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Vitalismo: Representante.

Federico Nietzche
Se llama vitalista a toda teoría filosófica para la que la vida es irreductible a cualquier categoría extraña a ella misma.

Este término es poco preciso pues con él nos referimos a teorías filosóficas muy distintas, con el único elemento común de
reivindicar la vida como una realidad singular que no puede ser entendida en términos ajenos a ella. Aunque algunos autores
señalan la presencia de teorías vitalistas anteriores al siglo XIX, es más común situar estas doctrinas en la segunda mitad de ese
siglo y primeras décadas del XX. Centrándonos en este período, podemos establecer dos grandes líneas del vitalismo:

1) El vitalismo en la ciencia con el triunfo de las ciencias naturales, a partir de la Edad Moderna, muchos autores consideraron
que los fenómenos vitales podían ser explicados en términos materiales; el punto de vista mecanicista dominante sugería que
podemos entender a los seres vivos a partir de la comprensión de los fenómenos fisico-químicos y que la vida no representa un
nivel de realidad cualitativamente distinto de la realidad inorgánica. Frente a este punto de vista, algunos biólogos creyeron que
existe una diferencia esencial entre los seres orgánicos y los no orgánicos y que los primeros no pueden ser reducidos a los
segundos

. Estos científicos postularon la existencia de un principio propio en los seres vivos, principio responsable de su comportamiento
finalista y de las distintas actividades vitales, por lo que consideraron que los fenómenos vitales no pueden explicarse mediante
las leyes de la física y la química. Este principio irreductible a términos mecánicos y fisico-químicos recibió distintos nombres:
«fuerza vital» (Claude Bernard, 1813-1878), «fuerza dominante» (Johannes Reinke, 1849-1931), «entelequia» (Hans Driesch,
1867- 1941).

2) El vitalismo en la filosofía en la segunda mitad del siglo XIX y primera del XX encontramos importantes filósofos que
desarrollan toda su filosofía a partir de la reflexión relativa a la vida. Dentro de esta línea del vitalismo se suelen distinguir
también diversas corrientes en función de su concepto de vida. Es habitual señalar al menos dos formas de entender la vida: la
vida en el sentido biológico y la vida en el sentido biográfico e histórico: la vida en el sentido biológico este concepto subraya el
papel del cuerpo, los instintos, lo irracional, la naturaleza, la fuerza y la lucha por la subsistencia. El vitalismo de Nietzsche se
incluye en este grupo; la vida en el sentido biográfico e histórico pero también podemos referirnos a la vida como conjunto de
experiencias humanas dadas en el tiempo, tanto en su dimensión personal o biográfico como en su dimensión social o histórica.

La filosofía de Ortega y Gasset se incluye en este grupo. Ortega utilizará las categorías de la vida entendida de este modo
(vivencia, teoría de las generaciones, perspectiva) para el desarrollo de su filosofía. El vitalismo en filosofía se presenta como una
doctrina contraria al racionalismo. Los conceptos más importantes alrededor de los que gira la filosofía vitalista son:
temporalidad, historia, vivencia, instintos, irracionalidad, corporeidad, subjetividad, perspectiva, valor de lo individual, cambio,
enfermedad, muerte, finitud…

Se puede entender la totalidad de la filosofía de Nietzsche como el intento más radical de hacer de la vida lo Absoluto. La vida no
tiene un fundamento exterior a ella, tiene valor en sí misma. Y la vida entendida fundamentalmente en su dimensión biológica,
instintiva, irracional. La vida como creación y destrucción, como ámbito de la alegría y el dolor. Por esta razón, Nietzsche creyó
posible medir el valor de la metafísica, la teoría del conocimiento y la ética a partir de su oposición o afirmación respecto de la
vida.

MARCO FILOSÓFICO: Nietzsche no estudió filosofía sino filología clásica. Se puede decir que fue autodidacta en
filosofía y se consideró como un pensador solitario en el mundo. Según él toda la historia de la filosofía era la historia de un error
que comenzó con Sócrates al imponer el pensamiento lógico y racional, negando el valor de la vida. La historia de la filosofía es
la historia de un error filológico: confundir el lenguaje con la realidad, olvidar el carácter metafórico del concepto. Sin embargo,
a pesar de su actitud crítica respecto a la filosofía, su pensamiento no deja de estar relacionado con la filosofía de su época.

Durante el siglo XIX se desarrolló una corriente vitalista, iniciada por Schopenhauer (1788-1860) que afirmó que el auténtico
motor de la vida no es la inteligencia sino la voluntad, entendida como fuerza incesante y ciega. Para este autor la voluntad no se
encuentra satisfecha siempre y esto le produce dolor del que podemos liberarnos por medio de la belleza y la contemplación
estética, aunque Schopenhauer propondrá también el ascetismo. Nietzsche, siguiendo a Schopenhauer, defendió con
vehemencia los aspectos irracionales de la vida individual y las manifestaciones artísticas frente a los excesos de la razón y la
arrogancia de la ciencia. Denunció que estos excesos, junto al derroche en los asuntos políticos, económicos y militares, había
provocado la crisis de la cultura alemana. Recoge el concepto de voluntad de vivir y la convierte en voluntad de poder: negar el
dolor es negar la vida. El arte como liberación es una idea que Nietzsche mantendrá pero como manifestación de la voluntad de
poder, no se trata de huir de la vida. La segunda parte del siglo XIX está marcada por la aparición de múltiples corrientes de
pensamiento opuestas entre sí.

VIDA Y OBRAS. 1844 día 15 de Octubre. Friedrich Wilhelm Nietzsche nace en Röcken, ciudad alemana cercana a Leizpig.
Su padre y sus dos abuelos eran pastores protestantes. 1849 (5 años). Muere su padre y la familia -compuesta por su madre, su
hermana dos años menor que él, una abuela y dos tías- se traslada a Naumburgo donde realizó sus estudios primarios y
secundarios, en un ambiente familiar piadoso. De carácter serio y retraído, cumplía sus obligaciones religiosas escrupulosamente
y, aunque aprendió a hablar bastante tarde, dio pronto muestras de precocidad. 1858-64 (14-20 años).

Continúa sus estudios en Pforta, y adquirió una sólida formación humanística basada en el estudio de las lenguas y la cultura
clásica, lo que le orientaría hacia la filología. Era brillante en todas las materias excepto en matemáticas. Tenía gran sensibilidad
para la música, tocaba muy bien el piano. 1864 (20 años). Pasa a la Universidad de Bonn a estudiar teología y filología clásica. Su
madre esperaba que, siguiendo la tradición familiar, también fuera pastor protestante, pero Nietzsche se opone a esa idea. 1865
(21 años). Se traslada a la Universidad de Leizpig -siguiendo los pasos de su profesor y helenista, Ritschl-. Es en esta época
cuando lee El mundo como voluntad y representación de Schopenhauer (1788-1861), que influirá en muchos aspectos de su
pensamiento. En febrero de este año se sitúa su discutida infección sifilítica

Vitalismo
Supone la afirmación de la vida por encima de cualquier otro valor o hecho, en contra de todos aquellos filósofos idealistas que,
como Platón, postularon la existencia de dos mundos separados: mundo sensible y mundo inteligible, siendo el verdadero éste
último, y, por tanto, negando todo valor al mundo sensible, responsable, según el ateniense, de toda nuestra ignorancia y
errores, por estar sujeto al devenir. Platón llegó a decir que filosofar era aprender a morir.

Contra esta metafísica que desprecia la vida por la inseguridad que le otorga el devenir reacciona Nietzsche. La vida es para
nuestro pensador una fuerza creativa biológica, que se proyecta en el plano del espíritu, y cuya principal característica es la lucha
constante entre fuerzas de signo opuesto. La vida es voluntad de poder.

En ésta sólo prevalece aquello que ayuda a la conservación y acrecentamiento de ese poder, el cual no debe entenderse como
voluntad de dominio, sino como amor a la propia vida que hace posible una existencia afirmativa y creadora donde el individuo
realice todas sus potencialidades, a la manera con que lo hace un artista (Individuo como creación y recreación de sí mismo). Es
una vida que se explica y tiene sentido por sí misma, sin necesidad de recurrir a ninguna instancia sobrenatural, llámese ésta
Dios, Mundo inteligible, etc... No es necesario pensar en un ser omnipotente que la haya creado, tal como estiman los
pensadores de tipo metafísico.

Nihilismo
Hemos dicho que Nietzsche es un pensador nihilista, pero al mismo tiempo es antinihilista. Veamos en qué sentido:
nihilismo significa en general una negación o rechazo hacia realidades y valores que se consideran importantes.
Nietzsche califica como nihilista a toda la historia de la filosofía y la metafísica occidental porque desde Parménides y
Platón los filósofos han rechazado el valor del mundo sensible, el de la verdadera vida y, consecuentemente el valor
de los sentidos como fuente de conocimiento verdadero.

Han definido al ser verdadero como eterno e inmutable (tal como Parménides definió al ser; o como el mundo
inteligible platónico, fundamento ontológico y gnoseológico del mundo sensible; por no olvidar a Descartes y su idea
de Dios como la única sustancia subsistente per se garante del conocimiento y la existencia misma

¿Qué es el existencialismo?
El existencialismo es una corriente filosófica del siglo XX a la que se inscriben distintos pensadores contemporáneos como Jean-
Paul Sartre, Karl Jaspers, Martin Heidegger y Gabriel Marcel. Todos ellos, a pesar de sus divergencias, apuntan a entender la
existencia como aquello que hace a la esencia del hombre en su propia singularidad. Esto significa (y es una de las máximas más
famosas del existencialismo) que la existencia precede a la esencia, no al revés.

Las bases del existencialismo se pueden rastrear a los trabajos de Kierkegaard —considerado el padre del movimiento— sobre la
angustia, y también (aunque en menor medida) a la ruptura nietzscheana para con la metafísica tradicional. Desde su aparición,
el existencialismo influenció notablemente a muchas disciplinas. Esta influencia puede observarse en la literatura,
principalmente en autores como Albert Camus, Emil Cioran, Miguel de Unamuno, Thomas Mann y Franz Kafka, entre otros.

Origen e historia del existencialismo.


La mayoría de los filósofos coinciden en poner a Søren Kierkegaard (1813-1855) como punto de partida del existencialismo. Si
bien es cierto que el primero en utilizar el término fue Jean-Paul Sartre, Kierkegaard se opuso al idealismo hegeliano y
profundizó sobre distintos elementos retomados por la corriente existencialista como la angustia y la soledad. También hay
puntos en común con el pesimismo de Schopenhauer (1788-1860) y algunas novelas de Fiódor Dostoyevski (1821-1881).

Escuelas existencialistas
Jean-Paul Sartre es el representante más notable del existencialismo. Resulta difícil definir con precisión qué autores o
pensadores pertenecen estrictamente al existencialismo. Se considera que existieron dos grandes escuelas o corrientes del
existencialismo, y su clasificación se da según la postura que hayan adoptado respecto a la idea de Dios: el existencialismo ateo y
el cristiano. Sin embargo, y en relación a este mismo punto, algunos autores contemporáneos sostienen que hay una tercera
escuela existencialista: el existencialismo agnóstico, representado por Albert Camus.

El existencialismo ateo. Propone la inexistencia de Dios y utiliza esta afirmación como base para fundamentar que la existencia
precede a la esencia. Jean-Paul Sartre es su máximo representante.

El existencialismo cristiano. Propone que Dios existe y se apoya en las ideas postuladas por Kierkegaard. Sus máximos
representantes son Gabriel Marcel, Miguel de Unamuno y Karl Jaspers.

|El existencialismo agnóstico. Propone que la existencia o no de Dios es irrelevante para el desarrollo del existencialismo. Albert
Camus es uno de sus representantes más conocidos.

Representantes y autores del existencialismo

Algunos de los representantes más importantes del existencialismo son:


Jean-Paul Sartre (1905-1980). Filósofo, escritor y novelista francés. Rechazó el Premio Nobel de Literatura en 1964 oponiéndose
a las instituciones que buscaran mediar entre el hombre y la cultura. Sus trabajos más importantes son El ser y la nada, La
náusea y La peste, entre otros.

Karl Jaspers (1883-1969). Psiquiatra y filósofo alemán. Fue un referente de la reconstrucción alemana. En Filosofía da cuenta de
la historia de la filosofía desde su punto de vista. Su libro que más se acerca a una filosofía sistemática es De la verdad. También
se destaca Filosofía y existencia.

Martin Heidegger (1889-1976). Filósofo alemán. Es uno de los pensadores más importantes del siglo XX y de toda la historia de la
filosofía occidental. Su obra Ser y tiempo marcó un precedente y punto de quiebre ineludible para toda la historia de la filosofía
que le siguió y sigue hasta el día de hoy.

Gabriel Marcel (1889-1973). Dramaturgo y filósofo francés. Su pensamiento fue calificado como existencialismo cristiano o
personalismo. Entre sus libros se destacan Ser y tener, Diario metafísico y Del rechazo a la invocación.

Simone de Beauvoir (1908-1986). Filósofa, profesora y escritora francesa. Fue una activista feminista que escribió novelas y
ensayos sobre feminismo, existencialismo y distintos problemas políticos, sociales y filosóficos. Su obra más conocida es El
segundo sexo.

Albert Camus (1913-1960). Novelista, dramaturgo, ensayista, filósofo y periodista francés. Es considerado como cercano al
existencialismo, aunque en realidad su pensamiento se ubica dentro del absurdismo. Esto se puede ver en muchos de sus libros
como El hombre rebelde, El mito de Sisifo, El extranjero, Calígula y La peste.

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