El Testimonio
El Testimonio
El Testimonio
Antigüedad[editar]
Etimología de la palabra testigo:
El latín tiene dos palabras para referirse al testigo; la primera, testis, de donde viene nuestro
«testigo» significa, etimológicamente, aquel que se sitúa como tercero (terstis) en un proceso o litigio
entre dos contendientes; la segunda, superstest, hace referencia al que ha vivido una determinada
realidad, ha pasado hasta el final por un acontecimiento y está, pues, en condiciones de ofrecer un
testimonio sobre él.
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La palabra testimonio viene del griego mártir («μάρτυρας», «testigo») que hace referencia
a quien da fe de algo debido a que lo ha vivido o presenciado. Es importante mencionar
que, para los griegos, la palabra mártir no tenía un significado de sufrimiento o sacrificio
(parecido al del cristianismo) sino que denotaba ser «fuente de primera mano». 3
Falso testimonio[editar]
Al hablar de falso testimonio se hace referencia a aquel testimonio que se expresa de una
manera no verosímil, es decir, que puede ser fantasioso, contradictorio y tergiversado.
En la antigüedad, muchas culturas como los egipcios, babilonios, persas y asirios
mostraron rechazo hacia el falso testimonio. Uno de los diez mandamientos dictados por
Dios en las tablas que entrega a Moisés prohíbe levantar falso testimonio. Asimismo,
el código Hammurabi contiene un capítulo dedicado a éste, en la academia aún se discute
la veracidad de esta afirmación.
En la época del imperio romano se imponían castigos a quienes sobornaran al testigo,
asimismo, la Ley de las XII Tablas condenaba a los testigos falsos con la pena de muerte.
[cita requerida]
Este puede ser abordado de distintas maneras; para la religión católica, por ejemplo, toda
persona tiene derecho de confesar los pecados que ha cometido. Los sacerdotes son los
responsables de mediar entre los creyentes y Dios, se recurre a ellos para confesar los
pecados cometidos, de esta manera se intercede para ser perdonado por Dios y salvar su
alma.
A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; a quienes se los retuviereis serán retenidos.
Juan 20:23
De esta manera, quien realiza los pecados es testigo de los mismos, por tanto, al momento
de confesar da testimonio de sus actos.[cita requerida] Es decir, aquí el testimonio obedece a un
carácter confesional que tiene como objetivo la presentación y el juicio de los actos de
quién lo enuncia.
Los testigos de Jehová, por otro lado, han hecho del testimonio uno de sus principales
medios de propagación religiosa, su nombre es una autodenominación basada en el
pasaje bíblico:
"Vosotros dice el señor, sois mis testigos, y el siervo mío a quien escogí; a fin de que conozcáis, y
creáis y comprendáis bien que yo soy el mismo dios. No fue formado antes de mí dios alguno, ni lo
será después de mí. Yo soy, yo soy el señor, y no hay otro salvador que yo.
43:10, 11