso la idea de que las partículas, incluyendo los electrones, también pueden tener
propiedades ondulatorias. Esta idea se conoce como la hipótesis de la dualidad onda-
partícula.

Sin embargo, el modelo atómico de Bohr fue importante en el desarrollo de la teoría


cuántica y sentó las bases para comprender el comportamiento ondulatorio de los
electrones en los átomos. El modelo de Bohr postulaba que los electrones se movían en
órbitas cuantizadas alrededor del núcleo y que los saltos entre estas órbitas estaban
asociados con la absorción o emisión de energía en forma de fotones.

El modelo de Bohr fue una aproximación clásica que no tenía en cuenta completamente el
comportamiento ondulatorio de los electrones. Fue a través de la combinación del modelo
de Bohr con la teoría de ondas de De Broglie y el desarrollo posterior de la mecánica
cuántica que se logró una comprensión más completa del movimiento ondulatorio de la
materia.

Los números cuánticos de Bohr son una serie de parámetros utilizados para identificar de
manera única a los electrones en un átomo según el modelo propuesto por Niels Bohr.
Estos números cuánticos describen las características de los electrones en términos de su
nivel de energía, momento angular y orientación espacial. Es decir, el comportamiento
ondulatorio de la materia.
Los números cuánticos de Bohr son los siguientes:
1. Número cuántico principal (n): Representa el nivel de energía del electrón. Puede tomar
valores enteros positivos, como 1, 2, 3, etc.
2. Número cuántico secundario o azimutal (l): Indica el momento angular del electrón y
determina la forma del orbital. Puede tomar valores enteros desde 0 hasta n-1. Por ejemplo,
si n=2, los posibles valores de l serían 0 y 1.
3. Número cuántico magnético (m): Define la orientación espacial del subnivel de energía.
Puede tomar valores enteros desde -l hasta l. Por ejemplo, si l=1, los posibles valores de m
serían -1, 0 y 1.
Estos números cuánticos permiten identificar de manera única a cada electrón dentro de un
átomo y describen su distribución en los diferentes niveles de energía y orbitales.
El comportamiento ondulatorio de la materia se manifiesta claramente en fenómenos
observados, como la difracción y la interferencia de electrones, en los cuales los electrones
exhiben patrones de interferencia que se asemejan a los que se observan en las ondas de
luz. Además, en el contexto de la mecánica cuántica, se utilizan funciones de onda para
describir el estado de una partícula, lo que implica que estas funciones de onda pueden
superponerse y entrelazarse, lo que da lugar a comportamientos cuánticos singulares.

En resumen, el comportamiento ondulatorio de la materia es una característica fundamental


de la mecánica cuántica que nos indica que las partículas subatómicas no se comportan
exclusivamente como entidades puntuales, sino que también muestran propiedades de
onda. Este fenómeno es crucial para comprender la física cuántica y la naturaleza de la
materia a escalas extremadamente pequeñas, donde se manifiestan fenómenos y
comportamientos complejos y singulares.
IV. CONCLUSIONES.

En conclusión, los temas de la naturaleza ondulatoria de la luz, la energía cuantizada y los


fotones, los espectros de líneas y el modelo de Bohr, así como el comportamiento
ondulatorio de la materia, representan elementos esenciales de la física y la química que
han revolucionado nuestra comprensión del mundo natural a nivel subatómico. Estos
conceptos se entrelazan en un tapiz de conocimiento que ha dado forma a la ciencia
moderna de maneras profundas e impactantes.

 La comprensión de que la luz puede comportarse tanto como onda como partícula
nos lleva al corazón de la mecánica cuántica, donde los fotones son los
protagonistas de la radiación electromagnética. Los espectros de líneas, por otro
lado, nos proporcionan una herramienta invaluable para identificar elementos
químicos y comprender las transiciones energéticas en los átomos, gracias al
modelo de Bohr, que introdujo la cuantización de los niveles de energía y nos
ayudó a descifrar la estructura atómica.

 El comportamiento ondulatorio de la materia, una característica sorprendente de las


partículas subatómicas nos sumerge aún más en el mundo de la mecánica cuántica,
donde la dualidad onda-partícula desafía nuestras intuiciones clásicas y nos permite
explicar fenómenos complejos, como la difracción y la interferencia de electrones.

 En conjunto, estos temas reflejan el poder y la belleza de la física y la química


cuántica, así como la complejidad y la riqueza del mundo subatómico. A medida
que avanzamos en la exploración de estos conceptos, continuamos desentrañando
los secretos fundamentales de la naturaleza y avanzando en nuestra comprensión de
cómo funciona el universo a escalas microscópicas. Estos conocimientos son
fundamentales para el progreso científico y tecnológico y siguen inspirando la
curiosidad de científicos y entusiastas por igual, ya que nos ayudan a descubrir y
comprender el vasto mundo que se encuentra más allá de lo que nuestros sentidos
pueden percibir directamente.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Robinson A.: “Thomas Young: The Man Who Knew Everything”. History Today. Vol. 56, pp. 53–
57 (2006).

Navarro V.: “Sobre una regla de cuantización de Albert Einstein (1917) y su influencia en L. de
Broglie”. Universidad de Barcelona. Vol 20, p 597. (1997)
ANEXO

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