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Es Preciso Transmitir Al Mundo Este Fuego de La Misericordia ¡Sean Testigos de La Misericordia!

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Es preciso transmitir al mundo este fuego de la misericordia

¡Sean testigos de la misericordia! (San Juan Pablo II, 17 VIII 2002)

“Siempre he apreciado y sentido cercano el mensaje de la divina


Misericordia. Es como si la historia lo hubiera inscrito en la trágica experiencia
de la segunda guerra mundial. En esos años difíciles fue un apoyo particular
y una fuente inagotable de esperanza, no sólo para los habitantes de Cracovia,
sino también para la nación entera. Ésta ha sido también mi experiencia
personal, que he llevado conmigo a la Sede de Pedro y que, en cierto sentido,
forma la imagen de este pontificado”.

– Estas palabras pronunciadas por el Papa Juan Pablo II en el Santuario de la


Divina Misericordia en Cracovia-Łagiewniki son la clave para entender su
vida, su magisterio y su ministerio apostólico. Inspirado por el mensaje de la
Divina Misericordia, que Dios le había transmitido a Sor Faustina.

En esta Novena a la Divina Misericordia que iniciaremos el Viernes Santo para


culminar con el Domingo de la Misericordia queremos recordar las palabras
y enseñanzas del Papa San Juan Pablo II en sus homilías principalmente de ese
II Domingo de Pascua.

Roguemos a nuestro querido Apóstol escogido por la Divina Misericordia


para transmitir esa chispa que se ha convertido en fuego del mensaje dado a
Santa María Faustina.

Recordando las palabras de Jesús anotadas en el Diario, nos dice Santa


Faustina: Mientras rezaba por Polonia, oí estas palabras: He amado a Polonia
de modo especial y si obedece Mi voluntad, la enalteceré en poder y en
santidad. De ella saldrá una chispa que preparará el mundo para Mi última
venida. (Diario 1732)

San Juan Pablo II Apóstol de la Misericordia Divina ¡¡ruega por nosotros y el


mundo entero!

Santa Faustina: ¡ruega por nosotros!

Iniciamos con VALERIA SANCHEZ: Canto 1 estrofa


V DÍA
“ESPIRITU: LUZ DE MISERICORDIA QUE SANA,
DERRIBA BARRERAS Y NOS UNE AL AMOR DEL PADRE”
Intención del día: Por los hermanos separados

Bienvenida: Mari Chacón

“Gracias a la actuación del Espíritu Santo, el hombre se abre para que la


misericordia actúe, y percibe su dignidad, la cual le da la posibilidad de
unirse a Cristo” Ks. Jan MACHNIAK, PAT Kraków

MARINA MOISA:
Es el Espíritu “Quien” puede penetrar en los corazones, guiarlos a la verdad
plena y convencer. Por eso Jesús lo prometió a sus discípulos asegurándoles
su presencia permanente hasta el fin de los tiempos. Cristo Resucitado, lo
exhaló sobre ellos -lo había exhalado en la cruz horas antes- y les dio el
poder de perdonar, ¡qué gran regalo! Junto con el mandato de dispersarse
por el mundo llevando a las gentes el mensaje de salvación.
La invitación ahora para nosotros es volver a partir de esta fecunda
experiencia de encuentro con el Resucitado. Salir de nuestros cenáculos
para dispersarnos y hacer llegar a las gentes que nos rodean y a las más
lejanas la Buena Noticia: “Dios, rico en misericordia”, Dios perdonando sin
cansarse, Dios Padre e Hijo, ofreciéndonos generosamente la RUAH: Su
Aliento Divino, Su Espíritu; para que seamos testigos de su bondad y
compasión.

MÓNICA MUÑÓZ:

“¿Qué nos depararán los próximos años? ¿Cómo será el futuro del hombre
en la tierra? No podemos saberlo. Sin embargo, es cierto que, además de los
nuevos progresos, no faltarán, por desgracia, experiencias dolorosas. Pero la
luz de la misericordia divina, que el Señor quiso volver a entregar al mundo
mediante el carisma de sor Faustina, iluminará el camino de los hombres del
tercer milenio.

Pero, como sucedió con los Apóstoles, es necesario que también la


humanidad de hoy acoja en el cenáculo de la historia a Cristo resucitado, que
muestra las heridas de su crucifixión y repite: "Paz a vosotros". Es preciso que
la humanidad se deje penetrar e impregnar por el Espíritu que Cristo
resucitado le infunde. El Espíritu sana las heridas de nuestro corazón, derriba
las barreras que nos separan de Dios y nos desunen entre nosotros, y nos
devuelve la alegría del amor del Padre y la de la unidad fraterna” San Juan
Pablo II, 30 abril 2000

VALERIA: Canto (1 Estrofa)

WILFREDO QUEVEDO:
El sábado 17 del 2002 en Cracovia nuestro amado Papa, cuando estaba a
punto de dedicar el Nuevo Templo de la Divina Misericordia nos dice:

“Hermanos y hermanas, mientras dedicamos esta nueva iglesia, podemos


hacernos la pregunta que afligía al rey Salomón cuando estaba consagrando
como morada de Dios el templo de Jerusalén: "¿Es que verdaderamente
habitará Dios con los hombres sobre la tierra? Si los cielos y los cielos de los
cielos no pueden contenerte, ¡cuánto menos esta casa que yo te he
construido!" (1 R 8, 27). Sí, a primera vista, vincular determinados "espacios" a
la presencia de Dios podría parecer inoportuno. Sin embargo, es preciso
recordar que el tiempo y el espacio pertenecen totalmente a Dios. Aunque el
tiempo y todo el mundo pueden considerarse su "templo", existen tiempos y
lugares que Dios elige para que en ellos los hombres experimenten de modo
especial su presencia y su gracia. Y la gente, impulsada por el sentido de la
fe, acude a estos lugares, segura de ponerse verdaderamente delante de
Dios, presente en ellos.

GIANNA HERNÁNDEZ: Continúa San Juan Pablo II el 17 de agosto del 2002:


Con este mismo espíritu de fe he venido a Lagiewniki, para dedicar este
nuevo templo, convencido de que es un lugar especial elegido por Dios para
derramar la gracia de su misericordia. Oro para que esta iglesia sea siempre
un lugar de anuncio del mensaje sobre el amor misericordioso de Dios; un
lugar de conversión y de penitencia; un lugar de celebración de la Eucaristía,
fuente de la misericordia; un lugar de oración y de imploración asidua de la
misericordia para nosotros y para el mundo.
Creo firmemente que en este nuevo templo las personas se presentarán
siempre ante Dios en Espíritu y en verdad. Vendrán con la confianza que
asiste a cuantos abren humildemente su corazón a la acción misericordiosa
de Dios, al amor que ni siquiera el pecado más grande puede derrotar. Aquí,
en el fuego del amor divino, los corazones arderán anhelando la conversión,
y todo el que busque la esperanza encontrará alivio”. San Juan Pablo II, 17 agosto
2002

VALERIA: Canto (1 Estrofa)


MIRTA ACUÑA:
Sor Faustina era una fiel hija de la Iglesia a la que amaba como a Madre y
como el Cuerpo Místico de Jesucristo. Consciente de su papel en la Iglesia,
colaboró con la Divina Misericordia en la obra de salvar a las almas
perdidas. Con este propósito se ofreció como víctima cumpliendo el deseo
del Señor Jesús y siguiendo su ejemplo. María Faustina Kowalska vatican.va
Escribe estas palabras en su Diario “Oh, cuánto amo a la santa Iglesia y a
todos quienes viven en ella. Los miro como miembros vivos de Cristo que es
su Cabeza. Me inflamo de amor con los que aman, sufro con los que sufren,
el dolor me consume mirando a los tibios y a los ingratos; entonces procuro
un amor tan grande hacia Dios que compense por aquellos que no lo aman,
que alimentan a su Salvador con negra ingratitud” (Diario 481).

Sor Faustina rezaba continuamente según diferentes intenciones de la


iglesia. Con su oración y sacrificio ayudaba a los sacerdotes que
proclamaban la palabra de Dios y confesaban; alcanzaba la gracia de
conversión a los pecadores, una muerte feliz y tranquila a los agonizantes, el
cielo a las almas que sufrían en el purgatorio. Se acordaba del Santo Padre,
de los misioneros y de la Iglesia sufriente en distintas partes del mundo, por
citar España y Rusia… (Diario 240, 1052, 1366, 1582 y otros). Oraba por los
hermanos separados, los enfermos y por los que habían perdido la
esperanza en la Divina Misericordia.
La Iglesia | Divina Misericordia - Santa Faustina - El Diario - Jesús, en Ti confío – Congregación
santafaustina.es

REFLEXION SACERDOTE: Padre Sebastián Zagari

Quinto día: “Por los hermanos separados”


(Cada estrofa se puede distribuir en un lector diferente si se desea)

MONICA:
Hoy, tráeme a las almas de los hermanos separados, y sumérgelas en el mar
de Mi misericordia. Durante Mi amarga Pasión, desgarraron Mi cuerpo y Mi
Corazón, es decir, Mi Iglesia. Según regresan a la Iglesia, Mis llagas
cicatrizan y de este modo alivian Mi Pasión.

WILFREDO:
Jesús sumamente misericordioso, que eres la bondad misma, Tú no niegas la
luz a quienes Te la piden. Acoge en la morada de Tu muy compasivo
Corazón a las almas de los hermanos separados y llévalas con Tu luz a la
unidad con la Iglesia; no las dejes alejarse de la morada de Tu
compasivísimo Corazón, sino haz que también ellas glorifiquen la
generosidad de Tu misericordia.

GIANNA:
Padre eterno, mira con misericordia a las almas de los hermanos separados
que han malgastado Tus beneficios y han abusado de Tus gracias por
persistir obstinadamente en sus errores. No mires sus errores, sino el amor
de Tu Hijo y su amarga Pasión que sufrió por ellos ya que también ellos están
acogidos en el sumamente compasivo Corazón de Jesús. Haz que también
ellos glorifiquen Tu gran misericordia por los siglos de los siglos. Amén.

Rezamos la Coronilla a la Divina Misericordia


(Asignar un participante por decena)

CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA (Oficial)


1. La señal de la Cruz: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
2. Oración al principio: (opcional) “Expiraste, Jesús, pero la fuente de vida
brotó para las almas y el mar de misericordia se abrió para el mundo
entero. Oh fuente de vida, insondable Misericordia Divina, abarca al
mundo entero y derrámate sobre nosotros.” (Diario 1319)
(Repetir tres veces): “Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús,
como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío (Diario, 84)
3. Comenzar con un Padre Nuestro, Ave María y Credo. (con un rosario
común)
4. Padre Nuestro: Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea Tu
nombre; venga a nosotros Tu reino; hágase Tu voluntad en la tierra como
en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes
caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
5. Ave María: Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre,
Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y
en la hora de nuestra muerte. Amén.
6. Credo de los Apóstoles: Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del
cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, Su único Hijo, nuestro Señor, que
fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María
Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y
sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los
muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre
Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los
santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida
eterna. Amén.
7. En las cuentas grandes del Padre Nuestro antes de cada decena: “Padre
Eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu
Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros
pecados y los del mundo entero.” (476).
8. En las 10 cuentas pequeñas de cada decena: “Por Su dolorosa Pasión, ten
misericordia de nosotros y del mundo entero.” (476)
9. Después de cinco decenas, la doxología final (tres veces): “Santo Dios,
Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.”
10. Oración final (opcional): “Oh Dios Eterno, en quien la misericordia es
infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada
bondadosa y aumenta Tu misericordia en nosotros, para que en momentos
difíciles no nos desesperemos ni nos desalentamos, sino que, con gran
confianza, nos sometamos a Tu santa voluntad, que es el Amor y la
Misericordia Mismos (950).
11. “Jesús, en Ti Confío.” (tres veces)
12. “San Juan Pablo II.” R. Ruega por nosotros.
13. “Santa María Faustina.” R. Ruega por nosotros.
14. “Beato Miguel Sopocko.” R. Ruega por nosotros. (pronunciar
correctamente

BENDICIÓN: Padre Sebastián

DESPEDIDA: VALERIA: CANTO COMPLETO A LA DIVINA MISERICORDIA


Nota: Puedes presentarte Valeria y dar a conocer tu ministerio y tus redes sociales si
lo deseas.

Antes de iniciar el Canto: Invitar a suscribirse al Canal y darle like para seguir
evangelizando.
ORACIONES OPCIONALES PARA EL FINAL DE LA CORONILLA
(queda a criterio del grupo)
V DIA

ORACION FINAL: (Diario 72)

“Jesús, Verdad Eterna, Vida nuestra,


Te suplico e imploro Tu misericordia
para los pobres pecadores.
Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia
de donde brotan rayos de gracias inconcebibles
sobre toda la raza humana.
Te pido luz para los pobres pecadores.
Oh Jesús, recuerda Tu amarga Pasión y no permitas
que se pierdan almas redimidas con tan Preciosa,
Santísima Sangre Tuya.
Oh Jesús, cuando considero el alto precio de Tu Sangre,
me regocijo en su inmensidad porque una sola gota
habría bastado para salvar a todos los pecadores.
Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud,
el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado.
Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor
y que ponga su esperanza en Su misericordia.
Dios no le negara su misericordia a nadie.
El cielo y la tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará
la misericordia de Dios. (Diario 72)

ORACION CONCLUSIVA (Diario 72, ultima estrofa)


¡Oh, que alegría arde en mi corazón, cuando contemplo
Tu bondad inconcebible, oh Jesús mío!
Deseo traer a todos los pecadores a Tus pies
para que glorifiquen Tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén!
(Diario 72)
Misericordia Divina en la Institución de la Santa Iglesia, en ti confío (D 949)
Santa Faustina, amando la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo,
¡ruega por nosotros y el mundo entero!

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